miércoles, diciembre 2, 2020

Qué es la minería de Bitcoin y otras criptomonedas

La minería de criptomonedas como Bitcoin recibe este nombre porque, en esencia, es similar a la minería de cualquier mineral como el oro o el carbón. Solo que, en vez de tomar un pico y una carretilla para extraer valor de la tierra, usas programas y hardware de computación para extraer valor de la red.

Cuando minas criptomonedas, pones el poder de procesamiento de tu hardware al servicio de una red, llámese Bitcoin, Ethereum, Litecoin, Monero, etc. Estas redes de criptomonedas necesitan el poder de tus equipos para confirmar que las transacciones de sus usuarios son válidas. Todas las transacciones válidas son agrupadas en un bloque que luego añades a la blockchain.

Agregar nuevos bloques a la cadena te hace merecedor de una recompensa que consta de dos partes: las comisiones pagadas por los usuarios que hicieron las transacciones incluidas en el bloque más las nuevas monedas generadas. Sí, con cada bloque nuevo se emiten nuevas criptomonedas y tú, que lo minaste, las recibes. Es como si el banco central de tu país te enviara billetes recién impresos por prestarle tu computadora; excepto que, al hablar de Bitcoin, hablamos de dinero verdaderamente orgánico.

En pocas palabras, la minería de Bitcoin y otras criptomonedas se pudiera definir como un proceso en el que se validan y agrupan las transacciones de una red, para luego añadirlas a su blockchain. Este proceso brinda seguridad a la red al mismo tiempo que permite la generación de nuevas monedas.

Es importante mencionar que existen redes que validan sus transacciones con métodos que no requieren el uso de poder de procesamiento. Pero esos detalles forman parte de otro tema mucho más profundo que trataremos más adelante.

¿Qué es la recompensa de bloque?

La recompensa de bloque es, en pocas palabras, dinero que te paga una red de criptomonedas por minar en ella. Obviamente, este pago lo recibes en la criptomoneda nativa de la red en la que minas, que puede ser: Bitcoin, Ethereum, Zcash, Dash, etc.

En la minería de criptomonedas como Bitcoin, la recompensa está compuesta por dos montos: uno corresponde a la suma de las comisiones de minería. Estas son comisiones que pagan los usuarios para que sus transacciones sean verificadas por un minero e incluidas en un bloque. El otro monto consiste en las nuevas criptomonedas emitidas.

Fuente: vjkombjan / Pixabay.com

Cada red tiene sus propias reglas para la emisión de nuevas criptomonedas. Hay redes que tienen un límite de emisión y van reduciendo su producción de forma programada, como Bitcoin, y otras que seguirán produciendo nuevas monedas para siempre, como Ethereum. En todo caso, siempre toca evaluar cuál es la criptomoneda más rentable para en ti en el momento que decides adentrarte en la minería de Bitcoin u otras criptomonedas.

Poner tu hardware al servicio de una red de criptomonedas para validar sus transacciones y añadir bloques a su cadena (o sea, minar criptomonedas) implica gastos que van desde la compra de los equipos necesarios, hasta el pago de servicios como electricidad e Internet. Así que es bastante justo recibir una gratificación por ello.

La razón de la recompensa

El propósito principal de la recompensa de bloque es el de incentivarte, como minero, a actuar de forma honesta. Es decir, que no te prestes para atacar la red de ningún modo o aprovecharte de cualquier falla que notes para lucrarte, mientras dañas a los demás usuarios. Debes saber que cualquier ataque a una red de criptomonedas puede impactar negativamente el valor de su moneda nativa. Si tú recibes dividendos en esta criptomoneda, tus ganancias también se verán afectadas.

Otro aspecto que refuerza el pago de recompensas por bloque minado es la descentralización. Ya que, el interés por recibir algo valioso a cambio de tu servicio es lo que anima a muchas personas a sumarse a la minería de Bitcoin y otras criptomonedas; lo que, por consecuencia, ayuda a que estas redes sean más descentralizadas.

Cuando la validación de transacciones y la emisión de monedas de una red reposa sobre una entidad única, no tenemos más que un banco central privado. Pero, cuando cualquiera es libre de participar en un consenso que garantiza la transparencia de un sistema financiero, desde la emisión de dinero hasta la verificación de cada transacción realizada, entonces se empieza a construir un sistema descentralizado.

Bitcoin es el mejor ejemplo de una criptomoneda descentralizada, en el sentido que no cuenta con un CEO o una directiva que controle su funcionamiento; sino que cada miembro de la comunidad bitcoiner es responsable de velar por el óptimo funcionamiento de esta red.

¿Cualquiera puede minar criptomonedas, en serio?

¡Claro que sí! Las redes de criptomonedas no discriminan a quien quiera participar en la minería. Podríamos decir que las criptomonedas son un área libre de bullying (excepto el “CriptoTwitter”, allí es como el salvaje oeste). Sin embargo, es importante considerar que es necesario contar con el hardware (dispositivos) y el software (programas) de rigor para minar la criptomoneda de nuestra preferencia.

