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Nostra perdió ~USD 3,5 millones el 17 de septiembre de 2026 en Starknet
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El precio de NSTR subió de ~USD 0,006 a USD 49,5 en minutos
El 17 de septiembre, Nostra confirmó que una sola cuenta manipuló el precio de su token NSTR y lo usó como garantía para pedir prestados unos USD 3,5 millones en ETH, STRK, USDC, USDT, WBTC y DAI. El protocolo de préstamos en Starknet pausó de inmediato préstamos, retiros y liquidaciones mientras investigaba lo ocurrido.
El monto perdido es lo menos revelador del caso. Lo que expone este ataque es una falla que no está en el código de Nostra, sino en una condición de mercado que cualquier protocolo de préstamos puede heredar sin saberlo: la solvencia de un sistema depende de activos que nadie audita con la misma rigurosidad que al código.
Para entender el mecanismo hace falta explicar dos piezas. La primera es el oráculo: un sistema que le informa a un protocolo de DeFi cuánto vale, en cada momento, un token depositado como garantía. Un oráculo no inventa el precio; lo toma de algún mercado real donde ese token se compra y se vende.
La segunda pieza es la liquidez de ese mercado. Cuando un token se negocia en un fondo con muy poco dinero de respaldo, mover su precio no requiere gran capital — es como subastar un objeto entre dos personas en una sala vacía: basta con que una de ellas ofrezca más para que el «precio de mercado» se dispare, aunque nadie más esté dispuesto a pagar eso. Ese fue exactamente el terreno que explotó el atacante.
En su comunicado oficial, Nostra atribuyó la pérdida a una manipulación puntual del precio de NSTR, sin identificar aún la identidad del atacante. Según la cronología reconstruida por GoPlus Security, firma de seguridad especializada en detección de riesgos on-chain, el ataque no fue improvisado: el atacante había acumulado NSTR y preposicionado colateral entre marzo y agosto, meses antes de activar el golpe final.
Tres minutos para inflar un token 8.000 veces
La fase activa comenzó a las 05:23 UTC. El atacante creó un fondo de liquidez que emparejaba NSTR con SolvBTC, dejando apenas 1,5 SolvBTC de respaldo de un solo lado. Ese fondo casi vacío fue la palanca: con tan poco dinero en el otro extremo, cualquier compra grande de NSTR dispara su precio reportado sin reflejar una demanda real.
Entre las 05:27 y las 05:47 UTC, el atacante realizó operaciones de compraventa consigo mismo dentro de ese fondo —una práctica conocida como wash trading, que simula actividad de mercado sin que exista un comprador o vendedor genuino— y retiró liquidez de su rango de precios activo. Eso redujo aún más la profundidad del fondo.
Con el terreno preparado, entre las 05:47 y las 05:48 UTC el atacante compró NSTR repetidamente dentro de ese fondo vacío, empujando su precio de aproximadamente USD 0,006 a USD 49,5 — unas 8.000 veces su valor real. El oráculo de Nostra reportó ese precio como legítimo.
| Momento (UTC) | Acción | Efecto |
|---|---|---|
| 05:23 | Crea fondo NSTR/SolvBTC con 1,5 SolvBTC | Liquidez mínima lista para manipular |
| 05:27–05:47 | Wash trading y retiro de liquidez | El fondo queda aún más vacío |
| 05:47–05:48 | Compras repetidas dentro del fondo | NSTR pasa de USD 0,006 a USD 49,5 |
| 05:48–05:50 | Pide préstamos usando NSTR inflado | Retira ~USD 3,5 millones en activos reales |
Entre las 05:48 y las 05:50 UTC, con NSTR sobrevalorado como garantía, el atacante pidió prestados los seis activos mencionados, retirando fondos reales a cambio de un colateral que, fuera de esos tres minutos, no valía casi nada.
El dinero no se quedó quieto
Los fondos salieron del ecosistema casi de inmediato. El atacante los enrutó a través de los exchanges descentralizados AVNU, Ekubo y JediSwap, y sacó una porción —2,2 millones de STRK— de Starknet por completo mediante el puente NEAR Intents.
Los fondos rastreados muestran que cerca de USD 1,92 millones llegaron a una dirección en Ethereum, incluidos 234,57 ETH y 1,3 millones de DAI. Esa dispersión rápida entre protocolos y cadenas es tan parte del método como la manipulación del precio. Cuantos más saltos entre plataformas y redes, más difícil resulta congelar o rastrear los fondos a tiempo.
Vale reconocer un matiz importante: Nostra no ocultó el incidente ni tardó en reaccionar. Pausó el mercado el mismo día y lo confirmó públicamente, algo que no todos los protocolos afectados por este tipo de ataques hacen con la misma rapidez.
Por qué esto no es un problema exclusivo de Nostra
El valor de mercado de NSTR rondaba apenas los USD 546.751 al momento del ataque. Ese dato, más que cualquier otro, explica lo ocurrido: un token con tan poca capitalización nunca debería tener el peso suficiente para autorizar préstamos por seis veces su propio valor total.
El fallo, entonces, no fue técnico en el sentido tradicional. Nostra no tuvo una brecha de código ni una clave comprometida. El oráculo hizo exactamente lo que estaba diseñado para hacer: reportar el precio del mercado en tiempo real. El problema es que ese mercado nunca tuvo la profundidad necesaria para que su precio significara algo confiable.
Esto deja una lección que trasciende a Nostra: cualquier protocolo que acepte como garantía un token de baja capitalización y liquidez delgada hereda ese mismo riesgo, sin importar cuán auditado esté su contrato. La pregunta que debería hacerse cada protocolo de préstamos no es solo si su oráculo funciona bien, sino si los activos que acepta como colateral tienen mercado suficiente para que un precio reportado en un instante determinado tenga sentido.








