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La passphrase crea una wallet distinta a partir de la misma semilla, invisible sin esa clave extra.
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Un error de tipeo o una mala guarda pueden dejar los fondos fuera de alcance para siempre.
Tras el hackeo a las wallets Coldcard, que afectó a miles de direcciones de usuarios y drenó miles de monedas bitcoin (BTC), CriptoNoticias te enseña a construir una passphrase robusta para que la seguridad de tus fondos no recaiga únicamente en tus 12 o 24 palabras de la frase privada (o semilla).
Una passphrase es una cadena de caracteres alfanuméricos (incluidos espacios y símbolos) que el usuario puede escribir manualmente o elegir algún método de creación azaroso para añadir una capa adicional de protección a su frase semilla. Al combinarse con esa semilla, genera una wallet completamente nueva. Esto significa que conocer únicamente la frase semilla no basta para acceder a los fondos protegidos por una passphrase: también es necesario introducir exactamente la misma passphrase con la que se creó esa wallet.
Por ello, es fundamental que sea impredecible. Una passphrase formada por una sola palabra puede descubrirse mediante fuerza bruta en pocas horas con hardware potente, mientras que una compuesta por al menos cinco o seis palabras elegidas al azar podría requerir más tiempo que la edad del universo para ser vulnerada, como ya reportó CriptoNoticias.
La passphrase está disponible en wallets de hardware como Coldcard, Trezor, Ledger, BitBox02 y Keystone, y también wallets de software como Nunchuk (dispositivos móviles) o Electrum y Sparrow Wallet (escritorio).
Tomando como ejemplo a Sparrow, esta aplicación muestra primero una pantalla de inicio donde hay que elegir la opción para crear una wallet, identificada en la interfaz como «File menu → New Wallet» («menú Archivo → Nueva wallet»).

Luego, Sparrow pide elegir el tipo de llave de la wallet: para una wallet de software con semilla propia hay que seleccionar la opción que en la interfaz, en inglés, figura como «New or Imported Software Wallet» («wallet de software nueva o importada»).
En la pantalla siguiente aparece, junto a las palabras de la semilla, el campo específico para escribir la passphrase, identificado en inglés como «Passphrase: Leave blank for none» («Passphrase: dejar en blanco para ninguna»).

Cómo generar la passphrase robusta, paso a paso
Ahora que ya sabes dónde se crea la passphrase, es importante que entiendas cómo construirla de forma robusta para que cumpla su función: proteger tus fondos incluso si tu semilla queda expuesta.
Como primer paso debes elegir un método de generación al azar, en lugar de inventar una frase de memoria. El método más recomendado se llama diceware: consiste en tirar varios dados y usar el número que resulta para elegir, palabra por palabra, de una lista pública de miles de términos compatible con las wallets de Bitcoin. Para no depender de dados físicos, existen herramientas web que simulan el mismo proceso de forma local, sin enviar ningún dato a un servidor. Tomamos como ejemplo Diceware, de Glenn Rempe.

En segundo lugar, verifica que la lista elegida sea la de inglés, bajo la etiqueta «English (EFF)», que es la lista compatible con las wallets mencionadas antes.
Como tercer paso, tienes que seleccionar uno de los números que aparecen arriba (de 5 a 9). Esta cifra define cuántas palabras al azar va a tener la passphrase, y cuanto mayor sea el número, más entropía acumula el resultado. Según Self Custody Labs, una passphrase de al menos cinco o seis palabras generadas con dados ya ofrece una seguridad sólida sin volverse imposible de memorizar o transcribir.
Como verás en la imagen a continuación, la web te arma automáticamente la passphrase con la cantidad de palabras elegida y, debajo, mostrará dos datos que sirven para confirmar que sea lo bastante robusta: la entropía total en bits y una tabla con el tiempo estimado que tardaría en forzarla un atacante, según la potencia de su hardware.

En el ejemplo de la captura, una passphrase de nueve palabras alcanza 116,32 bits de entropía, un nivel que ninguna de las tres categorías de atacante de la tabla podría forzar en un tiempo razonable (ni un hacker con GPU, ni un hacker «profesional», ni siquiera un hacker «de nivel estado-nación»).
Posteriormente, una vez generada, debes copiarla con el botón «Copy» (copiar) y pegarla en el campo de passphrase de tu wallet, como el que vimos antes en Sparrow.

Existen otras herramientas con el mismo principio, como la de WuTools, o la de login.com, que también generan la passphrase dentro del propio navegador, sin conexión a ningún servidor externo.
¿Cómo resguardar una passphrase sin perder el acceso a los fondos?
También es necesario que anotes la passphrase de forma física, nunca solo de memoria. Haz al menos dos copias, en dos ubicaciones distintas entre sí, y ambas distintas de donde guardas tu semilla: si alguien encuentra las dos claves juntas, la passphrase deja de aportar protección.
Posteriormente, es recomendable probar la recuperación completa antes de enviar fondos a esa wallet. Restaurala en un dispositivo limpio a partir de la semilla más la passphrase, y confirma que las direcciones coincidan con las que ya conoces. Muchas wallets de hardware, entre ellas Coldcard, muestran además un identificador único (conocido como XFP) para cada combinación de semilla y passphrase: según la guía de Bitcoin Security Guide, mantenida por Rodolfo Novak, CEO y fundador de Coinkite, comparar ese identificador cada vez que ingresás la passphrase es la única forma de confirmar que la tipeaste bien, porque estos sistemas nunca muestran un aviso de «passphrase incorrecta».
Errores a evitar al crear una passphrase
Finalmente, según releva BitcoinHomeBase, la mayoría de los fondos perdidos por passphrase no se pierden por un robo, sino por errores propios al momento de escribirla o guardarla.
Los más comunes son una diferencia de mayúsculas y minúsculas frente a la passphrase original, un espacio de más o de menos (incluido un espacio final que no se ve a simple vista), tildes o caracteres especiales que algunas aplicaciones codifican de forma distinta, no haber probado nunca la recuperación completa antes de fondear la wallet, y guardar la passphrase en el mismo lugar físico que la semilla.
Una passphrase no reemplaza una buena guarda de la semilla, pero agrega una capa adicional que, generada al azar, probada y resguardada por separado, puede frustrar a quien ya tenga la semilla en su poder. Esa diferencia es, justamente, la que separa a quienes protegen sus fondos de quienes dependen únicamente de un papel con 12 o 24 palabras.









