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La oferta de bitcoin se ha endurecido y River afirma que eso está impulsando el precio.
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La oferta de bitcoin se ha endurecido y River afirma que eso está impulsando el precio.
Los mineros de Bitcoin podrían estar aprovechando el repunte del activo para asegurar ganancias, sin que eso suponga necesariamente una señal de alarma para el mercado.
El 21 de septiembre, los flujos desde sus wallets hacia Binance alcanzaron los 19.866 BTC, una cifra que no se observaba desde el 25 de agosto, cuando las transferencias superaron los 25.000 BTC, según datos de CryptoQuant.
El movimiento reabre el interrogante sobre una posible presión vendedora para bitcoin, especialmente porque ocurre mientras su precio ronda los 85.000 dólares y apunta hacia los 90.000 dólares.
Sin embargo, el mercado prácticamente no reaccionó al episodio y bitcoin se mantuvo, incólume, cerca de los 85.400 dólares.
Esta resistencia adquiere relevancia al comparar la magnitud de los movimientos con la nueva emisión de bitcoin.
Desde el halving de abril de 2024, la red genera aproximadamente 450 BTC diarios mediante recompensas por bloque. Por tanto, los 19.866 BTC transferidos equivalen a unas 44 jornadas de emisión programada.
Es decir, no significa que sean monedas recién minadas: pueden proceder de reservas acumuladas durante períodos anteriores.
Si esos bitcoin provienen de reservas acumuladas, su impacto en el mercado podría no sentirse de inmediato. A diferencia de las monedas recién minadas, que se generan de forma continua y pueden incorporarse rápidamente a la oferta disponible, las reservas antiguas pueden movilizarse con cierto desfase respecto al momento en que fueron producidas.
Los mineros venden, pero el mercado absorbe la oferta
Los mineros suelen monetizar parte de sus reservas cuando los precios son favorables para cubrir sus gastos operativos y de capital. Electricidad, refrigeración, mantenimiento, personal, impuestos y renovación de equipos forman parte de sus compromisos financieros.
«Históricamente, los mineros de Bitcoin suelen monetizar parte de su producción durante mercados más fuertes para cubrir importantes gastos operativos y de capital», explicó Amr Taha, analista on-chain de CryptoQuant, en su análisis de los flujos mineros hacia Binance .
Este comportamiento también es comparable al de los productores de oro, que aprovechan períodos de precios elevados para financiar sus operaciones, atender deudas y reinvertir en infraestructura.
La documentación de CryptoQuant aclara que el indicador registra los movimientos desde wallets vinculadas a la minería hacia plataformas de negociación, no las operaciones de venta efectivamente ejecutadas.
Los anuncios recientes de algunas empresas mineras muestran que estas decisiones también pueden responder a necesidades corporativas.
Canaan informó que a finales de agosto vendió 54 BTC y toda su posición en ETH, y que destinó parte de los fondos a recomprar acciones. Core Scientific, por su parte, ha planteado vender sus tenencias de bitcoin para financiar su expansión hacia centros de datos de inteligencia artificial.
En contraste, PowerCompute reportó que no vendió BTC en agosto. Estos casos ilustran que la oferta potencial de los mineros depende de estrategias distintas y no bastan, por sí solos, para afirmar que exista una ola generalizada de ventas.
Por eso, un aumento de las transferencias mineras no implica necesariamente que sus responsables anticipen una caída del mercado.
La comparación histórica de CryptoQuant aporta a esta idea. Desde 2024, la mayoría de los episodios en los que los flujos de mineros hacia exchanges se aproximaron o superaron los 20.000 BTC no estuvieron seguidos por descensos inmediatos y pronunciados del precio.
Uno de los antecedentes recientes ocurrió el 25 de agosto, cuando las transferencias superaron los 25.000 BTC.
También en mayo de 2026 se registró un movimiento de aproximadamente 21.000 BTC hacia Binance, en un contexto en el que Bitcoin intentaba sostener su tendencia alcista cerca de los 75.000 dólares.
Por tanto, el nuevo episodio del 21 de septiembre vuelve a poner a prueba esa capacidad de absorción.
La oferta disponible se reduce mientras el precio avanza
La resistencia de Bitcoin ante estos movimientos también coincide con una transformación en la distribución de su suministro.
En un análisis publicado el 23 de septiembre, la firma financiera River señaló que el 81% de los BTC en circulación no se ha movido en al menos seis meses. Los titulares de largo plazo han acumulado más de 3 millones de BTC desde 2020.
Para River, esta acumulación ha reducido la oferta disponible en el mercado y ayuda a explicar el repunte, incluso sin un crecimiento significativo de la actividad de negociación.
«Si la demanda no está impulsando este repunte, significa que esta acción del precio está impulsada por la oferta», afirmó la firma en su análisis del rally de bitcoin .
Esto sugiere que la fortaleza de Bitcoin podría estar apoyándose menos en una oleada de compradores y más en la falta de vendedores dispuestos a desprenderse de sus monedas.
Eso cambia la interpretación del repunte, ya que el precio puede subir sin que la actividad de mercado se acelere, simplemente porque la oferta que realmente está disponible para negociar es limitada.
Pero también vuelve más frágil la señal, porque si esos tenedores deciden tomar ganancias, la oferta puede regresar al mercado y poner a prueba esa resistencia.
Efectivamente, la demanda —sobre todo la institucional— ha visto una desaceleración este año, con los ETF de bitcoin adquiriendo 18.000 BTC en septiembre, menos que su promedio mensual de 33.600 BTC.
Además, el volumen de negociación de BTC en exchanges es de un 30% menos respecto al registrado al comienzo del año.

Aun así, las compras institucionales han podido sostener el precio incluso cuando la actividad general de los exchanges no se acelera.
El 22 de septiembre, por ejemplo, los ETF estadounidenses de bitcoin recibieron alrededor de 346 millones de dólares en entradas. Y en lo que va de semana, más de 2.060 millones de dólares se han inyectado al mercado por la vía de estos productos financieros regulados, según estimaciones de SosoValue.
En todo esto, BTC ha subido un 4% y se ha mantenido cotizando por encima de los 83.000 dólares, tal como se aprecia en el siguiente gráfico:

La resistencia del precio no elimina el riesgo
El flujo de casi 20.000 BTC hacia Binance es una señal que merece seguimiento, pero no una confirmación de que los mineros hayan iniciado una liquidación masiva.
La estabilidad del precio muestra que el mercado pudo afrontar ese episodio sin una caída inmediata, aunque no permite determinar por sí sola cuánta oferta se vendió ni qué compradores la absorbieron.
La clave está en la relación entre las ventas efectivas y la demanda que las enfrenta. Si los flujos mineros continúan elevados y las compras institucionales se debilitan, el mercado podría tener mayores dificultades para sostener los precios actuales.
Por ahora, el episodio apunta a una diferencia importante respecto a la interpretación tradicional de los flujos mineros: las transferencias grandes ya no bastan, por sí solas, para anticipar una caída inmediata. La verdadera prueba para Bitcoin será mantener su resistencia cuando la oferta potencial se convierta en ventas reales y la demanda tenga que demostrar que puede absorberlas.










