-
El próximo 15 de septiembre, la ley será sometida a votación.
-
La Ley Clarity busca establecer un marco regulatorio para los activos digitales.
El futuro normativo los activos digitales en Estados Unidos enfrenta un punto de inflexión decisivo. La senadora Cynthia Lummis advirtió sobre las severas consecuencias económicas que implicaría no concretar la tramitación del proyecto en el periodo legislativo en curso.
«Si la Ley Clarity no se aprueba en este Congreso, la próxima oportunidad real para retomar la legislación sobre la estructura del mercado será en 2030», sostuvo la legisladora. Su declaración enfatiza el impacto económico que generaría una eventual paralización del proyecto.
«Eso son años de empleos, inversión e ingresos fiscales que podemos evitar desperdiciar si terminamos esto ahora», agregó la funcionaria. Las declaraciones abordan el escenario legislativo de la iniciativa propuesta para el sector.
Lummis anunció que la llamada Ley Clarity será sometida a votación en el Senado el 15 de septiembre a las 2:00 p. m. El señalamiento de la jornada ocurre tras la aprobación de una moción de cierre destinada a limitar el debate parlamentario, como reportó CriptoNoticias.
La normativa delimita las competencias entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC). La propuesta, que cuenta con el aval previo de la Cámara de Representantes, procura reducir la incertidumbre jurídica generada por reglas fragmentadas.
El calendario legislativo deja un margen estrecho para tramitar la ley. La Cámara Baja regresará el 14 de septiembre únicamente por cuatro días, previo a su receso con motivo de las elecciones de medio término fijadas para noviembre.
En caso de que el Senado ratifique el proyecto en la fecha prevista, la Cámara de Representantes deberá completar la revisión del texto dentro de ese plazo. El procedimiento final concluye con la remisión de la norma aprobada al presidente Donald Trump para su posterior firma.
Vale aclarar que la afirmación de la senadora Lummis sobre que habría que esperar hasta 2030 no se debe a una prohibición legal que impida votar la ley en 2027, o 2028 o 2029, sino a los tiempos políticos y el calendario electoral de Estados Unidos. Es una advertencia sobre cómo funciona la agenda del Congreso.
En 2027 y 2028, Estados Unidos enfrentará un tenso ciclo electoral presidencial. Durante esta etapa, el Congreso suele paralizarse por la fuerte polarización y las campañas. Los legisladores evitan debates técnicos para no otorgarle ninguna victoria política a sus adversarios antes de las elecciones.
En 2029, una nueva administración asumirá el poder. Durante su primer año, el gobierno estará monopolizado por las promesas mayores de la campaña, como reformas fiscales o de salud, además de la extensa confirmación de altos cargos. Las leyes sobre criptoactivos quedarán en un escalón muy lejano.
Recién en 2030, durante el segundo año de mandato, el Congreso recuperaría el tiempo y el oxígeno político necesarios para retomar legislaciones técnicas o bipartidistas.









