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Un fallo en el firmware de los modelos MK2, 3, 4 y 5 de Coldcard permitió el robó de casi 600 BTC.
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Blockstream, BitBox y Trezor afirman que sus wallets usan varias fuentes de entropía.
Unos 594 bitcoin (BTC) equivalentes a USD 38 millones fueron robados de wallets Coldcard, una de las hardware wallets para bitcoin consideradas más seguras del mercado, por una falla en su firmware. Tras el incidente, otros fabricantes respondieron ante lo sucedido.
Blockstream, BitBox y Trezor, fabricantes de las wallets Jade, BitBox02 y de la línea Trezor Safe, respectivamente, publicaron declaraciones hoy 31 de julio asegurando que sus dispositivos no comparten el error de Coldcard. Ledger, por su parte, no se pronunció en ningún sentido al momento de esta redacción.
La falla, encontrada en los modelos Mk2, Mk3, Mk4 y Mk5, se originó en un error de compilación del firmware de Coldcard que, desde marzo de 2021, deshabilitó silenciosamente el generador de números aleatorios por hardware (TRNG) y forzó el uso exclusivo de un generador por software débil, que solo debía actuar como respaldo de emergencia. Según Coinkite, empresa detrás de Coldcard, esta falla redujo la aleatoriedad de las frases semilla a un rango de entre 40 bits (menos de un tercio del mínimo recomendado) y 72 bits (poco más de la mitad), muy por debajo de los 128 bits que exige el estándar de la industria.

La reducción en bits de una semilla de recuperación repercute en su seguridad, dado que facilita a un atacante que, mediante fuerza bruta computacional, derive las palabras clave que conforman la semilla. Como el espacio de posibles semillas es mucho más pequeño, el atacante puede generar todas las combinaciones viables, calcular las direcciones Bitcoin que producirían y compararlas con las direcciones públicas que tienen fondos, hasta encontrar la coincidencia y obtener la clave privada correspondiente.
Como ya lo informó CriptoNoticias, Coinkite lanzó actualizaciones de emergencia del firmware (4.2.0 para Mk3, 5.6.0 para Mk4/Mk5 y 1.5.0Q para el modelo Q). Sin embargo, actualizar el dispositivo no es suficiente: los usuarios afectados deben generar una semilla completamente nueva y migrar sus fondos.
¿Qué dicen los fabricantes y qué hay detrás de sus declaraciones?
Blockstream, la empresa cofundada por Adam Back y creadora de la wallet Jade, afirmó que su línea de dispositivos no está afectada por la falla de Coldcard.
De acuerdo con su explicación, Jade nunca depende de una sola fuente de aleatoriedad, ya que combina el generador de hardware del chip ESP32 con cuatro componentes: ruido de radio, ruido del conversor analógico-digital, temporizadores del procesador y entropía enviada desde la aplicación de la empresa, todo mezclado mediante un acumulador con la función hash SHA-512, el mismo esquema que usa Bitcoin Core para su propio generador de números aleatorios. Estos cuatro componentes actúan como fuentes adicionales de entropía que se combinan para generar una semilla verdaderamente aleatoria e impredecible.

Desde BitBox, por su parte, indicaron que ni la BitBox02 ni la BitBox02 Nova comparten código con Coldcard, y ambas combinan cinco fuentes de entropía independientes (un valor de fábrica único por dispositivo, la contraseña elegida por el usuario, la entropía del equipo anfitrión, y los generadores del microcontrolador y del chip seguro) de forma que bastaría con que una sola fuente permanezca impredecible para proteger la semilla completa.
Trezor también respondió a través de sucuenta oficial de X: «Los fondos de los usuarios de Trezor están a salvo». Además, aclararon que el problema de Coldcard queda limitado a su firmware propio, y que Trezor no comparte ese código. La compañía agregó que desde siempre combina múltiples fuentes independientes de aleatoriedad (el hardware del dispositivo, el equipo anfitrión y, en los modelos más nuevos, elementos seguros) y remitió a su documentación oficial sobre cómo genera entropía.
Esa documentación de Trezor detalla el caso «Milksad» de 2023, cuando la herramienta Libbitcoin Explorer generó semillas con un generador determinista basado solo en el reloj del sistema, lo que permitió vaciar más de 2.600 wallets por unos 900.000 dólares. Trezor cita ese caso como evidencia de que ningún fabricante está exento de este tipo de error por defecto.

Ledger, por su parte, documenta un diseño distinto. En lugar de combinar varias fuentes propias,concentra la generación de entropía en un único generador aleatorio dentro de su chip de elemento seguro (SE), certificado por un laboratorio independiente bajo los esquemas EAL5+ y AIS-31 (esta certificación evalúa la calidad estadística del chip bajo distintas condiciones de temperatura, frecuencia y voltaje).
Coldcard estaba diseñada para depender principalmente de una sola fuente de entropía: su generador de números aleatorios por hardware (TRNG). Contaba además con un generador por software que solo debía activarse como respaldo de emergencia en caso de fallo del hardware, pero nunca debió usarse en operación normal. Esto contrasta con el enfoque de otros fabricantes, que ahora enfatizan el uso de múltiples fuentes de entropía independientes (ruido de radio, convertidores analógicos, temporizadores, datos de la aplicación, etc.) que se combinan y mezclan para no depender de un único punto de fallo.
¿Alcanza con la palabra de los fabricantes?
Las declaraciones de Blockstream, BitBox y Trezor llegaron horas después del robo. Eso no invalida sus diseños, documentados públicamente y de código abierto, pero sí las ubica en la categoría de una autoevaluación de la empresa involucrada, no una auditoría externa.
BitBox añadió, además, que revisó su lógica de generación de semillas con la ayuda de modelos de inteligencia artificial (IA) de última generación y que confirmó que funciona como fue diseñada. Coinkite había hecho exactamente esa misma revisión con IA semanas antes del robo a Coldcard, y no detectó el error que terminó costando 594 BTC, lo que relativiza el valor de esa clase de auditoría como garantía definitiva.
El caso de Ledger plantea la otra cara de la misma pregunta. Su certificación EAL5+ y AIS-31 evalúa la calidad estadística de un único generador dentro del elemento seguro, pero no equivale, por sí sola, a una prueba de que el firmware final invoque siempre correctamente a ese generador en cada versión publicada, que fue exactamente el punto donde falló Coldcard. Ni la certificación externa del chip ni una revisión interna con IA bastan, por separado, para descartar un error de integración como el de Coldcard.
El diseño del generador de números aleatorios es apenas uno de los factores que definen la seguridad de una wallet de hardware, no el único. El robo a Coldcard no borra esa lista más amplia de riesgos: el phishing dirigido a compradores de Ledger tras la filtración de datos personales de 2020, la manipulación de un dispositivo durante el envío antes de llegar al usuario (conocida como ataque «evil maid»), o el envío de actualizaciones de firmware falsas que piden ingresar la semilla en una aplicación fraudulenta siguen siendo vectores de ataque independientes de qué tan bien genere su entropía cada fabricante, por lo que resulta obligatorio revisar al tiempo de usar una hardware wallet todos los riesgos existentes.









