-
Bitcoin acumuló siete bloques de ventaja sobre la cadena BIP-110.
-
La red BIP-110 carece de protección contra ataques de repetición (replay)
En el bloque 961.632, la red de Bitcoin registró una bifurcación entre los nodos que adoptaron BIP-110 y los que continuaron con el software estándar.
El punto de quiebre se produjo cuando venció el período de señalización obligatoria del soft fork y un bloque minado sin el bit correspondiente de señalización fue rechazado por los nodos BIP-110, mientras que el resto de la red lo aceptó como válido.
A partir de ese momento, ambas cadenas comenzaron a construir históricos distintos sobre la misma base compartida. Jameson Lopp documentó la divergencia mediante una comparación de nodos que mostró dos tips en la misma altura de bloque: uno bajo Satoshi 31.0.0 (cadena estándar) y otro bajo Satoshi 29.3.0 con Knots (cadena BIP-110), cada uno con su propio hash de bloque.
Como en todo soft fork fallido de este tipo, la regla más estricta —en este caso, exigir el bit de señalización de BIP-110— produjo un conjunto de bloques válidos para una parte de la red pero inválidos para la otra. Esto equivale técnicamente a un fork de consenso, no a una simple discrepancia temporal llamada reorganización, que se resuelva sola.
Ventaja de hashrate para la cadena original
Horas después de la separación, Bitcoin acumulaba una ventaja de siete bloques sobre la rama BIP-110, con datos obtenidos del explorador fork-observer. Pools como AntPool, Foundry USA, F2Pool y BTC.com continuaron produciendo bloques sobre la cadena estándar, mientras que la rama BIP-110 mostró una tasa de producción de bloques considerablemente menor.

La diferencia de hashrate entre ambas cadenas es relevante porque, en el diseño de Bitcoin, la cadena con mayor trabajo acumulado es la que el software toma como válida por defecto. Una cadena minoritaria en hashrate queda expuesta a reorganizaciones si eventualmente los mineros migran de vuelta a la cadena con más trabajo, o puede simplemente quedar rezagada de forma permanente.
El caso de Ocean y los reclamos de Luke Dashjr
Un elemento particular del evento fue la actuación del pool Ocean, identificado como partidario de BIP-110. El desarrollador conocido como Calle documentó que, a la misma altura de bloque, Ocean produjo dos bloques distintos: uno en la cadena estándar, sin el bit de señalización de BIP-110, y otro en la rama BIP-110. Según los datos compartidos por calle, el bloque de Ocean en la cadena estándar recibió confirmación de 30 nodos activos, frente a un número considerablemente menor de confirmaciones para el bloque equivalente en la rama BIP-110.

Luke Dashjr, promotor del soft fork, por su parte, calificó como un «ataque a Bitcoin» a los pools que continuaron minando sobre la cadena estándar sin adoptar BIP-110, entre ellos AntPool, F2Pool, Simple Mining y Foundry USA.

Ausencia de protección contra replay
Uno de los aspectos técnicos más relevantes del evento es que la red BIP-110 no cuenta con un mecanismo de protección contra ataques de repetición (replay protection). En términos técnicos, esto significa que una transacción firmada y transmitida en una de las dos cadenas también resulta válida en la otra, dado que ambas comparten el mismo formato de transacción y el mismo historial previo al bloque de divergencia.
Esta condición implica que cualquier movimiento de fondos realizado en una cadena puede replicarse automáticamente en la otra sin que el usuario lo autorice de forma independiente, lo que representa un riesgo directo para quienes mantengan monedas expuestas a ambas redes tras el fork.
Como consecuencia de esta falta de protección, ya se registró la aparición de UTXOs divididos entre ambas cadenas, generados al gastar las mismas entradas en transacciones distintas en cada red. Este fenómeno, conocido como coin splitting, es habitual en bifurcaciones sin protección contra replay y suele usarse como mecanismo para separar manualmente los saldos entre ambas cadenas.

La ausencia de protección contra replay entre ambas cadenas mantiene expuestos a los usuarios que aún conserven fondos vinculados al bloque de divergencia, mientras la brecha de hashrate entre la cadena estándar y la rama BIP-110 continúa ampliándose bloque tras bloque.








