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El exchange interrumpirá su tarjeta Lemon Card el 30 de septiembre.
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El plazo regulatorio para solicitar la licencia de operación vence el 30 de octubre.
El exchange argentino de criptomonedas Lemon anunció el cese definitivo de sus operaciones en Brasil. La plataforma interrumpirá el servicio de su tarjeta Lemon Card el próximo 30 de septiembre. Posteriormente, la firma concretará el cierre automático de todas las cuentas brasileñas el 16 de octubre, informaron en un comunicado para sus clientes.
Según reportó el medio local Portal do Bitcoin, Lemon explicó a sus clientes que la regulación del Banco Central de Brasil establece «normas y requisitos que no favorecen el desarrollo de productos en nuestro sector». A pesar de esta declaración, la compañía no especificó la disposición precisa que tornó inviable su actividad en territorio brasileño.
«En Argentina, la regulación trajo reglas claras y un entorno de seguridad que permitió la expansión de todo el ecosistema de activos digitales local», explicaron fuentes de la empresa al diario Clarín.
«En Brasil, en cambio, la exigencia normativa terminó expulsando a jugadores que buscaban invertir, innovar y ampliar la oferta de servicios en el país», agregaron desde la entidad, según el medio argentino.
«A fines de octubre vence el plazo para aplicar a la licencia que permitiría operar con criptomonedas en Brasil», detallaron voceros de la empresa un día después del aviso inicial. «Obtenerla implica inmovilizar una suma desproporcionada de capital para el tamaño de nuestra operación en ese mercado», precisaron las fuentes corporativas en sus declaraciones al periódico argentino.
«Durante los próximos meses se trabajará en un cierre ordenado, con comunicación anticipada y acompañamiento durante todo el proceso», aseguraron los voceros oficiales a la prensa.
El calendario de adecuación fijado por el regulador establece que las entidades operativas antes de febrero debían presentar la primera fase de su solicitud antes del 30 de octubre de 2026. Las empresas prestadoras de servicios de activos virtuales (SPSAV) que no inicien el trámite de acreditación oficial deberán suspender sus actividades de forma total en un periodo de 30 días.
Asimismo, desde el 1 de junio de 2026, el marco regulatorio exige una auditoría independiente redactada por un auditor registrado ante la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM) de Brasil, como reportó CriptoNoticias. Mediante este informe de aseguramiento razonable, la autoridad monetaria busca verificar que las entidades posean estructuras sólidas de control interno, gestión de riesgos y cumplimiento operacional.
Las exigencias normativas impuestas por el Banco Central han llevado a múltiples plataformas del sector a reconfigurar sus operaciones o abandonar el mercado del país sudamericano.
Por ejemplo, la plataforma Digitra descartó tramitar la autorización como PSAV y cesó sus servicios el 8 de septiembre de 2026. Por su parte, la firma Coinext anunció su cierre ordenado, atribuyendo su salida al incumplimiento del capital mínimo regulatorio fijado por la supervisión estatal, mientras que la empresa Bitso optó por reestructurar su estrategia comercial.








