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La nueva cadena cuenta con una fracción minúscula del hashrate de la red Bitcoin.
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El desarrollador Luke Dashjr insiste con que BIP-110 no ha sido un fracaso.
Más de 12 horas después del fork impulsado por la propuesta BIP-110, la red principal de Bitcoin continúa su ritmo habitual de procesamiento de transacciones. Por el contrario, la cadena minoritaria surgida de la bifurcación ha quedado rezagada de forma crítica, sumando apenas dos bloques desde el evento y ubicándose 94 bloques por detrás del historial estándar.
La imagen a continuación muestra cómo Bitcoin ya alcanza, al momento de esta publicación, la altura de bloque 961.727, mientras que los nodos que adoptaron las reglas de la BIP-110 apenas lograron validar hasta el bloque 961.633

Este estancamiento evidencia la falta de migración de poder de cómputo (hashrate) hacia la propuesta disidente desde que se produjo la separación definitiva en el bloque 961.632, hecho que ocurrió ayer, 8 de agosto de 2026, tal como reportó CriptoNoticias.
El freno en el avance de la cadena BIP-110 obedece a un aspecto fundamental en la arquitectura de Bitcoin. Al momento del fork, la red alternativa heredó el mismo nivel de dificultad de minería de la red principal. Dicho parámetro está configurado matemáticamente para que los bloques se resuelvan cada aproximadamente diez minutos utilizando la totalidad del hashrate global.
Pero, al contar solo con una minúscula fracción de ese procesamiento, a los mineros de la nueva cadena les resulta extremadamente complejo encontrar los hashes válidos.
La marcada diferencia operativa generó análisis inmediatos dentro del ecosistema. El empresario Michael Saylor, líder de Strategy (la empresa de cotización pública con más bitcoin en su tesorería), afirmó que el sistema «funcionó exactamente como fue diseñado». Saylor destacó que aproximadamente el 99,85% del poder de hash se mantuvo asegurando Bitcoin. «El consenso se gana, no se declara», concluyó.

Desde la otra perspectiva, el desarrollador Luke Dashjr, figura central en la promoción de la BIP-110, defendió el estado de su iniciativa. A través de sus redes sociales, Dashjr aseguró categóricamente que el proyecto «no ha fracasado» y acusó a los críticos de difundir mentiras sobre la muerte de la propuesta, pidiendo a la comunidad no ceder ante lo que él considera una campaña de desinformación.

Mientras la bifurcación busca sobrevivir con un apoyo minero marginal, la falta de producción de bloques agrava los problemas técnicos inherentes a esta separación. Como ya ha documentado CriptoNoticias, la ausencia de protección contra ataques de repetición (replay protection) mantiene en riesgo a los usuarios.
Sin una confirmación ágil de los bloques, realizar transacciones con el activo digital en la cadena bifurcada resulta ineficiente, demostrando que la red Bitcoin sostiene su estabilidad gracias al respaldo casi unánime que el libre mercado y los nodos otorgan al protocolo dominante.









