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Se plantea la hipótesis de que Bitcoin desactivará el algoritmo de firmas actual (secp256k1).
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La propuesta de Shinobi implica mejoras en el código, de Bitcoin y en wallets.
Una nueva iniciativa ha surgido en la comunidad de desarrolladores de Bitcoin para abordar uno de los desafíos técnicos más complejos a largo plazo: la vulnerabilidad frente a la computación cuántica.
El desarrollador conocido como Shinobi presentó recientemente en la lista de correo Bitcoin-Dev y en el foro Delving Bitcoin un plan de «recuperación en capas». El objetivo es permitir que los dueños legítimos de bitcoin (BTC) rescaten sus fondos si, en un escenario hipotético futuro, la red se viera obligada a desactivar el algoritmo de firmas actual (secp256k1) por razones de seguridad.
El problema central radica en que un ordenador cuántico lo suficientemente potente podría calcular claves privadas a partir de claves públicas expuestas.
En el protocolo Bitcoin, las direcciones conocidas como «hasheadas» (como P2PKH, P2SH o P2WPKH) mantienen la clave pública oculta detrás de un hash matemático (concepto que es explicado en profundidad en la Criptopedia, sección educativa de CriptoNoticias), y solo la revelan en el momento en que se gastan los fondos.
Sin embargo, si la red restringe el uso de la criptografía actual para prevenir ataques, surge el dilema de cómo habilitar a los usuarios legítimos para que recuperen sus BTC sin que un atacante cuántico aproveche esos mismos mecanismos de rescate.
Según los datos técnicos debatidos por los desarrolladores y recopilados en la más reciente edición de Bitcoin Optech, las soluciones propuestas hasta ahora, de manera individual, dejaban a ciertos usuarios sin cobertura.
Las pruebas jerárquicas no sirven para claves generadas sin el estándar BIP32; las pruebas atestiguadas con marca temporal exigen que el usuario realice acciones antes de una fecha límite; y los esquemas de compromiso y revelación (commit-reveal) fallan si la clave pública ya está expuesta.
La propuesta de Shinobi sugiere integrar estos tres mecanismos de forma aditiva. Al permitir que se utilice cualquiera de estas vías para autorizar un gasto tras una restricción de seguridad, se podría ofrecer cobertura a casi todos los usuarios. La condición principal es que las claves públicas y los scripts internos se hayan mantenido en secreto, lo que penalizaría de forma directa la mala práctica de reutilizar direcciones.

En el mismo hilo de discusión, el desarrollador identificado como Conduition analizó la idea bajo el concepto de «asimetrías de conocimiento». Esto se refiere a información de alta entropía que el dueño legítimo de los activos digitales conoce (como la semilla de su wallet o el hash de un script), pero que el atacante cuántico ignora.
No obstante, Conduition aclaró que ciertas monedas tempranas de la red, almacenadas en direcciones que muestran la clave pública desde el principio (P2PK), carecen de esta asimetría y no podrían ser recuperadas mediante este plan.
Para viabilizar este modelo, Shinobi advirtió que será imperativo modificar el comportamiento de las wallets actuales. En particular, recomendó consultar saldos por dirección individual y dejar de compartir la clave pública maestra (xpub) con servidores de terceros, cerrando así posibles fugas de información.
Aunque la propuesta se encuentra en etapa de debate técnico preliminar, establece una hoja de ruta sobre cómo la red podría actuar ante un avance criptográfico crítico.
La conclusión entre los analistas que participan del foro es clara: la transición hacia un entorno cuánticamente seguro requerirá mejoras en el código de Bitcoin, pero también exigirá que los usuarios adopten hábitos de privacidad mucho más estrictos para resguardar sus tenencias de BTC.









