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Las empresas con facturación anual superior a 120 millones de rublos deben aceptar el activo.
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Los ciudadanos no están obligados a usar el rublo digital.
Rusia comenzó a implementar de forma obligatoria el uso del rublo digital desde el 1 de septiembre de 2026 para las principales entidades financieras y grandes establecimientos comerciales del país. La disposición exige a 12 bancos comerciales y a las empresas aceptar pagos mediante esta nueva modalidad de la moneda nacional.
La adopción obligatoria busca integrar la moneda digital de banco central (CBDC, por sus siglas en inglés) directamente por el regulador financiero en la infraestructura comercial del país, aunque las autoridades aclararon que su empleo por parte de las personas físicas se mantiene voluntario.
Elvira Nabiullina, gobernadora del Banco de Rusia, delimitó el alcance de la normativa al precisar que el rublo digital «será obligatorio para los bancos y los establecimientos comerciales que deban aceptarlo, es decir, para la infraestructura, pero no para los ciudadanos».
Dicha exigencia legal abarca a las principales instituciones crediticias del país, incluyendo a Sberbank, VTB, Alfa-Bank, Gazprombank y T-Bank, entidades que concentran más del 80% del mercado de pagos ruso. Estas instituciones deben garantizar la apertura de wallets digitales, así como facilitar transferencias y procesamientos de pago, informó el Banco de Rusia.
Por su parte, los comercios dedicados a la venta a particulares que reportaron ingresos superiores a 120 millones de rublos el año previo, deben aceptar la moneda digital si al 1 de enero de 2026 contaban con un contrato de acquiring —el servicio de procesamiento de pagos electrónicos— con un banco significativo.
Quedan exentos temporalmente de esta obligación los comercios que registren una facturación menor a 5 millones de rublos al año y aquellos puntos de venta ubicados en zonas sin acceso a internet. La integración de los actores restantes se ejecutará en fases consecutivas: el 1 de septiembre de 2027 se sumarán los bancos con licencia universal y empresas con ingresos superiores a 30 millones de rublos, mientras que el 1 de septiembre de 2028 se incorporará el resto de los comercios.
Para los usuarios particulares, el envío de dinero a la wallet digital desde una cuenta bancaria ordinaria tiene un límite fijado en 300.000 rublos mensuales. Una vez depositados los fondos en la plataforma, no existen restricciones sobre el gasto ni sobre el monto de las transferencias. Las transacciones y envíos entre personas físicas están exentos de comisiones. Las empresas comerciales tampoco pagarán comisiones durante el resto de 2026; a partir de 2027, se aplicará una tarifa del 0,3%.
Como indicaron las autoridades, los fondos digitales no figuran en los balances de los bancos, sino en la plataforma del Banco de Rusia. No generan intereses, no permiten depósitos ni créditos y no cuentan con el seguro de depósitos tradicional. Todas las operaciones son visibles para el regulador y la autoridad financiera rusa.
Como reportó CriptoNoticias, la entrada en vigor del rublo digital coincide de manera directa con el inicio de la nueva regulación estatal para el mercado de criptomonedas en Rusia, aprobada previamente por la Duma Estatal. Este marco legal normativo reconoce a las monedas digitales como propiedad y canaliza el intercambio a través de intermediarios licenciados bajo la supervisión directa del propio Banco de Rusia.









