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Bitcoin mantiene el 99,85% del hashrate tras la bifurcación de BIP-110.
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La cadena BIP-110 no tiene protección contra ataques de repetición (replay).
Tras la bifurcación de BIP-110 en el bloque 961.632, cualquier persona que tuviera bitcoin (BTC) antes de ese punto, posee ahora (técnicamente) el mismo saldo en dos cadenas distintas.
Esta duplicación de fondos ocurre porque ambas redes comparten el historial hasta el momento del quiebre. A partir de ahí, divergen sin que exista un mecanismo que impida mover los mismos fondos en las dos.
Se trata de un fenómeno que no es exclusivo de Bitcoin. Sucede en cualquier hard fork o soft fork fallido que no incorpore protección contra ataques de repetición. Por tanto, quien tenía BTC en una wallet antes del fork amaneció, en teoría, con un saldo espejo en la red BIP-110. Esto, sin haber realizado ninguna acción adicional.
¿Por qué existen saldos duplicados?
La duplicación de saldos es consecuencia directa de que ambas cadenas validaron el mismo historial de transacciones hasta el bloque de divergencia. Cada UTXO (unidad de salida no gastada) que existía en ese momento quedó registrado de forma idéntica en los dos libros contables.
El problema de fondo, como ya lo documentó CriptoNoticias, es que la red BIP-110 carece de protección contra replay attack, un mecanismo que busca prevenir que transacciones firmadas en una de las cadenas bifurcadas se repliquen en la otra. Se logra mediante la restricción de la cantidad y el tipo de datos no financieros que se pueden incluir en las transacciones de Bitcoin.
En la práctica, ya se han identificado cientos de UTXO vulnerables al llamado coin splitting, la técnica que consiste en gastar deliberadamente las mismas entradas en transacciones distintas para separar manualmente el saldo entre ambas redes. Es un procedimiento técnico, no automático, y requiere que el usuario construya y transmita las transacciones por su cuenta o mediante herramientas específicas.
El problema no es tener el saldo, es poder usarlo
Tener un saldo replicado no equivale a tener valor replicado. El valor de cualquier moneda depende de que exista alguien dispuesto a comprarla, y ahí es donde la cadena BIP-110 enfrenta su mayor obstáculo.
Desde el fork, la cadena estándar acumuló una ventaja de hashrate abrumadora: aproximadamente el 99,85% del poder de cómputo se mantuvo en la cadena principal de Bitcoin. Por su lado, la rama BIP-110 llegó a producir apenas dos bloques y quedó paralizada durante buena parte del fin de semana, según reportó este medio.

Ese desequilibrio de hashrate no es un detalle menor. Cuantos menos mineros respaldan una cadena, más lenta es su producción de bloques, menos exchanges y wallets la integran, y menor es la probabilidad de que exista un mercado líquido donde intercambiar esa moneda por otra de valor reconocido.

Estas son las condiciones para que una moneda bifurcada tenga valor
Para que una criptomoneda surgida de un fork alcance algún precio de mercado, generalmente deben cumplirse varias condiciones simultáneas.
- La primera es soporte sostenido de mineros o validadores que mantengan la cadena viva y produciendo bloques con regularidad.
- La segunda es la adopción por parte de exchanges, que son quienes finalmente habilitan un mercado con oferta y demanda. Sin listados, no hay precio de referencia posible, por más que la moneda exista en una blockchain funcional.
- La tercera condición es infraestructura de wallets y herramientas que permitan a los usuarios acceder, mover y eventualmente vender esos saldos. Y la cuarta, quizás la más subjetiva, es que una comunidad reconozca a esa cadena como legítima o al menos como un activo especulativo con algún atractivo.
Adam Back, cofundador de Blockstream, fue directo al evaluar el escenario de BIP-110. Sostuvo que en la cadena minoritaria no habría manera de generar ingresos, ya que las recompensas de bloque no tendrían mercado disponible para su venta.
A lo anterior se suma un obstáculo técnico adicional para los mineros: las monedas recién minadas necesitan madurar 100 bloques antes de poder gastarse. Un proceso que en la red principal toma unas 17 horas, pero que en una cadena con hashrate mínimo podría extenderse hasta 15 meses.
Para resumirlo, el usuario que quiera gastar estas monedas deberá esperar el próximo bloque minado. Como guía hay que considerar que, hasta el momento de la redacción, han pasado más de 48 horas sin que se haya minado un tercer bloque.
En este caso, con la red detenida, cualquier intento de gasto se hace prácticamente imposible.
Qué pueden hacer los usuarios con saldos duplicados
Para quien tenga BTC pre-fork, las opciones dependen en gran medida de la evolución del hashrate y la liquidez de la cadena minoritaria. Mientras no exista un exchange dispuesto a listar el activo, cualquier saldo en la rama BIP-110 permanece sin precio de referencia, aunque exista en el nodo.
Si en algún momento aparece liquidez —por ejemplo, a través de un mercado peer-to-peer o un exchange pequeño dispuesto a asumir el riesgo— el usuario podría intentar el coin splitting para aislar su saldo en esa cadena y venderlo por separado. Esto exige cuidado técnico, porque una transacción mal construida puede terminar moviendo fondos en ambas redes simultáneamente, debido a que no existe protección contra repetición que las distinga (tal como se explicó anteriormente).
También existe la posibilidad de que la cadena minoritaria simplemente se extinga por falta de mineros. En ese escenario, el saldo duplicado no llega a materializarse como un activo negociable y queda como un registro técnico sin mercado ni utilidad práctica.
El episodio de Roughnecks, el único grupo minero que sostuvo actividad sobre BIP-110, ilustra la fragilidad de ese camino. El colectivo anunció una pausa en sus operaciones el 9 de agosto. Y apenas un día después, retomó la minería tras la reacción de su comunidad. Un vaivén que refleja lo costoso que resulta sostener una cadena minoritaria sin respaldo mayoritario de hashrate.
Tomando en cuenta todos estos hechos, el futuro de la cadena de la BIP-110 parece nulo. Mientras tanto, la cadena original de Bitcoin mantiene su fuerza con más de 100 bloques de ventaja.
El riesgo de operar sobre cadenas sin replay protection
Más allá de si BIP-110 termina consolidándose o desapareciendo, el evento deja una lección técnica que trasciende este caso puntual. Operar sobre una cadena sin protección contra repetición expone a cualquier usuario a movimientos de fondos no deseados, incluso si su intención era transaccionar solo en una de las dos redes.
La existencia de saldos duplicados no equivale a doblar el patrimonio; equivale a heredar una situación de incertidumbre técnica que solo el mercado —a través de liquidez, adopción y tiempo— puede resolver. Mientras eso no ocurra, la cadena con mayor hashrate seguirá siendo la única con un precio verificable. Entre tanto, todo lo demás permanecerá como un registro contable sin comprador a la vista.








