-
Más del 90% de los bloques de Ethereum dependen de intermediarios sin garantía criptográfica.
-
EIP-7732 introduce constructores de bloques con participación mínima de 1 ETH en la red.
En Ethereum, cada vez que se produce un bloque existe una economía paralela invisible para el usuario promedio. Un proceso que la próxima actualización de red, pospuesta para la segunda mitad de este 2026, planea hacer más transparente.
La economía paralela de la red se sustenta en el valor extraíble máximo, conocido por sus siglas en inglés como MEV (Maximal Extractable Value). Se trata del valor que los constructores de bloques pueden capturar y que se puede manipular porque permite, a determinados actores, ordenar, incluir o excluir transacciones. Todo esto antes de que el bloque sea publicado en la cadena.
De ahí que la actualización Glamsterdam tenga como objetivo estructural hacer visible y regulado ese proceso del MEV, el cual opera hoy en la opacidad.
El MEV surge porque las transacciones no se procesan en el orden en que llegan, sino en el que decide quien construye el bloque. Tal hecho permite a actores especializados —como bots o buscadores de oportunidades— detectar operaciones rentables en la mempool (el espacio donde esperan las transacciones), quienes pueden adelantarse, reordenarlas o insertarse en medio para obtener ganancias.
El mecanismo también facilita a terceros capturar valor mediante prácticas como el arbitraje, el front-running o los ataques sandwich, tal como el sufrido recientemente por Vitalik Buterin. El cofundador de Ethereum es uno de esos actores que tiene ventaja debido a su capacidad técnica y acceso privilegiado al proceso de construcción de bloques.
Los cambios al MEV se aplicarán siguiendo la especificación de la EIP-7732, propuesta de mejora que plantea que la mayoría de los proponentes de bloques externalice la construcción del contenido de ejecución de un bloque a un tercero denominado constructor.

Para hacerlo, deben confiar en un intermediario —el servidor de retransmisión— que no ofrece garantías criptográficas sobre su comportamiento. Ese modelo de confianza sin respaldo técnico es el núcleo del problema que Glamsterdam busca resolver, entre otras mejoras.
Vale recordar que las propuestas de mejora de Ethereum (EIP) formalizan los cambios en el protocolo y definen cómo se implementan. En este caso, se propone la separación entre proponentes y constructores (ePBS, EIP-7732). Esto mediante la inscripción en el protocolo del rol de quien selecciona el bloque de consenso y el de quien ensambla su contenido de ejecución. Con ello se elimina la dependencia de intermediarios y de terceros opacos.
En términos simples: lo que hoy depende de acuerdos de confianza entre actores privados pasaría a ser una garantía técnica visible del propio protocolo.
Del mercado opaco al intercambio verificable
La propuesta garantiza que un proponente honesto recibirá el pago del constructor, independientemente de las acciones de este último. Busca que el contenido de un constructor honesto sea la cabeza canónica de la cadena.
Para lograrlo, se introduce una nueva categoría de participantes con una participación mínima de 1 ETH en la cadena de consenso. Estos compiten mediante ofertas firmadas que especifican el identificador del bloque y el valor a pagar al proponente.
Para verificar que los constructores cumplan sus compromisos, el EIP-7732 asigna a un subconjunto de validadores a un comité (Payload Timeliness Committee, PTC). Se encargará de atestiguar si el constructor reveló el contenido de ejecución comprometido de manera oportuna y si los datos asociados estaban disponibles. Este mecanismo de verificación colectiva reemplaza la necesidad de confiar individualmente en el servidor de retransmisión.
Mientras tanto, el debate técnico sobre el alcance real de la propuesta, como solución al MEV, permanece activo dentro de la comunidad investigadora. EIP-7732 ofrece a los proponentes la opción de usar un mecanismo sin confianza en terceros, pero no lo exige.
Para pagos de MEV extraordinariamente altos o acuerdos más complejos —como subastas de turnos de validación, preconfirmaciones para redes de segunda capa o subastas de pruebas de conocimiento cero—, los actores podrían seguir operando a través de intermediarios externos.
Según los diseñadores, el mecanismo ha sido concebido para ser lo suficientemente competitivo como para que una parte significativa de la red lo adopte como estándar, mientras deja incentivos para que alternativas externas al protocolo continúen existiendo.








