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El avance de stablecoins en dólares podría aumentar la dolarización de economías emergentes.
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Washington apostaría por emisores privados regulados en lugar de una moneda digital de la Fed.
Estados Unidos estaría evaluando convertir las stablecoins respaldadas por el dólar en una herramienta para ampliar la presencia internacional de su moneda y reforzar su posición dentro del sistema financiero global.
Según Bloomberg, la administración de Donald Trump analiza un plan para promover estos activos en el extranjero mediante alianzas entre organismos públicos y empresas privadas. El Departamento del Tesoro, el Departamento de Estado y la Corporación Financiera Internacional de Desarrollo de EE. UU. podrían participar en la iniciativa.
La estrategia buscaría aumentar el uso de dólares en los pagos digitales internacionales y, al mismo tiempo, generar mayor demanda por deuda del Gobierno estadounidense. Esto se debe a que los emisores de stablecoins mantienen reservas para respaldar los tokens en circulación, incluyendo efectivo y bonos del Tesoro de corto plazo.
USDT y USDC, las dos principales stablecoins del mercado, mantienen una paridad de 1:1 con el dólar y concentran cerca del 90% del valor total de estos activo. Los emisores acumulan además cerca de USD 200.000 millones en deuda soberana estadounidense, de acuerdo con las cifras citadas en la información de origen.
El escenario adquiere relevancia después de la entrada en vigor de la ley Genius en Estados Unidos, promulgada en julio de 2025. La legislación establece que las stablecoins de pago deben contar con reservas equivalentes al 100% de su valor mediante activos líquidos, entre ellos dólares y bonos del Tesoro de corto plazo, además de imponer obligaciones de divulgación y cumplimiento a los emisores.
Este marco podría servir como base para una expansión internacional de las stablecoins emitidas bajo regulación estadounidense. El enfoque también sería diferente al de una moneda digital de banco central: en lugar de que la Reserva Federal emita directamente una versión digital del dólar, Washington estaría apostando por empresas privadas reguladas para ampliar su circulación.
Sin embargo, una mayor adopción de stablecoins en dólares también podría generar tensiones en mercados emergentes. Como explicó CriptoNoticias, el Fondo Monetario Internacional y el Banco de Pagos Internacionales han advertido que estos activos pueden facilitar salidas de capital durante períodos de crisis y aumentar la presión sobre las monedas locales.
Por ahora, la iniciativa no cuenta con una confirmación formal de la Casa Blanca, el Tesoro, la Reserva Federal u otro organismo estadounidense. Tampoco se conocen países participantes, mecanismos de implementación ni un calendario. Por ello, el posible impulso global a las stablecoins debe considerarse todavía una estrategia en evaluación y no una política oficial adoptada por Washington.










