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El Gobierno taiwanés no atribuyó públicamente el ataque a China pero detectó indicios de un vínculo.
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Los atacantes usaron agentes de IA de código abierto para crear una herramienta capaz de infiltrarse
El Gobierno de Taiwán investiga un ciberataque detectado el 20 de julio contra organismos estatales que habría utilizado herramientas de inteligencia artificial para automatizar parte de las operaciones.
El incidente fue reportado por los sistemas de monitoreo de ciberseguridad de la Administración de Asuntos Digitales (MDA), que activó una investigación y emitió alertas a través del Instituto Nacional de Ciberseguridad, según el comunicado del gobierno.
De acuerdo con la empresa israelí Dream, que colaboró en el análisis de la intrusión, los atacantes emplearon agentes de IA de código abierto para desarrollar una herramienta capaz de ejecutar tareas de hackeo de manera coordinada. La compañía calificó el episodio como una violación de seguridad sin precedentes.
La investigación determinó que al menos 85 cuentas de usuarios gubernamentales fueron comprometidas y que los atacantes accedieron a más de 2.500 registros de personal. Posteriormente, la operación alcanzó a la Agencia de Seguridad Nuclear y a por lo menos siete empresas del sector energético taiwanés, según Dream.
La MDA señaló que el ataque presentó características de una fuente extranjera y siguió un esquema híbrido, en el que se combinaron acciones ejecutadas manualmente con recursos automatizados mediante agentes de IA, entre ellos Open Claw. Las autoridades indicaron que las entidades afectadas completaron las labores de contención y que el origen, los métodos empleados y el alcance de la intrusión fueron investigados.
El episodio se produce en medio de las denuncias recurrentes de Taiwán sobre una campaña de presión de China que, según Taipéi, incluye ejercicios militares, desinformación y ataques informáticos contra infraestructura crítica. En 2025, los ciberataques contra hospitales, bancos y otros sectores estratégicos aumentaron 6% respecto al año anterior, hasta alcanzar un promedio de 2,63 millones de intentos diarios, según datos del Buró de Seguridad Nacional.
Aunque el Gobierno taiwanés no atribuyó públicamente el ataque a China, Dream detectó el uso de chino simplificado en las comunicaciones internas de los operadores, un elemento que apunta a un posible vínculo con actores chinos. Pekín no se ha pronunciado sobre el incidente y su Oficina de Asuntos de Taiwán no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Más allá de este caso, el uso de inteligencia artificial en operaciones informáticas maliciosas genera una creciente preocupación por la velocidad con la que pueden ejecutarse tareas como el reconocimiento de sistemas y la búsqueda de vulnerabilidades. El investigador de seguridad Cris Thomas, de Semgrep, señaló a Financial que la IA puede acelerar considerablemente este tipo de operaciones.
Sin embargo, el especialista advirtió que estos sistemas todavía requieren intervención humana. Aunque las herramientas pueden automatizar numerosas tareas, una persona continúa definiendo los objetivos y proporcionando las instrucciones para llevar adelante el ataque.








