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MSTR amplifica los movimientos y funciona como un termómetro de tensión crediticia.
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Las acciones de Strategy son un espejo amplificador, mas no un amortiguador.
El debate por una potencial caída del precio de bitcoin (BTC) hasta la franja de los 40.000 dólares sigue vigente entre los inversores y analistas del mercado. Para algunos, es improbable. Para otros, aun cabe la posibilidad de un desplome de esta magnitud.
Pero, ¿y si BTC no cae porque las acciones de Strategy —MSTR— serían las que sientan el mayor impacto?
Esta hipótesis nace del hecho de que MSTR ha funcionado como un activo con apalancamiento implícito y una prima de valoración. De hecho, han actuado como una esponja de liquidez institucional en momentos en que no todos los inversores podían o querían entrar a bitcoin de manera directa o mediante los fondos cotizados en bolsa (ETF).
Sin embargo, es preciso hacer una diferenciación clave entre absorber puntos porcentuales de una eventual caída de precio y absorber un volumen de ventas real.
Hay que considerar que, históricamente, MSTR ha cotizado con una prima significativa sobre el valor patrimonial neto de sus tenencias de BTC —que hoy superan las 840.000 monedas—. Por eso, cuando el mercado entra en pánico, la prima suele caer primero.
Es así como la acción puede caer entre un 40% o 50%, por ejemplo, mientras que BTC solo retrocede un 15% o 20%. En la siguiente gráfica se aprecia mejor este comportamiento:

Además, fondos e inversores han operado estrategias de arbitraje entre la prima de MSTR, el precio al contado de bitcoin y los ETF. Por ello, el desarme de estas posiciones concentra una volatilidad importante sobre la acción de la empresa antes de tener un impacto certero y directo sobre el precio de BTC.
Las acciones de Strategy son un espejo amplificador, no un amortiguador
Más allá, las acciones de Strategy son, en esencia, un espejo amplificador. Esto quiere decir que extienden más los movimientos y suelen sangrar antes. Es, en términos prácticos, un termómetro de tensión crediticia o bursátil. Mas no funciona como un freno de mano o amortiguador para la cotización de BTC.
Por ende, la idea de que MSTR podría actuar como un “escudo” o “muro de contención” para prevenir una caída de BTC es inviable. Esto es porque la capitalización de mercado de bitcoin —de 1,3 billones de dólares, aproximadamente—, supera con creces a la de las acciones de Strategy —36.800 millones de dólares—.
Es decir, MSTR no tiene la escala, capacidad ni liquidez necesaria para absorber una eventual caída de BTC hasta los USD 40.000.
Además, cuando la acción de MSTR cae, lo que se destruye es la prima de valoración (mNAV) con la que cotiza sobre el valor real de sus reservas. Algo que ya ha sucedido, vale decir, cuando el precio de BTC se ha desplomado.

Así, que MSTR pase de cotizar a un múltiplo sobre sus BTC a cotizar a la par (o incluso por debajo) significa que los accionistas de MSTR perdieron dinero masivamente. Pero esa pérdida sería de valor bursátil en Wall Street, no de volumen de liquidez retenido en el mercado.
A esto se suma el hecho de la direccionalidad del flujo de liquidaciones en bitcoin. Hay que considerar que el dinero que presiona el precio a la baja cuando BTC cae no proviene de las acciones de Strategy.
En su lugar, viene de liquidaciones en derivados (futuros y opciones), salidas netas de capital en los ETF, ventas masivas de monedas, claudicaciones de tesorerías y desprendimientos de tenedores a largo plazo.
Por tanto, si un fondo vende sus participaciones en los ETF o cierra posiciones, esas órdenes impactarían de inmediato en los libros de órdenes de los exchanges, lo que empujaría el precio de BTC a la baja.
De manera tal que, si las acciones de Strategy están teniendo un desempeño errático en el mercado de valores, no detiene ni retrasa las órdenes de venta en el mercado de criptomonedas.
La “receta para el desastre” de Strategy
Asimismo, hay que tomar en cuenta que Strategy financió buena parte de sus compras de BTC con emisión de deuda y acciones.
Se trata, tal como lo señaló el analista chileno Ricardo Fernández, de una “una receta para el desastre”, basada en una estructura circular de emisión constante de acciones comunes, deuda convertible y acciones preferentes para comprar más BTC.
Por tanto, si la acción de Strategy cae, el temor a mayores tensiones financieras no salva a bitcoin. Al contrario, induce un riesgo narrativo que podría acelerar las ventas de bitcoin en el mercado abierto.
Ciertamente, el comportamiento de MSTR permitiría a los inversores absorber una pérdida porcentual mayor y más rápida en un hipotético desplome hacia los 40.000 dólares. Pero, de ninguna manera reduciría la presión del volumen vendedor global.
Es más: si el entorno macroeconómico forzara una liquidación hacia los USD 40.000, MSTR caería con más fuerza, pero no evitaría que BTC busque su piso técnico.
Las acciones de esa empresa no son un amortiguador, sino que absorben descompresión del apetito de riesgo con mayor intensidad. Y ese factor no es capaz de aislar o desviar la propia dinámica de oferta y demanda que es lo que rige realmente al precio de bitcoin.
Descargo de responsabilidad: Los puntos de vista y opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autor y no necesariamente reflejan aquellas de CriptoNoticias. La opinión del autor es a título informativo y en ninguna circunstancia constituye una recomendación de inversión ni asesoría financiera.








