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Bitcoin acumula una caída de más del 50% desde su máximo de 125.000 dólares.
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Grayscale condiciona la recuperación a la evolución de factores macro y regulatorios.
Bitcoin (BTC) cotiza este 29 de junio de 2026 alrededor de los 60.000 dólares, una caída superior al 50% desde el máximo histórico de 125.000 dólares alcanzado en octubre de 2025.
En ese contexto, la gestora de activos digitales Grayscale considera que esta corrección «responde a un retroceso cíclico y no a un quiebre de su tendencia de largo plazo».
Así lo sostiene Zach Pandl, jefe de Investigación de Grayscale Research, en un informe publicado el 26 de junio, en el que identifica tres factores que podrían definir el rumbo de bitcoin durante los próximos meses: la política monetaria de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, la aprobación de la Ley CLARITY y la capacidad de Strategy para fortalecer su balance. También menciona la computación cuántica como un riesgo adicional, aunque de menor peso inmediato.
El punto de partida del informe es que las fuertes correcciones forman parte del comportamiento histórico de BTC y no necesariamente implican el fin del mercado alcista.
Para respaldar esa tesis, Grayscale presenta un gráfico que compara la evolución histórica del precio de BTC con su tendencia de largo plazo.

La línea azul oscuro representa el precio de BTC en escala logarítmica; la naranja, la tendencia alcista estimada por la firma; y la violeta, los ciclos de mercado, es decir, los desvíos temporales del precio respecto de esa trayectoria.
Según Pandl, el retroceso actual constituye «otro ciclo en torno a una tendencia alcista», del mismo modo que ocurrió en mercados bajistas anteriores.
La política de la FED, el principal factor detrás de la caída
Grayscale atribuye buena parte de la caída reciente al cambio en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos.
A finales de 2025, el mercado esperaba que la FED iniciara un ciclo de reducción de tasas de interés. Ese escenario suele favorecer a los activos considerados de riesgo, como BTC, porque abarata el costo del dinero, reduce el atractivo de la renta fija y favorece la búsqueda de mayores rendimientos.
Sin embargo, la persistencia de la inflación y la designación de Kevin Warsh al frente de la FED modificaron ese panorama. Ahora los inversionistas descuentan la posibilidad de nuevas subidas de tasas durante este año, tal como lo informó CriptoNoticias.
El segundo gráfico del informe ilustra ese cambio:

La línea naranja representa la tasa objetivo fijada por la Reserva Federal, mientras que la azul refleja la tasa swap a dos años, un indicador utilizado por el mercado para anticipar la trayectoria futura de la política monetaria.
El cambio de dirección de esa curva muestra cómo los inversionistas pasaron de esperar recortes de tasas a descontar nuevas alzas.
El peso de la Ley CLARITY y de Strategy
Además de la política monetaria, Grayscale identifica otros dos elementos que considera determinantes para que BTC encuentre un piso.
El primero es la Ley CLARITY, un proyecto que busca establecer un marco regulatorio para el mercado de activos digitales en Estados Unidos. La iniciativa pretende delimitar las competencias entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), otorgando mayor claridad jurídica a empresas e inversionistas. Para la firma, una eventual aprobación favorecería la adopción institucional.
El segundo es Strategy, la empresa fundada por Michael Saylor que posee la mayor reserva corporativa de BTC (847.363 unidades del activo digital) entre las compañías que cotizan en bolsa. Grayscale considera que la firma deberá fortalecer su balance para reducir las preocupaciones del mercado sobre el uso de apalancamiento e instrumentos financieros para financiar nuevas compras de BTC.
El informe también menciona un cuarto elemento de incertidumbre: la creciente preocupación por los riesgos que la computación cuántica podría representar para la seguridad de los sistemas criptográficos utilizados por distintos activos digitales.
No obstante, Grayscale lo considera un factor secundario frente a los otros tres. La razón es que, por ahora, la computación cuántica todavía no representa una amenaza práctica e inmediata para Bitcoin: harían falta equipos mucho más potentes, estables y capaces de operar con bajos niveles de error para comprometer los sistemas criptográficos que protegen la red y las claves privadas de los usuarios.
Dos escenarios para el precio de bitcoin
Con esos elementos sobre la mesa, Grayscale plantea dos posibles desenlaces para el mercado.
En el escenario base, la Ley CLARITY es aprobada por el Senado estadounidense, Strategy fortalece su balance y la Reserva Federal posterga nuevas subidas de tasas. Si esas condiciones se cumplen, la firma considera que BTC podría encontrarse cerca del piso de este ciclo bajista.
Si nada de esto ocurre en los próximos meses, Grayscale considera posible una nueva caída del precio.
Para dimensionar ambos escenarios, el tercer gráfico del informe compara el ciclo actual con los mercados bajistas de 2011, 2013, 2017 y 2021.

La línea gris representa el ciclo que finalizó en 2011; la naranja, el de 2013; la violeta, el de 2017; la verde clara, el de 2021; y la verde oscura corresponde al ciclo iniciado en octubre de 2025. Las líneas punteadas muestran el rango de precios implícito por el mercado de opciones, con un escenario optimista situado en el percentil 80 y otro más negativo en el percentil 20.
Pese a reconocer esos riesgos, Grayscale considera poco probable que el mercado bajista actual alcance la profundidad de los ciclos anteriores. La firma atribuye esa expectativa a una mayor participación institucional y a un mercado alcista previo menos especulativo.
«Cada mercado bajista fue menos profundo que el anterior»
La visión de Grayscale coincide con la de River, una empresa especializada en servicios financieros basados en bitcoin.
Según un análisis publicado por esa firma, cada mercado bajista ha registrado una caída menor que el anterior. En 2011, BTC retrocedió un 93%; entre 2013 y 2015 cayó un 87%; en el ciclo de 2017-2018 perdió un 84%; entre 2021 y 2022 la caída fue del 77%; mientras que el ciclo iniciado en octubre de 2025 acumula hasta el momento un retroceso cercano al 53%.

Para River, esta evolución responde a que cada ciclo incorpora una mayor cantidad de inversionistas con alta convicción, lo que reduce la presión vendedora durante las correcciones y limita la profundidad de los mercados bajistas.
Grayscale llega a una conclusión similar desde otra perspectiva. Pese a los riesgos que identifica para el corto plazo, Grayscale mantiene una visión alcista sobre bitcoin.
«Creemos que el actual mercado bajista ofrece una oportunidad atractiva para que los inversionistas con horizontes de largo plazo se posicionen para el crecimiento estructural de la tecnología descentralizada y de las valoraciones de los activos digitales durante la próxima década», sostiene el informe.
Para la firma, esa perspectiva se apoya en tendencias que considera estructurales, como una mayor adopción institucional, el avance de un marco regulatorio más claro en Estados Unidos, el crecimiento de las stablecoins y de los activos tokenizados (RWA, por sus siglas en inglés), así como la necesidad de contar con sistemas financieros alternativos en un contexto de creciente deuda pública y desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA).









