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BIP-110 ya tiene una implementación en Bitcoin Knots y prevé activarse en agosto de 2026.
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Los críticos advierten que BIP-110 podría provocar una división temporal de la red.
El desarrollador de Bitcoin Luke Dashjr aseguró el 5 de julio de 2026 que ya es «demasiado tarde» para retirar BIP-110, la propuesta de soft fork que busca restringir el almacenamiento de datos no financieros en la red.
La declaración surgió como respuesta a un usuario que había citado una publicación de Michael Saylor durante la discusión sobre la propuesta. Dashjr aclaró que «Saylor no dijo nada sobre BIP-110» y rechazó los llamados a cancelar la iniciativa. «No, ya es demasiado tarde para cancelar BIP-110. Si Bitcoin Core hace lo correcto durante el próximo año, quizá no necesitemos una soft fork de seguimiento a largo plazo», escribió en X.
Estas palabras reavivan uno de los debates técnicos más intensos dentro del ecosistema de Bitcoin: si la red debe limitarse a procesar transacciones financieras o permitir también otros usos, como el almacenamiento de datos mediante protocolos como Ordinals y Runes.
Recordemos que BIP-110 es una propuesta de mejora que plantea una soft fork temporal para restringir la inclusión de datos arbitrarios en las transacciones de Bitcoin, tal como reportó CriptoNoticias. Su objetivo es reducir el uso de espacio en bloques por inscripciones de imágenes, tokens y otros contenidos que, según sus impulsores, desvían a la red de su función principal como sistema de dinero electrónico.
La propuesta surgió como respuesta a los cambios introducidos recientemente por Bitcoin Core en el manejo de OP_RETURN, un opcode que permite incorporar datos dentro de una transacción. BIP-110 sostiene que la ampliación del límite de este campo —de 80 bytes a 100.000 bytes en Bitcoin Core v30— facilita el almacenamiento masivo de datos no financieros, incrementando el tamaño de la cadena y los costos operativos para quienes ejecutan nodos completos.
Sus defensores argumentan que esta situación abrió la puerta a un aumento del denominado «spam» en la red. De acuerdo con estimaciones citadas durante el debate, casi la mitad de las transacciones de Bitcoin dejaron de tener un propósito estrictamente financiero durante 2025, impulsadas principalmente por Ordinals y otros protocolos de inscripción. Además del impacto sobre el espacio en bloques, los promotores de BIP-110 sostienen que limitar estos datos reduciría el riesgo de que los operadores de nodos deban almacenar contenido potencialmente ilegal, un argumento que Dashjr ha mencionado en reiteradas ocasiones para justificar la propuesta.
Una comunidad dividida y un conflicto que se sostiene en el tiempo
Desde sus comienzos, la iniciativa ha profundizado las diferencias dentro de la comunidad bitcoiner. Quienes respaldan BIP-110 consideran que Bitcoin debe priorizar exclusivamente los pagos y las liquidaciones monetarias. Analistas como Justin Bechler sostienen que la medida permitiría recuperar hasta un 36% del espacio en bloques ocupado actualmente por transacciones no financieras, mientras figuras como Hodlonaut o Maya Parbhoe afirman que Ordinals representa un uso abusivo de la infraestructura de Bitcoin.
Del otro lado, varios desarrolladores y referentes del ecosistema consideran que restringir este tipo de transacciones supone un precedente peligroso para la neutralidad del protocolo. Entre los críticos se encuentra Adam Back, cofundador de Blockstream, quien ha advertido que prohibir este tipo de datos podría resultar contraproducente.
Según Back, quienes buscan almacenar información arbitraria simplemente recurrirían a mecanismos más complejos y difíciles de detectar, aumentando el costo de procesamiento para los nodos sin eliminar realmente el problema. Además, ha señalado que una activación fallida de este tipo de cambios podría incrementar el riesgo de fragmentación del consenso dentro de la red.
En ese contexto, algunas voces de la comunidad habían sugerido retirar BIP-110 si Bitcoin Core corregía el problema de OP_RETURN mediante cambios en sus políticas de retransmisión. Sin embargo, Dashjr descartó esa posibilidad y afirmó que el proceso ya avanzó demasiado como para cancelarlo.
Aunque BIP-110 mantiene el estado de borrador dentro del proceso formal de las BIP, la propuesta ya cuenta con una implementación en Bitcoin Knots y contempla una activación mediante una UASF (Soft Fork activado por usuarios) prevista para agosto de 2026. Sin embargo, su adopción no depende de Bitcoin Core, sino de que operadores de nodos y mineros decidan ejecutar el software compatible. Más allá de si finalmente llega a activarse, la discusión evidencia que el verdadero conflicto ya no gira únicamente en torno a OP_RETURN o a Ordinals, sino sobre la gobernanza de Bitcoin y los límites de su evolución.









