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Bernstein estima 27 GW en mineros de bitcoin para infraestructura de inteligencia artificial.
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3,7 GW de capacidad ya están comprometidos en acuerdos de cómputo para inteligencia artificial.
Un informe del banco de inversión Bernstein señaló el 19 de mayo de 2026, que las empresas de minería de bitcoin (BTC) están ganando relevancia en la construcción de infraestructura de inteligencia artificial, al controlar más de 27 gigavatios (GW) de capacidad energética planificada en Estados Unidos y haber firmado más de 90.000 millones de dólares en contratos vinculados a este sector.
El análisis, enviado a sus clientes, surge tras el anuncio de una “empresa conjunta” entre Google y Blackstone para desarrollar una nueva plataforma de nube de inteligencia artificial basada en unidades de procesamiento tensorial (TPU), con una inversión inicial de 5.000 millones de dólares y el objetivo de poner en operación los primeros 500 megavatios de capacidad en 2027. Este proyecto busca ampliar el acceso a infraestructura de cómputo en un contexto en el que la demanda de inteligencia artificial crece más rápido que la expansión de la capacidad eléctrica disponible.
Bernstein indicó que los mineros de bitcoin han comprometido alrededor de 3,7 GW de capacidad en acuerdos relacionados con inteligencia artificial, en su mayoría vinculados a servicios de cómputo de alto rendimiento y provisión de infraestructura para centros de datos. Según el informe, el principal cuello de botella del sector ya no es el capital ni la disponibilidad de chips, sino el acceso a energía conectada a la red.
Entre los casos destacados, IREN firmó un acuerdo con Nvidia valorado en 3.400 millones de dólares, que incluye una inversión de 2.100 millones para despliegue de infraestructura de inteligencia artificial. Riot Platforms cerró un contrato de co-ubicación con AMD para capacidad de cómputo. Asimismo, Core Scientific y Hut 8 han ampliado acuerdos con proveedores de nube y servicios de infraestructura digital.
El informe también destaca que la construcción de un solo gigavatio de capacidad conectada a la red puede tardar más de cuatro años en varias regiones de Estados Unidos, lo que ha llevado a las grandes tecnológicas a buscar operadores con infraestructura energética ya disponible. En ese contexto, los mineros de bitcoin parten con ventaja al disponer de centros de datos intensivos en energía ya desplegados.
Vale resaltar que el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la seguridad del software es un factor común en el ecosistema de las criptomonedas. Como reportó CriptoNoticias, Vitalik Buterin ha planteado que la verificación formal asistida por inteligencia artificial puede reforzar la seguridad al permitir demostrar matemáticamente el comportamiento del código, aunque reconoce que no elimina todos los riesgos si las especificaciones del sistema son incompletas.
En contraste, figuras del sector de ciberseguridad como Charles Guillemet han advertido que la inteligencia artificial está reduciendo la barrera de entrada para atacantes y acelerando la explotación de vulnerabilidades.
El informe de Bernstein añade que esta convergencia entre infraestructura energética y computación está dando lugar a acuerdos híbridos entre mineros y grandes tecnológicas, que combinan suministro eléctrico, despliegue de infraestructura y participación accionaria.
Por los momentos, la creciente competencia por capacidad energética sugiere un cambio estructural en la infraestructura digital, donde el acceso a electricidad se está convirtiendo en el principal factor de ventaja para el desarrollo de inteligencia artificial a gran escala, desplazando progresivamente otras variables como el acceso a hardware o capital financiero.








