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Digitra pausó el trading el 8 de septiembre; el retiro de criptomonedas es posible hasta el 21.
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Coinext no alcanzó el capital mínimo requerido; Bitso deriva su retail a Mercado Bitcoin.
En pocos días, Digitra, Coinext y Bitso, tres exchanges de bitcoin (BTC) y criptomonedas en Brasil, tuvieron que reconfigurar su negocio.
Digitra decidió no pedir autorización como prestadora de servicios de activos virtuales (PSAV) ante el Banco Central y cerró el trading el 8 de septiembre de 2026. Coinext anunció el cierre ordenado de su plataforma porque no alcanzó el capital mínimo regulatorio. Bitso dejó de atender el retail local y deriva esos clientes a Mercado Bitcoin, mientras conserva el tramo institucional.
El hilo común es el nuevo marco del Banco Central: las plataformas ya operativas deben efectuar el pedido de autorización hacia finales de octubre si quieren seguir funcionando.
El calendario más urgente es el de Digitra. Según el comunicado de la propia empresa, el trading —órdenes de compra y venta— quedó disponible solo hasta el 8 de septiembre. Los retiros de criptoactivos a una wallet propia o a otra plataforma pueden hacerse hasta el 21 de septiembre.
A partir del 22, los saldos que no se hayan retirado entran en liquidación forzada: se convierten automáticamente en reales para clientes brasileños y en USDT para clientes extranjeros, a precio de mercado y sin que el usuario elija el momento. Digitra recomienda migrar de forma voluntaria y manual a Foxbit; no hay traspaso automático de cuentas.
Coinext explica un cierre distinto pero paralelo. La compañía dice que la regulación exige un capital mínimo para pedir autorización ante el Banco Central y que no lo alcanzó. Desde el 3 de septiembre ya no admite altas ni depósitos. El trading sigue hasta el 15 de octubre; las solicitudes de retiro de criptomonedas, hasta el 20 de octubre. La empresa aclara que no se trata de una quiebra: la compañía sigue activa para devolver saldos y procesar retiros en reales. Lo que se apaga es la actividad de intermediación de activos virtuales.
Vale aclarar que ese capital mínimo no es una cifra única: el Banco Central lo calcula según las actividades (intermediación, custodia, etc.).
Bitso encaja en la misma ola desde otro ángulo. Valor Econômico reportó el 1 de septiembre un acuerdo comercial —sin participación societaria— con el exchange Mercado Bitcoin: los clientes que sean personas físicas de Bitso en Brasil pasan a operar en la plataforma de Mercado Bitcoin, mientras Bitso mantiene el negocio institucional. La cobertura sitúa el movimiento en el mismo reloj regulatorio: a partir del 30 de octubre, según ese reportaje, solo podrán operar las plataformas que hayan dado entrada formal al pedido de autorización.
En paralelo, como contexto legislativo, la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado aprobó el 2 de septiembre un sustitutivo al proyecto de ley 1.536/2023 que obliga a las prestadoras a segregar el patrimonio de los clientes del de la empresa, y plantea requisitos de capital y reglas de prevención de lavado. El texto pasa a la Comisión de Asuntos Económicos y luego a la de Constitución y Justicia. No es todavía ley; es un refuerzo político al mismo eje de protección del inversor que el Banco Central empuja por vía administrativa.
Leídas juntas, las tres salidas del retail no son un accidente de mercado: son el ajuste a un régimen que ya no tolera operar sin autorización.
Tal como ha estado reportando CriptoNoticias en 2026, el gobierno brasilero pone cada vez más la lupa sobre el ecosistema de bitcoin y las criptomonedas con reglas más duras para exchanges.