El funcionamiento de Bitcoin, la primera criptomoneda y la de mayor reconocimiento a nivel mundial, se basa en los principios de libertad y autonomía de cada uno de sus usuarios. Estos principios se aplican a cada una de las áreas que corresponden al uso de Bitcoin, bien sea su programación (propuestas de mejoramiento de la red o nuevas aplicaciones que interactúen con ella), su tenencia (carteras digitales y transacciones de compraventa) y, por supuesto, la minería.

Al igual que Bitcoin, otras redes de criptomonedas como Ethereum, Litecoin, Dogecoin, Grin, etc., permiten que cualquiera pueda minar sus activos, siempre que dispongan de los requerimientos básicos para realizar esta actividad. Cada una de ellas cuenta con características particulares que nos pueden demandar el uso de un tipo específico de hardware o software.

Debido al papel que juega la minería en una red de criptomonedas como Bitcoin (procesamiento y validación de las transacciones realizadas y emisión de nuevas monedas), la idea de una minería libre resulta beneficiosa para este tipo de sistemas; ya que, mientras sea mayor la diversificación de mineros, mayor será la seguridad de tal red y la distribución de las nuevas criptomonedas.

A pesar de que las criptomonedas no nos impiden minarlas, hay gobiernos y sistemas legales que pueden intentar hacerlo. En países como Venezuela y China es necesario contar con la autorización de entidades gubernamentales para poder minar criptomonedas (al menos a gran escala).

¿Es rentable la minería de bitcoins y otras criptomonedas?

Sí y no. La razón para una respuesta tan ambigua es que hay varios factores que influyen en la rentabilidad de la minería de Bitcoin u otras criptomonedas. Por lo que, en algunos casos puede que minar sea una buena idea y en otros no.

Para saber si para ti es rentable minar una criptomoneda en particular, debes evaluar al menos cuatro variables esenciales: el precio del criptoactivo en el mercado (y sus altibajos a lo largo de la historia), la dificultad de la minería, el precio del hardware para minar y el costo de servicios como Internet y electricidad en tu localidad.

Si no estás conforme con un par de tarjetas de video minando o un pequeño ASIC, sino que quieres tener tu propia granja minera, entonces deberás considerar otras variables adicionales relacionadas con los costos de adecuación del espacio donde funcionará tu granja. Esto implica evaluar la inversión en la instalación de transformadores, tableros eléctricos, extractores, aires acondicionados u otros sistemas de refrigeración para los equipos, además del mantenimiento de tales equipos.

El precio de la criptomoneda

El precio de la criptomoneda que quieras minar te permite calcular tus potenciales ganancias y el tiempo de recuperación de tu inversión. Sin embargo, recuerda que se trata de un mercado ¡MUY VOLÁTIL!, así que tus ganancias podrían tardar en llegar si se produce una caída en el precio. Por esta razón, es recomendable que estés siempre atento(a) a los movimientos del mercado.

Gráfico histórico de precios de Bitcoin entre abril de 2013 y julio de 2020. Fuente: CoinMarketCap

La dificultad de la minería

La dificultad de la minería afecta la productividad del trabajo que hacen tus equipos mineros. Ella varía constantemente, a fin de mantener la red funcionando de manera estable. Sus variaciones dependen del hashrate de la red, o sea, el poder de minado conjunto ejercido por los mineros de esa criptomoneda a nivel mundial.

Cada minero es libre de minar o dejar de hacerlo en el momento que este lo decida. La suma o resta de mineros provoca oscilaciones en el hashrate que, a su vez, traen como consecuencia un aumento o disminución proporcional en la dificultad de minado.

Gráfico histórico de ajustes de dificultad de la minería en Bitcoin entre abril de 2016 y julio de 2020. Fuente: statoshi.info

El precio del hardware

Existen rangos de precios que se pueden adaptar a cualquier bolsillo en el mundo del hardware minero. Todo depende de qué criptomoneda quieras minar y qué tanto poder de minado quieras tener. Los equipos ASIC suelen ser los más costosos; así que, si quieres experimentar con la minería de criptomonedas como Bitcoin, Litecoin o Dash, mejor prepara tus bolsillos.

comunidad-ethereum-gas-bloques
Rig de tarjetas gráficas para la minería de criptomonedas. Fuente: stockcentral/Envato Elements.

Las tarjetas gráficas pueden minar de forma rentable en redes como Ethereum, Ethereum Classic y Monero. Además, son más versátiles y menos costosas que los ASIC, en promedio. Sin embargo, la decisión final es tuya. Solo trata de tener en mente un par de realidades sobre el hardware para minar: más caro no significa que sea mejor y más potente no significa que genere más ganancias.

Hay hardware minero que, a pesar de ser muy potente, consume mucha energía; por lo que puedes terminar gastando todo lo que ganas en tu factura de electricidad. También hay equipos muy buenos de calidad y potencia, pero que son tan costosos que puedes tardar años en recuperar la inversión que hiciste.

