-
El hashrate se ubica entre 880 y 930 EH/s, frente a más de 1 ZH/s en 2025.
-
Los contratos de IA y computación de alto rendimiento superan USD 70.000 millones.
El poder de cómputo de Bitcoin cayó hasta 17% desde su máximo histórico, mientras las principales empresas mineras redirigen parte de su capacidad energética y capital hacia infraestructura para inteligencia artificial. El dato fue señalado el 14 de agosto de 2026 por Maartunn, analista de CryptoQuant, en un contexto de menor rentabilidad para la minería y creciente demanda de centros de datos.
El hashrate de Bitcoin se ubica actualmente entre 880 y 930 EH/s, según los registros diarios de la red, frente a máximos de entre 1.100 y 1.160 EH/s alcanzados en octubre de 2025. CoinWarz registró incluso un máximo cercano a 1,44 ZH/s en septiembre de ese año. La dificultad de minería también retrocedió y llegó a situarse cerca de 20% por debajo de su máximo histórico a comienzos de agosto.
La presión sobre los mineros aumentó después de que el costo monetario promedio de producir un bitcoin (BTC) alcanzara cerca de USD 80.000 a finales de marzo, con pérdidas estimadas de unos USD 19.000 por unidad. En ese contexto, las empresas mineras cotizadas vendieron aproximadamente 32.000 BTC durante el primer trimestre de 2026, más que en todo 2025.
La alternativa comenzó a surgir en las propias instalaciones de los mineros. Como reportó CriptoNoticias, empresas como Hut 8, Core Scientific, TeraWulf e IREN están destinando capacidad eléctrica y centros de datos a servicios de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. En conjunto, los contratos anunciados por las empresas mineras cotizadas para estas actividades superan los USD 70.000 millones.

Hut 8 concentra una cartera contratada de infraestructura para inteligencia artificial valorada en USD 26.600 millones. TeraWulf firmó un contrato de 20 años con Anthropic por unos USD 19.000 millones, mientras Core Scientific tiene aproximadamente 1,1 GW de capacidad arrendada para servicios de alojamiento de alta densidad. IREN elevó, por su parte, su objetivo de ingresos anualizados procedentes de servicios de computación para inteligencia artificial por encima de USD 4.000 millones.
En este escenario, CoinShares estima que la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento podrían representar hasta 70% de los ingresos de los mineros cotizados a finales de 2026, frente a aproximadamente 30% a comienzos del año. La proyección muestra hasta qué punto el modelo de negocio de estas compañías podría alejarse de la minería como actividad principal.

El mercado también parece estar valorando esta transformación. Una cesta de acciones de empresas mineras ganó aproximadamente 56% durante los primeros meses de 2026, mientras bitcoin cayó cerca de 17% en el mismo período. Aun así, CoinShares proyecta que el hashrate podría recuperar los 1,8 ZH/s a finales de 2026 si el precio de BTC vuelve hacia los USD 100.000 y mejora la rentabilidad de la minería.
Vale destacar que el descenso actual no supone una pérdida inmediata de seguridad para Bitcoin. La red todavía opera con cientos de exahashes por segundo y ajusta automáticamente la dificultad para mantener la producción de bloques cerca de uno cada 10 minutos. Además, otros operadores continúan ampliando capacidad y parte del hashrate podría trasladarse hacia regiones con electricidad más barata.
Por ahora, el futuro del hashrate dependerá de la rentabilidad relativa entre minería e infraestructura para IA. Con contratos que comprometen capacidad eléctrica durante 12, 15 o 20 años, una subida del precio de bitcoin ya no garantiza el regreso de esa infraestructura a la minería. Esto puede marcar un cambio duradero en la composición y distribución geográfica del poder de cómputo de la red.








