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La aprobación en el Comité Bancario es la penúltima estación antes de que se convierta en ley.
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Hay estimaciones de que Clarity sea promulgada antes del receso de verano, en agosto.
El camino regulatorio para las criptomonedas en Estados Unidos alcanzó un punto de inflexión tras la aprobación de la Ley Clarity en el Comité Bancario del Senado. Con una votación de 15 votos a favor, el proyecto superó el proceso de «markup«, donde se debaten y votan las enmiendas finales.
Este avance representa la superación del penúltimo obstáculo legislativo de gran envergadura, posicionando la propuesta a las puertas de una votación definitiva en el pleno de la Cámara Alta y su posterior firma presidencial.
La decisión del comité refleja un consenso bipartidista estratégico que busca establecer reglas claras para el sector antes del cierre del ciclo legislativo actual. Este movimiento fue impulsado en gran medida por la inercia generada en la Cámara de Representantes, donde la ley obtuvo una sólida aprobación en julio de 2025 con 294 votos.
La presión del calendario legislativo también juega un papel determinante, ya que los senadores intentan asegurar la normativa antes del receso de agosto de 2026 para evitar que pierda prioridad frente a las campañas políticas que vendrán de cara a las elecciones de medio término, en noviembre próximo.
Ahora bien, tras esta aprobación en el Comité Bancario, ¿qué es lo que viene para la Ley Clarity? Primeramente, el proceso se traslada al pleno del Senado. El líder de la mayoría, el senador John Thune, será el encargado de programar el tiempo para el debate.
Según el director de investigación de Galaxy Digital, Alex Thorn, se anticipa la necesidad de introducir una enmienda bipartidista enfocada en temas de ética para consolidar el apoyo total de los senadores antes de proceder a la votación.
Una vez que el Senado apruebe su versión, el texto deberá someterse a un proceso de conciliación con la versión aprobada previamente por la Cámara de Representantes. Si existen discrepancias significativas en el articulado, se conformará un Comité de Conferencia para redactar un documento final unificado.
Este paso es crucial, ya que persisten puntos de fricción técnica, especialmente en lo que respecta a la regulación del rendimiento o «yield» en las stablecoins y el alcance de las protecciones dentro de los protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi).
El impulso político para esta ley cuenta con el respaldo de figuras clave en el gobierno y la industria. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha manifestado su interés en que la normativa se concrete durante la presente primavera, como ha informado CriptoNoticias.
Asimismo, actores relevantes del sector de los activos digitales, como Brian Armstrong, CEO de Coinbase, y Jeremy Allaire, CEO de Circle; han seguido de cerca el progreso de este marco legal y celebraron en redes la aprobación del mismo en el Comité Bancario.
A pesar del optimismo, el debate sobre los ajustes técnicos en el Senado podría generar retrasos. Si los legisladores de la Cámara de Representantes consideran que las modificaciones del Senado son excesivamente restrictivas o, por el contrario, demasiado laxas con la innovación tecnológica, la conciliación podría extenderse. No obstante, las estimaciones actuales sugieren que, de mantenerse el ritmo legislativo, la Ley Clarity podría ser promulgada por el Poder Ejecutivo antes del receso de verano en agosto.
La aprobación en el Comité Bancario constituye el avance más significativo para la regulación de las monedas digitales en territorio estadounidense hasta la fecha. Con el respaldo institucional del Tesoro y una mayoría bipartidista, la Ley Clarity se perfila como el marco regulatorio definitivo para el ecosistema financiero digital en Estados Unidos para mediados de 2026.









