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Entre los bancos participantes están JPMorgan, Citi y UBS.
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Las monedas involucradas en la prueba incluyeron dólar, euro y libra esterlina.
Un grupo de 22 entidades privadas y cinco bancos centrales del mundo completaron una prueba piloto de pagos transfronterizos tokenizados que procesó transferencias internacionales en un tiempo promedio de 80 segundos. Esta iniciativa, liderada por el Banco de Pagos Internacionales (BIS), utilizó monedas fíat convertidas en activos digitales para medir la eficiencia del sistema.
Para llevar a cabo la prueba, las entidades operaron con dólar estadounidense, euro, libra esterlina, yen japonés, franco suizo y won surcoreano. Entre los participantes privados figuraron JPMorgan, Citi, UBS, Deutsche Bank, Standard Chartered, BNY, BNP Paribas, CaixaBank, Lloyds Banking Group, Mizuho, MUFG, NatWest y TD Bank, informó el BIS. Por parte del sector público, participaron los bancos centrales de Inglaterra, Francia, Japón, Corea del Sur y el Banco Nacional de Suiza.
En cuanto a la infraestructura utilizada, las operaciones se desarrollaron dentro del marco del Project Agorá a través del RVT (Regulated Verification Token), un libro mayor unificado. Se trata de una red digital compartida donde todos los participantes operan sobre una misma plataforma, en lugar de depender de las bases de datos individuales de cada banco.
En este entorno se movilizó un valor total de aproximadamente 800.000 francos suizos (CHF) —cerca de 1 millón de dólares estadounidenses—, con transacciones individuales de entre 9.000 y 125.000 CHF, utilizando tokens con respaldo real en reservas de bancos centrales y depósitos comerciales.

A propósito del alcance operativo, «las pruebas demostraron que el prototipo puede soportar con éxito una amplia gama de casos de uso de pagos transfronterizos , incluidos pagos corporativos e interbancarios en una o dos divisas, transacciones de pago contra pago (PvP) y transferencias bancarias intragrupo», dice el BIS.
Frente a estos resultados, el sistema tradicional evidencia fuertes limitaciones, pues una transferencia internacional suele tardar entre 1 y 5 días hábiles a través de la red SWIFT mediante bancos corresponsales. Asimismo, los sistemas de liquidación bruta en tiempo real (RTGS) operan únicamente en días laborables y horarios de oficina local; por ejemplo, si se transfiere dinero un viernes en la tarde de Nueva York a Tokio, la operación se paraliza durante el fin de semana por el desfase horario.
A pesar de estas barreras convencionales, el prototipo alcanzó los 80 segundos de asentamiento sin requerir conexión con dichos RTGS. En el plano operativo intervino SIX, el proveedor suizo de infraestructura bursátil e interbancaria, mientras que el soporte técnico fue provisto por Kaleido, coordinando las ejecuciones mediante un protocolo guiado en ventanas intradía predefinidas.
Paralelamente, la arquitectura probada combinó el uso de depósitos digitales con la llamada liquidación atómica, un mecanismo informático donde el intercambio de activos y el pago ocurren de forma simultánea. Debido a esta estructura, si una de las partes no cumple, la transacción se cancela por completo, eliminando el riesgo de crédito entre contrapartes.
Como ha explicado CriptoNoticias, la tokenización es el proceso de crear un duplicado o representación digital de un activo real, como una acción de una empresa o un bono de deuda pública, dentro de una red de criptomonedas. Al transformar estos instrumentos tradicionales en activos digitales, se busca agilizar el intercambio de propiedad y eliminar intermediarios redundantes, abaratando costos.
En este sentido, la prueba «demostró las ventajas prácticas de la tokenización y la liquidación atómica, incluyendo una liquidación más rápida y una mayor transparencia», señala el BIS. A través de este procedimiento, el ensayo logró transformar el dinero bancario comercial y las reservas en activos programables dentro de un registro compartido.









