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El poder de cómputo de Bitcoin cayó más de 20% desde sus máximos recientes.
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La dificultad de minería se ubica en 126 T, lejos del máximo de 156 T de 2025.
El 22,7% de los equipos de minería de Bitcoin analizados por WuBlockchain operaba con pérdidas netas diarias al 6 de agosto de 2026. De los 22 modelos evaluados, cinco ya no resultaban rentables bajo las condiciones actuales de precio de bitcoin (BTC), dificultad de la red y costos eléctricos. Incluso el equipo más eficiente tendría un precio de apagado cercano a USD 46.787, según las estimaciones citadas.
La presión sobre los mineros se explica por la combinación de un bitcoin cotizando entre USD 64.000 y USD 65.000, ingresos más ajustados por unidad de poder de cómputo y elevados costos de electricidad. Los equipos antiguos y aquellos que pagan más de USD 0,06-0,08 por kWh son los más expuestos a pérdidas, mientras que los modelos de última generación todavía conservan márgenes a los precios actuales.

La situación se produce en un contexto menos favorable que el observado durante buena parte de 2025. El precio de bitcoin se encuentra aproximadamente 50% por debajo de su máximo histórico de octubre de ese año y llegó a caer hasta la zona de USD 58.000-60.000 en junio de 2026. Al mismo tiempo, la recompensa por bloque permanece en 3,125 BTC tras el halving de 2024, por lo que los ingresos de los mineros dependen en mayor medida del precio del activo y de la eficiencia de sus equipos.
La dificultad de minería también se ha reducido respecto a los máximos registrados a finales de 2025. Actualmente se sitúa alrededor de 126 T (trillions en inglés o billones), frente a un máximo cercano a 156 T, mientras que el poder de cómputo de la red ha caído más de 20% y se mueve recientemente entre 800 y 950 EH/s. Esta combinación puede aliviar parcialmente la presión sobre los operadores que permanecen activos, ya que una menor competencia por cada bloque reduce los costos relativos de producción.

El deterioro de la rentabilidad también coincide con un cambio en el uso de la infraestructura energética. Como reportó CriptoNoticias, algunos grandes mineros de Bitcoin están destinando parte de su capacidad eléctrica a centros de datos para inteligencia artificial, un negocio que puede ofrecer mayores retornos por unidad de energía. Esto introduce una competencia adicional por la infraestructura eléctrica y puede acelerar la salida de las operaciones menos eficientes.
Es importante recordar que una menor rentabilidad no supone una crisis para la red de Bitcoin, pero sí puede modificar la composición de la industria. Los operadores con equipos antiguos o electricidad costosa podrían verse obligados a apagar máquinas, vender parte de sus reservas de BTC para cubrir gastos o trasladar su capacidad a otras actividades. En contraste, quienes disponen de energía barata y equipos más eficientes podrían aumentar su participación en el poder de cómputo de la red.
Si suficientes operadores abandonan la actividad, una nueva reducción del poder de cómputo podría provocar ajustes posteriores de la dificultad y mejorar las condiciones para los mineros que continúen operando. Por ello, el nivel de USD 46.787 funciona como una referencia de estrés más que como un umbral absoluto para toda la industria: una caída sostenida hacia esa zona pondría bajo presión incluso a los equipos más eficientes. La evolución de la minería dependerá, por tanto, no solo del precio de bitcoin, sino también de la dificultad, el poder de cómputo y el costo energético.








