-
La senadora Cynthia Lummis cree que los legisladores trabajarán durante el fin de semana.
-
Si no se aprueba esta semana, la Ley Clarity no moriría instantáneamente.
La Ley Clarity entró en una fase crítica en el Senado de Estados Unidos. A horas de que inicie el receso legislativo del 10 agosto, las probabilidades de una aprobación inmediata de este proyecto de ley se han reducido drásticamente.
Debido a la ausencia del proyecto en las mociones de cierre presentadas a mitad de semana, el procedimiento de votación estándar para este viernes 7 de agosto queda descartado.
Pero no todo está perdido. Hay vías disponibles para que finalmente el pleno de la Cámara Alta estadounidense proceda a votar por la legislación que busca otorgarle un marco normativo al sector de Bitcoin en el país norteamericano.
Para esto, el cuerpo legislativo tendría que recurrir a mecanismos excepcionales que cuentan con escaso margen de viabilidad práctica.
La primera alternativa contempla la solicitud de consentimiento unánime para omitir los pasos procedimentales y acelerar el debate.
Sin embargo, este camino es improbable debido a la firme oposición de diversos legisladores demócratas, quienes podrían oponerse a cualquier intento de aprobación expedita sin deliberación extendida. Un ejemplo, de hecho, es la senadora Elizabeth Warren, quien ya ha ralentizado el proceso legislativo de la Ley Clarity y hasta calificó a la propuesta como “muerta al llegar”.
La segunda opción requeriría que el liderazgo del Senado extienda el calendario de sesiones durante el fin de semana y presente una moción de cierre formal.
Preciso aclarar que, aun si este procedimiento se pone en marcha, la tramitación completa exige superar múltiples etapas reglamentarias en un lapso sumamente ajustado, que incluye la moción de consideración, el debate en el pleno, la discusión de posibles enmiendas y la votación final de cierre.
¿Votarán la Ley Clarity durante el fin de semana?
Desde Washington ya se sopesa la segunda vía. El miércoles, la senadora Cynthia Lummis declaró a Fox Business que es muy probable haya sesiones durante el fin de semana. Afirmó que, además de la Ley Clarity, «hay otros proyectos de ley sobre los cuales debemos votar antes de salir de receso».
«Así que sí creo que votaremos la Ley Clarity y haremos que la gente fije su postura de manera oficial, tras 11 meses de negociaciones con los demócratas y de haber añadido más de 300 páginas al proyecto de ley a petición de ellos», dijo Lummis. Y añadió que sigue trabajando con los demócratas sobre estos temas «todos los días».
Aun con ese entusiasmo, el mercado ya parece estar descontando la posibilidad de que no haya votación alguna y de que Clarity nunca llegue a convertirse en ley.
En plataformas como Polymarket hay un contrato acerca de la posibilidad de que la Ley Clarity sea promulgada este año. En este, la balanza se inclina, casi de forma unánime, hacia el no. Según ese mercado, solo hay un 17% de probabilidades de que efectivamente se convierta en ley en ese período.

¿Qué pasará si no se vota antes del receso de agosto?
Si la Ley Clarity no logra ser sometida a votación durante este fin de semana, no significa que la iniciativa morirá.
Permanecerá en el calendario legislativo sin ser desestimada de forma definitiva. Además, el proyecto mantendría su validez formal para ser retomado una vez que los congresistas regresen a sus labores, lo que debe ocurrir a mediados de septiembre.
No obstante, el aplazamiento hasta el otoño complica el panorama de aprobación. Se debe tomar en cuenta que, tras el retorno de la pausa estival, el tiempo disponible en el pleno se reduce considerablemente frente a la cercanía de las elecciones legislativas de término medio, que están fijadas para noviembre.
Durante ese periodo, el Senado suele dar prioridad a leyes de financiamiento gubernamental obligatorio para evitar la parálisis de la administración pública. Quiere decir que la Ley Clarity perdería prioridad, dificultando así su discusión y plausible aprobación.
En caso de no concretar un acuerdo en septiembre, la siguiente oportunidad se trasladaría a la sesión posterior a las elecciones, entre finales de noviembre y diciembre. Si para entonces la legislación no supera las instancias del Congreso, la definición de un marco regulatorio integral para el mercado de Bitcoin en EE. UU. podría posponerse por tiempo indefinido, incluso, hasta el 2030, según Lummis.








