En el episodio cuarenta y dos de Separando el Dinero y el Estado, Diego Gutiérrez Zaldívar —cofundador y CEO de RootstockLabs, cofundador de Bitcoin Argentina y de LaBitconf— conversa con Iván Gómez sobre la ola de ataques potenciados por inteligencia artificial que está sacudiendo al ecosistema. Su diagnóstico no es que el software haya fallado, sino que la IA explora órdenes de magnitud más caminos que un ser humano experto y está encontrando vulnerabilidades que llevaban años dormidas. De ahí desprende que en la transición habrá que ceder parte de los principios de descentralización, con sistemas híbridos que combinen tramos permisionados y tramos peer-to-peer, hasta que la infraestructura se endurezca.
Lo más relevante:
- Considera que la ola de ataques es transitoria y que el software que sobreviva será considerablemente más robusto.
- Tropykus, protocolo de préstamos del ecosistema Rootstock, se dio de baja de forma proactiva y preventiva, no por un ataque consumado.
- Diego anticipa sistemas híbridos con una parte permisionada y otra peer-to-peer durante la transición, en un horizonte que él acota a unos dos años.
- Reconoce que la ola de ataques produce centralización de hecho: los equipos pequeños cierran y los grandes consolidan.
- RootstockLabs mantiene equipos internos de seguridad ofensiva y defensiva —red team y blue team— atacándose a sí mismos.
- Contrapone la seguridad por oscuridad de la banca tradicional, con múltiples firewalls y opacidad operativa, al paradigma de transparencia total del código abierto.
- Propone trasladar la lógica anti-spam del proof of work a los servicios: cobrar fracciones de centavo por consumo, de modo que el costo sea la fricción que frena al atacante a escala, mencionando x402 como referencia.
- El hackeo a Boltz fue de naturaleza operativa, no tecnológica: la tecnología de atomic swaps funcionó y los usuarios no perdieron fondos; las pérdidas fueron del fondo de reserva de la propia empresa.
- El PowPeg, puente entre Bitcoin y Rootstock, opera desde enero de 2018 y Diego afirma que nunca fue hackeado, describiéndolo como el puente entre dos blockchains más antiguo en funcionamiento.
- Endurecer el PowPeg llevó de tres a cuatro años después de su construcción.
- Union Bridge se lanzó en testnet durante el año en curso; su despliegue se dilató respecto de lo previsto y la transición será por convivencia con el Powpeg, no por reemplazo instantáneo.
- El TVL de Rootstock pasó de unos 280 millones de dólares en octubre de 2025 a menos de 70 millones. Diego lo atribuye principalmente a la caída del precio de Bitcoin —sostiene que el TVL medido en BTC no cayó de forma equivalente— y secundariamente a flujos de salida por rentabilidad de protocolos.
- Money on Chain lleva seis o siete años operando sin hackeos.
- RootstockLabs construye una interfaz institucional porque, según Diego, ninguna empresa va a interactuar directamente con un contrato inteligente por el riesgo de contraparte y la exposición del CFO; la justifica como forma de financiar el endurecimiento de la infraestructura peer-to-peer.

