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El poder de cómputo ronda los 960 EH/s, manteniéndose por debajo de su récord de octubre de 2025.
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El aumento de la actividad minera influye positivamente en el precio de bitcoin.
El hashrate de Bitcoin, entendido como la medida de la potencia computacional total que los mineros dedican a procesar bloques, validar transacciones y garantizar la seguridad de la red, parece haber puesto fin a su tendencia bajista de los últimos meses para iniciar una recuperación gradual.
De acuerdo con los datos que se observan en el gráfico a continuación, el promedio móvil de siete días de esta métrica ha escalado hasta situarse en torno a los 960 exahashes por segundo (EH/s).
Además, está configurando un patrón de mínimos cada vez más altos que es compatible con un cambio de tendencia de bajista a alcista.
Tal repunte en la actividad minera se produce en paralelo a un renovado impulso en el mercado, donde el precio de bitcoin —tal como lo informó hoy CriptoNoticias— ha logrado consolidarse por encima de la marca de los 80.000 dólares.
A pesar de este movimiento ascendente en la tasa de hash, la red todavía se encuentra operando sin poder quebrar sus marcas previas.
En octubre de 2025, el hashrate de Bitcoin estableció un récord absoluto al alcanzar los 1,13 zettahashes por segundo (ZH/s). Desde aquel hito histórico, ha transcurrido casi un año completo sin que la capacidad de procesamiento logre superar esa barrera.
Durante todo este lapso, la métrica atravesó un período de descensos prolongados, presionado por los menores ingresos de la industria y la migración de infraestructura hacia el cómputo de inteligencia artificial.
No obstante, el gráfico que compara la evolución del precio con el hashrate evidencia que ambas variables han retomado una trayectoria ascendente conjunta en el margen más reciente.
Este comportamiento es evaluado de cerca por los especialistas del sector. Un análisis publicado por el especialista identificado como CW8900 en la plataforma CryptoQuant sostiene que la tendencia de caída del poder de cómputo ha concluido. Para este investigador, el incremento en la actividad de los mineros actúa como un factor inherentemente positivo para la cotización de bitcoin.
El reporte de CryptoQuant destaca la relación bidireccional que históricamente ha existido entre estas dos métricas. El análisis afirma que bitcoin suele registrar tendencias alcistas cuando el hashrate aumenta. De manera recíproca, la actividad minera tiende a expandirse cuando la apreciación de la moneda eleva la rentabilidad de las operaciones.
En las condiciones actuales, la fuente señala que un incremento en el hashrate implica directamente una subida en los costos de minería, lo cual significa un aumento intrínseco en el valor de bitcoin.
Esta recuperación de la infraestructura técnica de Bitcoin coincide con la fortaleza financiera que el activo ha demostrado recientemente, logrando absorber el impacto de factores macroeconómicos restrictivos en Estados Unidos. Si el aumento en los costos operativos derivado de un mayor hashrate logra ser compensado por un precio de bitcoin al alza, los mineros contarán con los incentivos económicos para reactivar equipos y expandir sus granjas nuevamente.









