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El padre de familia trabaja en el rubro de las criptomonedas, aunque no se detalló en cuál compañía
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Los secuestradores no fueron capturados
La noche entre el sábado 19 y domingo 20 de septiembre de 2026, un usuario de criptomonedas fue secuestrado junto a su pareja y sus dos hijos (8 y 12 años), en su propia casa, en la comuna de Vendin-le-Vieil, al norte de Francia.
La noticia fue publicada por el periódico local BFM Grand Littoral el mediodía de este mismo domingo. El blanco de los secuestradores eran criptomonedas que supuestamente poseía el padre de familia, quien trabaja en una empresa dentro del sector, de acuerdo con las fuentes policiales. El periódico no da más detalles ni brinda testimonios de la familia: no se sabe si pudieron robar criptomonedas o qué cantidad. Por el momento los delincuentes se encuentran prófugos.
Un problema recurrente
Francia ha sido anfitriona de muchos crímenes similares durante el último año, al punto de que el país se ha vuelto sinónimo de inseguridad en el ámbito de las criptomonedas. En este mismo medio hemos estado siguiendo el tema de cerca.
El 20 de agosto reportamos un caso similar en el que fue atacada una pareja, pero sin menores involucrados. En marzo, la policía ya había detenido a 10 personas, incluidos menores, por participar en secuestros violentos contra tenedores de criptomonedas. Sin embargo, eso no detuvo los crímenes de este tipo. En abril, ya se conocían 41 secuestros. A mitad de año, la cifra de casos era de 77,un promedio de un ataque cada dos días.
La causa de esta inseguridad podría estar en que los datos fiscales de los usuarios de criptomonedas están quedando expuestos. Incluso con autocustodia, según la ley francesa, los tenedores deben declarar sus tenencias al fisco. Un ejemplo de ello es que en agosto de 2026, se filtraron datos fiscales de más de medio millón de personas. Esos datos, obtenidos por ciberdelincuentes, fueron vendidos a bandas de secuestradores, que los utilizan para identificar objetivos.
Como las criptomonedas están en autocustodia, se convierten en blancos más fáciles y vulnerables que teniendo su dinero guardado en instituciones. La razón de ser de la autocustodia es la soberanía individual y la seguridad. Pero la seguridad solo puede conseguirse si la autocustodia va acompañada de privacidad.










