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SegWit logró consenso técnico y ecosistémico antes de activarse.
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BIP-110 limita OP_RETURN a 83 bytes y envíos de datos a 256 bytes.
Adam Back, cofundador y CEO de Blockstream, publicó el 11 de julio un mensaje extenso dirigido a los defensores de BIP-110. Allí advierte que insistir en la propuesta conducirá a una bifurcación suave (soft fork) minoritaria que el resto de la red no acompañará.
Según explica Back, el mensaje surgió tras escuchar un Space de X con pioneros de Bitcoin que apoyan BIP-110. Back sostiene que estos usuarios comparten motivaciones legítimas, pero carecen de comprensión técnica sobre por qué la comunidad rechazó la propuesta.
BIP-110, formalmente llamada Reduced Data Temporary Softfork, busca restringir los datos no monetarios en las transacciones de Bitcoin durante aproximadamente un año. La propuesta limitaría las salidas OP_RETURN a 83 bytes y los envíos de datos a 256 bytes, lo que afectaría directamente a protocolos como Ordinals y Runes.
De acuerdo con Back, la propuesta busca imponerse mediante un soft fork activado por usuarios (UASF), un mecanismo que permite a los nodos exigir el cumplimiento de nuevas reglas sin necesidad del respaldo de los mineros.
Adam Back es el creador de hashcash, el sistema de prueba de trabajo citado en el whitepaper de Bitcoin, y uno de los cypherpunks originales mencionados por Satoshi Nakamoto. Actualmente dirige Blockstream, una de las firmas de infraestructura Bitcoin más influyentes del sector.
El argumento de fondo: descentralización y consenso
Back plantea que la descentralización de Bitcoin tiene una consecuencia directa: nadie puede imponer sus reglas a otros participantes de la red. Según su argumento, esa misma descentralización que protege a Bitcoin es la que impide que BIP-110 avance sin consenso amplio.
El criptógrafo contrasta la propuesta con SegWit, actualización activada en 2017 que separa las firmas digitales de los datos de las transacciones, que sí logró consenso técnico y del ecosistema antes de su implementación.
Para Back, BIP-110 carece de ese respaldo y por eso fracasa en su intento de convertirse en una actualización legítima del protocolo.
Según datos citados en la discusión pública, la señalización de mineros para BIP-110 se ubica por debajo del 1%, mientras que la adopción de nodos permanece en cifras bajas, concentrada principalmente en Bitcoin Knots, la implementación alternativa que impulsa la restricción de datos arbitrarios bajo el argumento del spam.
La ventana de señalización obligatoria se proyecta para inicios de agosto de 2026, con activación estimada cerca del 1 de septiembre.
El debate entre spam y censura de transacciones
Los defensores de BIP-110 argumentan que la propuesta reduce el uso de datos no monetarios que consideran spam y protege el propósito monetario original de Bitcoin. Sostienen que el espacio de bloque es escaso y debe priorizarse para transacciones de pago.
Back y otros críticos, entre ellos Michael Saylor, rechazan ese planteamiento. Según Saylor, convertir una disputa sobre spam en un cambio de consenso invalidaría transacciones válidas y sentaría un precedente más riesgoso que el problema que busca resolver.
El pionero cyberpunk también advierte que forzar la activación sin consenso técnico ni respaldo de mineros no produce una actualización real del protocolo, sino una cadena separada con soporte minoritario.
Back cierra su mensaje invitando a los defensores de BIP-110 a sumarse nuevamente a Bitcoin, ahora o después de comprobar por sí mismos el resultado de una bifurcación sin respaldo. Según su planteamiento, la vía permisionless también aplica a quienes decidan bifurcarse, pero insiste en que el resto de la red no los seguirá.








