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OP_RETURN pasó de 83 a 100.000 bytes con Bitcoin Core 30, en octubre de 2025.
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El desarrollador bitcoiner Murch había medido 0,0032% en mayo, un patrón que ahora se repite.
A 1 mes de la posible activación de la propuesta BIP-110, las transacciones que usan OP_RETURN, un código de operación (opcode, en inglés), una instrucción incorporada en Bitcoin que permite adjuntar datos arbitrarios dentro de una transacción, ocupan apenas 0,016% del espacio de bloque diario cuando superan los 83 bytes de tamaño, según expuso la firma Galaxy Research este 7 de julio. Este mismo reporte mide que el conjunto total de transacciones OP_RETURN, sin ese filtro de tamaño, representan 3,8% del espacio de bloque.
La siguiente gráfica muestra la evolución del uso del espacio de bloque de Bitcoin destinado a OP_RETURN desde 2024 hasta julio de 2026. Aunque el porcentaje de espacio de bloque ocupado por ese opcode ha experimentado picos importantes, se mantiene en un rango relativamente estable alrededor del 3-5% del total del bloque en los últimos meses (línea verde), demostrando que este tipo de transacciones no ha saturado la red Bitcoin de forma sostenida. Las operaciones con salidas OP_RETURN mayores a 83 bytes (línea naranja) representan solo el 0,016%.

El desarrollador de Bitcoin Core conocido como Murch había medido en mayo que las salidas OP_RETURN de más de 83 bytes representaban 0,0032% del espacio de bloque total, coincidiendo con los datos de Galaxy.
En octubre de 2025, Bitcoin Core 30 amplió por defecto ese límite de 83 a 100.000 bytes, lo que permitió incrustar volúmenes mucho mayores de datos no financieros dentro de una misma transacción. Ese cambio detonó la disputa actual entre desarrolladores y mineros sobre si la red debe tolerar ese tipo de uso o reservar el espacio de bloque exclusivamente para operaciones monetarias.
En ese contexto surgió BIP-110, como lo reportó CriptoNoticias, una propuesta de bifurcación suave (soft fork) temporal que busca restringir por un año el uso de Bitcoin como soporte de datos arbitrarios (archivos, imágenes, texto), limitando además ciertos campos de las transacciones a tamaños reducidos. El 8 de agosto de 2026, alrededor del bloque 961.632, los nodos que ejecuten BIP-110 comenzarán a rechazar como inválidos los bloques de cualquier minero que no demuestre apoyo a la propuesta, según confirmó el 23 de junio Dathon Ohm, el desarrollador anónimo detrás de BIP-110, como reportó CriptoNoticias. Hasta el momento, la señalización minera necesaria para activar esa iniciativa es casi nula.
Datos de un operador de nodos
La web TheBitcoinPortal desarrollada por el operador de nodos Renaud Cuny, mide que entre el 9 de junio y el 8 de julio, 99,96% de las salidas OP_RETURN (12.928.018 de 12.933.042) no superó los 80 bytes, un corte apenas 3 bytes menor al que usan Galaxy Research y Murch. Solo 5.024 salidas (0,039%) excedieron ese umbral. Contado por cantidad de operaciones en vez de por espacio de bloque, el resultado coincide, dado que la porción de OP_RETURN que preocupa a los promotores de BIP-110 sigue siendo marginal.

Por otro lado, y como contrapartida al escaso uso de salidas OP_RETURN mayores a 80 bytes, los datos de Cuny muestran que, durante los últimos 30 días al 8 de julio, el 65,0% de las transacciones de Bitcoin (13.133.345 de un total de 20.199.646) corresponden a su categoría «no monetaria», que agrupa inscripciones, OP_RETURN, Ordinals y Runes, según su web TheBitcoinPortal, lo que podría usarse como argumento a favor de BIP-110 y para quienes consideran que este tipo de operaciones promueven el uso no monetario de Bitcoin y convierten a la red en un almacenamiento de datos.

Finalmente, Adam Back, cofundador de Blockstream, ofreció una lectura distinta sobre lo que implican este tipo de mediciones. Según argumentó, endurecer las reglas de validación no reduce el volumen de datos no financieros, sino que empuja a quienes los publican hacia estructuras más complejas y costosas de procesar. Bajo esa lectura, el bajo porcentaje medido tanto por Galaxy Research como por Murch en mayo no demuestra que el problema que BIP-110 busca frenar sea marginal, sino que podría estar describiendo apenas la porción visible de un uso que, ante una restricción más estricta, se reacomodaría hacia otro lugar de la r









