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Plantea bloquear el gasto de las monedas por un mes o reducir el subsidio a cero.
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La medida ignora los incentivos del mercado, amenazando la viabilidad de la altcoin.
El desarrollador Luke Dashjr anunció nuevas propuestas para la criptomoneda alternativa surgida tras el fracaso de la propuesta BIP-110 en Bitcoin.
A través de una publicación en X de este 10 de septiembre de 2026, Dashjr sugirió implementar cambios orientados a penalizar a los mineros que se rigen exclusivamente por incentivos económicos en esta nueva cadena, la cual recientemente adoptó el algoritmo de minería BLAKE2b.
El programador argumenta que un gran grupo de mineros con fines de lucro está participando en la red y, bajo su perspectiva, atacando la descentralización del proyecto.
Para disuadir a estos participantes, Dashjr presentó dos opciones que actualmente se discuten en el servidor de Discord de Bitcoin Knots, enfatizando que aún no hay decisiones definitivas y que ambas modificaciones serían de carácter temporal.
La primera propuesta consiste en extender drásticamente el tiempo de maduración de las monedas recién extraídas; en lugar de los 100 bloques estándar que requiere el protocolo original antes de que los fondos puedan gastarse, el límite se elevaría a 4375 bloques, lo que equivale a un congelamiento de los saldos por aproximadamente un mes.
La segunda alternativa plantea reducir a cero el subsidio por bloque durante el mismo período, obligando a que los mineros perciban únicamente las comisiones de las transacciones y ningún activo de nueva emisión.
Estas posibles medidas se enmarcan en los recientes esfuerzos de Dashjr por sostener una criptomoneda independiente, a la cual él exige denominar «bitcoin» mientras califica a la red principal de mayor poder de cómputo como «Spamcoin».
La escisión se materializó luego de que el intento de activar la BIP-110 mediante un soft fork, el 8 de agosto de 2026, resultara en una cadena minoritaria casi paralizada y con muy escaso apoyo de mineros.
Como reportó CriptoNoticias, la red inicial quedó expuesta por la falta de protección contra ataques de repetición y produjo apenas un puñado de bloques frente a los miles acumulados por Bitcoin.
Ante el rechazo generalizado de la industria y los principales pools, el desarrollador ejecutó una bifurcación dura a finales de agosto, reemplazando el algoritmo SHA-256d por BLAKE2b.
Una medida contraintuitiva para la nueva criptomoneda
Las recientes restricciones sugeridas para disuadir a quienes buscan rentabilidad evidencian un diseño de red que choca directamente contra la lógica de incentivos que sostiene la minería.
Al penalizar la búsqueda de ganancias, las propuestas amenazan con condenar al fracaso a esta altcoin, ignorando que el ecosistema minero necesita un mercado funcional para existir.
Las acciones previas ya demostraron que expulsar participantes mediante cambios de reglas no descentraliza el poder, sino que lo concentra en aquellos pocos con el capital para fabricar hardware compatible primero o soportar operaciones a pérdida.
El futuro inmediato de esta criptomoneda —a la que Dashjr insiste en llamar «bitcoin»— dependerá del consenso que alcancen los usuarios de Bitcoin Knots respecto a estas penalizaciones temporales.
Si la red decide anular la recompensa económica para purgar a los operadores rentables, se arriesga a asfixiar el incipiente y escaso poder de cómputo atraído tras el cambio a BLAKE2b, dejando a la cadena en una posición de extrema vulnerabilidad técnica y un aislamiento comercial aún mayor.








