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El acuerdo fija un marco conjunto entre supervisión pública y autorregulación privada.
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La iniciativa busca combatir fraudes digitales y fiscalizar a creadores de contenido financiero.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España y el organismo de autorregulación de la industria publicitaria en España, Autocontrol suscribieron ayer, 15 de septiembre de 2026 un convenio de colaboración para supervisar la publicidad financiera. El acuerdo sitúa a los «finfluencers» —creadores que difunden temas sobre inversión, ahorro y criptoactivos— en el centro de la prevención de fraudes.
El marco pactado no se limita a las entidades tradicionales. La iniciativa busca una mayor transparencia informativa ante la creciente digitalización comercial en las redes sociales, expone el acuerdo.
Carlos San Basilio, presidente de la CNMV y el presidente de Autocontrol, José Miguel García-Ganso Martínez, firmaron el documento. Las instituciones acordaron coordinar labores informativas para proteger a los inversores en entornos digitales.
La alianza abarca “actuaciones conjuntas de formación financiera y prevención del fraude en los entornos digitales, incluidos los relacionados con la actividad de los finfluencers”. Ambas organizaciones justifican la medida en la alta presencia de contenidos financieros en plataformas de internet.
San Basilio afirmó que “la confianza en los mercados financieros se construye también a través de una publicidad transparente, rigurosa y comprensible”. El representante gubernamental remarcó con ello la importancia de la divulgación clara hacia el público general.
La medida complementa acciones previas del organismo regulador español. En abril de este año, el supervisor examinó cerca de cien cuentas de creadores financieros digitales para verificar la legalidad de sus mensajes en las redes sociales, como reportó CriptoNoticias.
Tras la revisión, la CNMV catalogó el comportamiento general como “razonablemente satisfactorio”. No obstante, la entidad identificó irregularidades como recomendaciones poco claras, posibles conflictos de intereses no informados e indicios de asesoría personalizada sin la debida autorización legal.
En el manual para creadores, el regulador exige cumplir la norma al formular recomendaciones públicas y prohíbe dar asesoramiento privado sin licencia. Asimismo, pide comprender los productos promocionados y actuar con prudencia al abordar materias relacionadas con criptoactivos.
Respecto a este último sector, el organismo advierte que difundir información falsa o engañosa sobre criptomonedas o tokens en redes sociales puede derivar en expedientes por abuso de mercado.








