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Hacer que BIP-110 sea temporal es, según Back, una admisión de que es defectuosa.
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Back ve la defensa de un umbral de activación del 55% como algo imprudente.
Adam Back, cofundador de Blockstream, publicó el 9 de agosto de 2026 una serie de mensajes en X en los que identifica los que, en su opinión, son los principales errores de los defensores de BIP-110.
El especialista sostiene que la falta de consenso, los fallos técnicos de la propuesta y la forma de activación explican por qué la mayor parte de los nodos de la red principal de Bitcoin la ignoraron y por qué la cadena de BIP-110 quedó con hashrate residual.
El 8 y 9 de agosto, tras el vencimiento del periodo de señalización obligatoria en el bloque 961.632, los nodos que adoptaron BIP-110 rechazaron bloques sin dicha señalización y generaron una cadena separada.
La red principal continuó con la mayor parte del hashrate, mientras la rama BIP-110 va quedando rezagada. En ese contexto, Back desglosó los que serían, en su opinión, errores de quienes impulsaron la activación unilateral.

Errores de narrativa y percepción del riesgo
Adam Back rechaza la teoría de una conspiración de compañías del ecosistema, gobiernos o mineros y sostiene que simplemente no hubo consenso económico. En su opinión, los nodos económicos (nodos operados por grandes exchanges, tesoreras, empresas de pago, etc) no estaban listos e ignoraron la propuesta.
El criptógrafo también niega la idea de que Bitcoin enfrentaba el riesgo de ser aniquilada (wipeout) y que los mineros cambiarían de cadena a último minuto para maximizar sus ganancias. Si esto ocurría, la cadena principal habría perdido el poder de minado necesario para procesar nuevos bloques de transacciones y se habría quedado estancada. Sin embargo, lo que ocurrió fue todo lo contrario. El hashrate de BIP-110 se ha mantenido bajo, por lo que la probabilidad de que supere a la cadena principal es prácticamente nula.
Fallos de diseño técnico y método de activación
En el diseño técnico, Back señala que deshabilitar las sentencias IF en el script no detiene el spam de forma efectiva, sino que, en vez de eso: afecta el uso de miniscript, constituye un acto de “vandalismo sin beneficio” y puede imposibilitar el gasto de algunas UTXO de forma temporal o permanente.
En ese sentido, según Back, el hecho de que la propuesta tuviese carácter temporal es una forma de admitir que es defectuosa. Si se desplegara de forma permanente podría averiar funcionalidades, dejaría UTXO inutilizables y bloquearía futuros soft forks, ya que deshabilita los puntos de actualización (upgrade hooks) necesarios para usar esta vía para soft forks. Esa sería otra razón por las que fue rechazada por usuarios económicos, nodos y, en consecuencia, por los mineros.
El cofundador de Blockstream considera que defender un umbral de activación del 55% es imprudente y peligroso, y termina siendo una manera de reconocer que no existe consenso. Forzar la activación sin él conduce, como se vio, a un fork de baja calidad, comparable a Bitcoin SV (BSV) o peor.

El punto central que destaca Back es la pretensión de imponer cambios de consenso sin el respaldo de los nodos económicos y del mercado. Mientras los defensores presentaban BIP-110 como una medida anti-spam necesaria y temporal, el criptógrafo argumenta que sus defectos técnicos (especialmente la inhabilitación a miniscript y el bloqueo de futuros soft forks) y la activación a la fuerza, sin verdadero consenso, la convirtieron en una propuesta inviable que solo logró crear una cadena minoritaria sin relevancia económica.
Desde la perspectiva de Adam Back, estos errores explican por qué BIP-110 no logró el apoyo de los usuarios de peso a nivel económico ni de los mineros que les prestan servicio, y por qué la cadena principal de Bitcoin continuó sin alteraciones mientras la rama alternativa quedó relegada, tal como lo informó CriptoNoticias.








