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Anzen no requiere soft fork ni nuevos opcodes en Bitcoin
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Cada clave comprometida por separado no compromete los fondos
El desarrollador Luke Childs presentó Anzen, un diseño de wallet para Bitcoin que combina un teléfono y un dispositivo físico de almacenamiento mediante transacciones firmadas con anticipación y con plazos de espera, con el objetivo de romper el llamado «trilema
Según el análisis publicado por Childs, el esquema busca ofrecer un nivel de seguridad similar al de un sistema de múltiples firmas, pero sin depender de empresas externas que participen en el resguardo de los fondos. La propuesta fue difundida el 7 de agosto en su sitio personal y también en un hilo en X.
Childs explica que el diseño surge como respuesta directa al reciente hackeo de las wallet Coldcard, causado por una falla que permitió a atacantes reconstruir las semillas de recuperación de forma remota. Las pérdidas por ese incidente superan los $130 millones, de acuerdo con el desarrollador, y afectaron principalmente a usuarios que guardaban sus fondos con una sola clave de seguridad.
El planteamiento de Childs sobre el «trilema»
En el ecosistema, un «trilema» describe una situación en la que existen tres objetivos deseables, pero un mismo sistema solo puede cumplir dos de ellos a la vez, sin poder alcanzar los tres al mismo tiempo. El término se popularizó a partir del trilema de las redes de criptomonedas, que plantea la dificultad de lograr simultáneamente descentralización, seguridad y escalabilidad en un mismo diseño.

Childs traslada esa misma lógica a la autocustodia de Bitcoin. Según su planteamiento, ninguna solución disponible actualmente logra combinar seguridad, facilidad de uso y ausencia de terceros de confianza al mismo tiempo: siempre se sacrifica uno de los tres a favor de los otros dos.
Según su análisis, guardar los fondos con una sola clave es simple y no depende de nadie más, pero representa un punto único de falla: si esa clave se pierde o es vulnerada, se pierde todo el dinero. Fue justamente esta configuración la más afectada por el hackeo de Coldcard, de acuerdo con Childs.
Usar varias claves guardadas en distintos dispositivos, dice el desarrollador, sí resuelve el problema de seguridad y no requiere confiar en terceros, pero resulta complicado de mantener para la mayoría de los usuarios: implica varios dispositivos, varias copias de respaldo y revisiones periódicas para asegurarse de que nada falle con el tiempo.
Por último, los servicios de custodia compartida, como Casa o Bitkey, facilitan el uso diario y reducen esa carga, pero requieren confiar en una empresa que participa en el resguardo de los fondos. Childs señala que esa empresa, al controlar además las actualizaciones de su propia aplicación, representa un riesgo si en algún momento fuera obligada legalmente a colaborar con la incautación de fondos. El desarrollador aclara que no considera este escenario probable en lo inmediato, pero lo usa para justificar el diseño de Anzen.
Cómo funciona el diseño propuesto
De acuerdo con la documentación técnica, Anzen utiliza únicamente dos claves: el teléfono, que se usa para gastos del día a día, y un dispositivo físico que funciona como caja fuerte para el resto de los fondos. Ambas claves deben verse comprometidas al mismo tiempo para que ocurra una pérdida de dinero, según explica Childs.
El esquema incorpora tres funciones principales, según el desarrollador:
- Un monto fijo que se libera automáticamente cada mes desde la caja fuerte hacia el teléfono
- Una opción de retiro más grande que tarda una semana en completarse y puede cancelarse en ese lapso
- La posibilidad de devolver de inmediato cualquier monto liberado hacia la caja fuerte
Childs afirma que el dispositivo físico solo necesita usarse una vez al año, momento en el que se autorizan por adelantado todos los movimientos del año siguiente. El resto del tiempo, según el desarrollador, basta con el teléfono para usar la wallet sin necesidad de sacar el dispositivo de su lugar de resguardo.
Estado del desarrollo y próximos pasos
Childs indica que Anzen ya funciona en una versión de prueba con fondos reales, con todas las opciones de recuperación puestas a prueba, aunque aclara que el proyecto todavía no está listo para uso masivo. El código se encuentra disponible en su repositorio de GitHub de forma abierta y gratuita, junto con pruebas que cualquiera puede revisar sin arriesgar dinero real.
El desarrollador plantea que su siguiente paso será construir una versión más completa, que incluiría una aplicación para iPhone y otra para acompañar dispositivos Ledger. Según Childs, la intención a largo plazo es que otros fabricantes de dispositivos de seguridad adopten este mismo diseño, de forma que pueda combinarse con distintas wallets de uso diario.
Childs precisa que Anzen se desarrolla como un proyecto personal, sin relación con la empresa Umbrel, empresa en la que trabaja, y que pide revisión por parte de otros desarrolladores antes de que alguien lo use con montos importantes de dinero.
El desarrollador cierra su planteamiento insistiendo en que la falla de Coldcard no debe interpretarse como una limitación de la autocustodia en sí misma, sino como evidencia de que este tipo de diseños en Bitcoin permanecen, en sus palabras, poco explorados por la comunidad técnica.









