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El nuevo esquema tributario neerlandés tiene como horizonte el 1 de enero de 2028.
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El proyecto ya fue aprobado por la Segunda Cámara y sigue en trámite en la Primera Cámara.
Países Bajos avanza hacia una reforma de su sistema tributario que podría hacer que las variaciones de valor de activos como el bitcoin (BTC) y las criptomonedas formen parte del cálculo fiscal a partir de 2028.
Según el comunicado del Gobierno neerlandés, el Ejecutivo busca sustituir el actual esquema de Box 3 por un modelo basado en el rendimiento real del patrimonio. El proyecto contempla gravar no solo ingresos como intereses, dividendos o alquileres, sino también los aumentos de valor de determinados activos.
Este último mecanismo, denominado impuesto sobre el incremento patrimonial implicaría que una apreciación pueda formar parte del rendimiento sujeto a impuestos aunque el activo no haya sido vendido. La documentación oficial del proyecto menciona las ganancias de precio de acciones y criptomonedas como ejemplos de ese rendimiento indirecto.
En el caso de bitcoin, esto significa que una eventual subida de su valor podría entrar en el cálculo del rendimiento patrimonial bajo el nuevo sistema. Sin embargo, el comunicado no establece una tasa específica para el activo ni detalla un mecanismo particular para determinar el valor de las tenencias de BTC.
La propuesta también contempla que las pérdidas puedan compensarse con ingresos de Box 3 de años posteriores. Al mismo tiempo, establece una diferencia para determinados activos: la evolución del valor de bienes inmuebles y de acciones de startups se gravaría mediante un impuesto sobre la ganancia patrimonial cuando se produzca la venta.
El Gobierno pretende que el nuevo régimen entre en vigor el 1 de enero de 2028. El proyecto ya fue aprobado por la Segunda Cámara en febrero de 2026 y continúa su trámite en la Primera Cámara. Además, el Ejecutivo analiza posibles modificaciones al componente de incremento patrimonial y estudia alternativas basadas en una tributación de las ganancias al momento de la realización.
Por ahora, todavía quedan detalles por definir sobre la aplicación concreta del sistema a las criptomonedas, incluidos los criterios de valoración y otros aspectos administrativos. Por ello, el cambio debe entenderse como parte de una reforma tributaria en proceso, y no como la entrada en vigor de un impuesto específico sobre bitcoin.










