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La propuesta FOCIL promete blindar a Ethereum contra la censura de transacciones.
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Otras propuestas prometen transacciones más privadas y una red capaz de soportar más actividad.
La red de Ethereum ya comenzó a delinear los cambios que traerá Hegotá, la actualización prevista para 2027 y posterior a Glamsterdam (finales de 2026).
Toni Wahrstätter, investigador de la Fundación Ethereum (EF), explicó hoy 16 de agosto que 66 propuestas de mejora de Ethereum (EIP) compiten actualmente por integrar Hegotá y señaló cómo avanzan los colaboradores de Ethereum en la selección de esas iniciativas. De las 66 EIP, 45 son a nivel de capa de ejecución y otras 21 a nivel de consenso.

Según el relato de Toni, en las próximas reuniones entre los equipos de desarrollo esa lista se reducirá a las propuestas que consigan una implementación de prueba y una posibilidad real de estar listas a tiempo. Las que no lo logren deberán esperar a la actualización siguiente, algo que, según remarcó el investigador, vuelve especialmente importantes las próximas decisiones.
La única propuesta con un lugar asegurado hasta el momento es FOCIL, la sigla de Listas de Inclusión Forzadas por Elección de Bifurcación (en inglés, Fork-choice enforced Inclusion Lists). Como reportó CriptoNoticias, ese mecanismo permitiría que los validadores de la red obliguen a incluir determinadas transacciones pendientes en un bloque, incluso si quien lo construye prefiere dejarlas afuera.
Wahrstätter escribió que FOCIL «ya está definida como la propuesta principal de Hegotá» y planteó que debería sumarse otra, las Transacciones de Marco (EIP-8141), un nuevo tipo de transacción que permitiría validar una operación sin depender únicamente de la firma digital tradicional que usa Ethereum hoy.
Combinada con otras dos propuestas, esa transacción formaría, según el investigador, una base de privacidad nativa para el protocolo. Los Nonces con Clave (Keyed Nonces, EIP-8250), coescrita por el cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, cambiarían el número de orden que impide repetir una transacción, para que varias operaciones privadas avancen en paralelo sin bloquearse entre sí.
Las Raíces Recientes para Transacciones de Marco (EIP-8272) permitirían, a su vez, que esas transacciones privadas verifiquen datos recientes de la red sin exponer información adicional.
Juntas, estas tres propuestas prometen que las aplicaciones de privacidad funcionen sin depender de intermediarios, en palabras del investigador.

Ethereum y Hegotá le apunta a la escalabilidad de la red
Wahrstätter destacó además un conjunto de propuestas orientadas a la escalabilidad, que calificó como «tal vez menos atractivo en la superficie, pero probablemente uno de los trabajos más importantes que se puede hacer en el corto plazo».
Dos de ellas, el Piso Unificado de Contenido de Transacción (EIP-8131) y el Piso de Bytes de la Lista de Acceso de Bloque (EIP-8279), fueron escritas por el propio Wahrstätter. Ambas cobrarían una tarifa pareja por cada byte de datos que un usuario incluye en una transacción, para evitar que alguien construya bloques desproporcionadamente pesados a medida que la red procese más operaciones.
La tercera, orientada al costo de crear nuevo estado (EIP-8368), busca ajustar cuánto cuesta agregar información nueva y permanente a Ethereum. Según reportó CriptoNoticias, la red ya evalúa subir el límite de gas (la unidad que mide el costo computacional de cada operación) hacia los 600 millones (actualmente en 60 millones), el triple del límite previsto para Glamsterdam, y estas tres propuestas buscan que ese salto no vuelva más vulnerable a la red.
Otras propuestas en discusión para Hegotá en Ethereum
Wahrstätter resaltó otras propuestas de la lista:
- Espacios de tiempo más cortos (EIP-8198). Reducirían la duración de los intervalos de doce segundos en los que hoy se puede proponer cada bloque de Ethereum, lo que en potencial permitiría confirmar transacciones con mayor velocidad.
- Emisión (EIP-8363). Plantea quemar de forma gradual parte de la recompensa que reciben los validadores a medida que crece la proporción de ether inmovilizado para asegurar la red (conocido como staking). Como reportó CriptoNoticias, esa propuesta ya generó fuerte resistencia dentro de la comunidad.
- Penalizaciones por anticorrelación (EIP-7716). Castigarían con más fuerza a los validadores que comparten la misma infraestructura, para incentivar que ese grupo se diversifique geográfica y técnicamente.
- Mejoras a la Máquina Virtual de Ethereum (EVM, el componente que ejecuta el código de los contratos inteligentes). Incluyen simplificaciones de código y las primeras propuestas de pruebas de conocimiento cero (zkEVM, un mecanismo que permitiría verificar la validez de una operación sin revelar sus datos) y de resistencia frente a la computación cuántica.
¿Cómo se decide qué entra en Hegotá?
El momento en el que Wahrstätter publicó su explicación no es casual. Según sus propias palabras, Glamsterdam lleva 256 días de desarrollo y el objetivo de los equipos de Ethereum es lanzarla antes de que termine este año.
Hegotá, en cambio, recién debería llegar en 2027. Ese plazo mayor le da a los equipos de clientes más tiempo, pero también más responsabilidad para definir bien qué incluir desde ahora.
Para Wahrstätter, una actualización de este tipo «no puede ser una lista de deseos de la comunidad o de los desarrolladores centrales improvisando sobre lo que Ethereum debería llegar a ser». El investigador explicó que los equipos de clientes discutirán internamente las ventajas y desventajas de cada propuesta antes de llegar a una lista de prioridades, y que los aportes de la comunidad también influyen en esa decisión.
«La mayoría de las EIP deberán ser rechazadas, aunque muchas de ellas tengan sentido», agregó Wahrstätter, e invitó a que quienes tengan una postura a favor o en contra de alguna propuesta puntual la expongan ahora, mientras la discusión sigue abierta.