Trata de buscar equipos que ofrezcan una buena rentabilidad para tu caso en particular. Hardware minero que mine efectivamente la criptomoneda de tu preferencia, que tenga un buen balance entre potencia y consumo eléctrico, que puedas pagarlo y recuperar tu inversión en un tiempo prudencial y que esté disponible.

A muchos les ha sucedido que compran un dispositivo minero en preventa y cuando al fin este llega a sus manos, la rentabilidad de minar con él ha menguado radicalmente por cambios en la dificultad de la minería o del precio de la criptomoneda en el mercado.

Costos operacionales de la minería y calidad de servicios esenciales

El costo de la electricidad y el Internet, así como la calidad de tales servicios, es crucial para evaluar la rentabilidad de la minería de criptomonedas como Bitcoin. Mientras más poder de minado quieras tener, mayor será el consumo de electricidad. Por otro lado, si se vives en un lugar donde el servicio eléctrico suele presentar fallas y fluctuaciones, esto sin duda afectará el desempeño de tus equipos y, en el peor de los casos, corres el riesgo de que estos sufran daños irreparables. En cuanto al Internet, puede que no necesite ser demasiado rápido, pero sí constante.

Si eres de los que quiere minar a pequeña escala, sea con un par de mineros ASIC que compraste, con esa GPU que también usas para jugar en tu tiempo libre o con el CPU de tu ordenador, los costos de adecuación y refrigeración puede que no sean muy altos.

Si vives en un lugar frío, puede que baste con configurar el extractor de calor del equipo a una buena velocidad. Mientras que, quienes viven en lugares más cálidos o con las cuatro estaciones, sería suficiente ubicar tu rig (tus equipos mineros) en una habitación con aire acondicionado o un ventilador potente (si las temperaturas no superan los 30°C en la época más caliente). En ambos casos, no olvides comprar un buen protector de voltaje. Es mejor prevenir que lamentar.

Otros aspectos en los cuales invertir para minar a gran escala

Aquellos que desean dedicarse a la minería de criptomonedas y contar con su propia granja minera deberán considerar una mayor inversión. En este caso, deberán pensar también en la adecuación y en la refrigeración del espacio donde funcionará la granja, así como en el mantenimiento de todo.

Sistema de enfriamiento líquido usado en rigs de minería de criptomonedas. Fuente: vait_mcright / pixabay

Como mencionamos anteriormente, seguramente necesites mejorar tus instalaciones eléctricas con nuevo cableado, tablero y hasta un nuevo transformador, si la demanda de energía lo requiere. Además, el tema de la refrigeración de tus equipos es vital para su rendimiento a largo plazo, por lo que deberás pensar en lo que te sea más conveniente, trátese de extractores de calor, acondicionadores de aire o, incluso, sistemas de enfriamiento líquido.

La electricidad y la refrigeración no son todo, también es posible que necesites invertir en muebles donde puedas ubicar tus equipos de una forma accesible para su mantenimiento y que no impliquen riesgos de recalentamiento. Tras haber comprado en instalado todo y haberlo puesto en marcha, cada cierto tiempo tendrás que evaluar su rendimiento y hacerle el mantenimiento correspondiente. Esto para evitar que todo deje de funcionar correctamente y tengas que correr con gastos más urgentes y significativos luego.

Para evaluar todas las variables que acabamos de mencionar contamos con herramientas que pueden facilitarnos un poco ese trabajo. Sitios web como WhatToMine y CryptoCompare ofrecen a sus usuarios la posibilidad de calcular la rentabilidad de la minería de distintas criptomonedas. Para ello, tales sitios toman en cuenta el poder de minado del hardware que tengas, los costos de electricidad, precios actuales del mercado, etc.

En conclusión, la rentabilidad de la minería de criptomonedas fluctúa y es relativa dependiendo de dónde, cuándo y cómo se ejecute.

¿Hay que registrarse en alguna parte?

Técnicamente no necesitas permiso de nadie para minar una criptomoneda. Sin embargo, existen países donde, por distintas razones, tanto la minería como la tenencia de criptomonedas ha sido prohibida o regulada. En Venezuela, España e Irán, por ejemplo, los mineros de criptomonedas deben registrarse ante las autoridades locales y contar con las licencias requeridas para poder ejercer esta actividad.

China, por su parte, tiene regulaciones similares para la minería; aunque, irónicamente, el comercio de criptomonedas en casas de cambio y su uso como moneda se mantiene prohibido.

La alta demanda de energía eléctrica por parte de la minería de criptomonedas es una de las principales razones usadas por los gobiernos para prohibir o condicionar esta actividad. Afortunadamente, la gran mayoría de los países no impide el ejercicio de la minería.

¿Debo pagar impuestos?

El pago de impuestos por minar o poseer criptomonedas depende de cada país. En países como España e Irán se establece que la minería debe pagar impuestos del mismo modo que lo hace cualquier otra actividad industrial. Mientras que, en países como Venezuela y Alemania, a pesar de contar con un marco legal para el uso de criptomonedas y para la minería, los mineros no están obligados a pagar impuestos por esta actividad, hasta el momento.