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Ethereum es comparado con el sistema de franquicias de McDonald’s
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Solana captura el margen total como Chipotle, e Hyperliquid replica la disciplina de In-N-Out.
Lorenzo Valente, director de investigación de activos digitales de ARK Invest, analizó las redes Ethereum, Solana e Hyperliquid. El analista afirmó que estas plataformas no compiten como variaciones del mismo negocio, sino que funcionan como tres arquitecturas económicas distintas, cada una con un modelo análogo a grandes marcas de la industria de comida rápida.
En primer lugar, Valente comparó a Ethereum con McDonald’s, al señalar que la red posee la marca, el sistema operativo y el terreno, representado en su espacio de bloques. Bajo esta estructura, las redes de capa 2 actúan como franquiciados que gestionan sus propias operaciones y conservan la mayor parte de las ganancias, según su apreciación.
No obstante, el ejecutivo identificó una falla en la monetización tras la actualización EIP-4844, debido a que Ethereum cobra por el asentamiento de datos cerca de su costo marginal. “Ethereum construyó el sistema de McDonald’s, reclutó a los franquiciados, no financió nada de la construcción y luego olvidó cobrar el alquiler del único activo que siempre fue el punto del modelo”, afirmó Valente.
Para ilustrar este desequilibrio, Valente señala que 3,2 millones de dólares generados en la red Robinhood Chain, lanzada el 1 de julio de 2026, dejaron solo 20.398 dólares a Ethereum, mientras el beneficio restante quedó en manos del operador secundario. Ante este escenario, el especialista sugirió aplicar una regalía estándar. “Creo que la solución, el 15% para Ethereum, no es una repreciación radical. Es la regalía más el alquiler estándar de McDonald’s”.
A diferencia de esta arquitectura fragmentada, Solana adopta la estrategia de la cadena de comida rápida Chipotle, al mantener todas sus unidades bajo control propio. De este modo, cada transacción, tarifa prioritaria o propina permanece en la red principal, lo que le permite absorber la totalidad del margen económico y beneficiar directamente a validadores y tenedores del token.
Sin embargo, esta centralización operacional exige asumir directamente los fallos técnicos o las interrupciones de servicio sin contar con capas intermedias que aíslen el impacto. El falló más reciente se generó el 11 de agosto, como lo reportó CriptoNoticias, aunque la red pudo salir airosa sin interrumpir sus funcionalidades masivamente.
Por su parte, según Valente, Hyperliquid se asemeja a la restaurantes In-N-Out mediante una cadena de valor corta y una distribución centrada en su comunidad, enfocando su infraestructura en su libro de órdenes para contratos derivados.
A través de la propuesta HIP-3, Hyperliquid permite crear mercados sobre su motor de emparejamiento mediante acuerdos de ingresos compartidos, sin entregar el control del cliente ni de la infraestructura base. “En mi opinión, Hyperliquid nunca será la casa de los perps, el spot, el lending, el FX y los pagos transfronterizos al mismo tiempo. Eso está perfectamente bien. In-N-Out nunca necesitó servir pollo”, señaló Valente.
Finalmente, el investigador concluyó que la captura de valor no depende únicamente de la capa técnica en la que se opere. A su juicio, el mercado recompensa a las redes que definen con claridad su modelo económico y ejecutan su estrategia de negocios sin ambigüedades.








