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Competidores usarán IA para buscar colisiones en SHA-256, SHA-3, BLAKE3 y Poseidon.
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La iniciativa integra el proyecto Epoch, destinado a proteger a Zcash de futuras amenazas.
Eigen Labs y la organización Shielded Labs anunciaron este 5 de octubre de 2026 el lanzamiento de HashSmash, una competencia pública diseñada para probar la resistencia de cuatro funciones hash criptográficas mediante el uso de agentes de inteligencia artificial (IA).
El desafío, que se aloja en la plataforma de investigación Yukon, busca determinar si los sistemas automatizados, que ya han detectado miles de vulnerabilidades en el código de navegadores y sistemas operativos, pueden encontrar debilidades en la matemática subyacente de la criptografía.
La competencia se concentra en atacar algoritmos ampliamente utilizados para verificar datos y asegurar desde redes de criptomonedas hasta la estructura fundamental de internet.
Las cuatro candidatas seleccionadas son: SHA-256, creada hace 25 años por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA); SHA-3, avalada hace casi dos décadas por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología estadounidense; Poseidon, especializada en sistemas de conocimiento cero; y BLAKE3.
Zooko Wilcox, cofundador de Zcash y director de producto de Shielded Labs, advirtió en una declaración oficial que el rápido avance de la inteligencia artificial podría amenazar los cimientos criptográficos de la seguridad digital.
Wilcox, quien participó directamente en la creación de BLAKE3, detalló que no existe un conocimiento absoluto sobre qué funciones hash son invulnerables ni sobre cómo asegurar que resistan a futuros atacantes. En este sentido, planteó la iniciativa como un esfuerzo científico cooperativo multijugador, donde los intentos fallidos y los hallazgos exitosos de cualquier participante sirvan para acelerar el descubrimiento general.
El certamen opera a través de una interfaz de línea de comandos (CLI) donde los investigadores, que deben ser mayores de 13 años y poseer una cuenta de GitHub, envían paquetes de datos con propuestas de ataques de colisión contra versiones reducidas de las funciones.
Los participantes pueden emplear diversas técnicas a su elección, como solucionadores SAT, búsqueda diferencial automatizada y métodos formales, además de poder apoyarse libremente en agentes de codificación de IA.
Según los documentos técnicos del proyecto, la puntuación de cada ataque se calcula mediante el logaritmo en base 2 de la computación total requerida, lo que favorece a las propuestas que logren alcanzar más rondas del algoritmo con el menor esfuerzo de procesamiento posible.
Los resultados públicos se visualizan en gráficos donde las vulnerabilidades se clasifican por colores según su complejidad algorítmica, desde un nivel «muy inseguro» para computaciones menores a 2⁶⁴, hasta un rango «seguro» para aquellas que igualan o superan la afirmación de seguridad original del modelo.
El proceso de revisión consta de un filtro inicial automatizado gestionado por modelos de inteligencia artificial. Si una propuesta supera esta validación y mejora el récord vigente de eficiencia computacional, pasa a una revisión manual a cargo de un comité de criptógrafos expertos. En caso de ser aceptada, se convierte en el nuevo estándar del repositorio público bajo la licencia de código abierto Apache 2.0.
Las bases del programa aclaran explícitamente que HashSmash no otorga premios económicos ni recompensas, y advierten que el filtro automatizado de la IA no constituye una prueba matemática irrefutable sobre la vulnerabilidad definitiva de una función.
El lanzamiento de HashSmash coincide con el inicio de Epoch, un nuevo programa de investigación de Shielded Labs concebido —tal como lo ha reportado CriptoNoticias— para preparar a Zcash ante amenazas emergentes.
Este proyecto buscará desarrollar un entorno criptográfico que resista ataques de computación cuántica, piratas informáticos, gobiernos adversarios y modelos de IA más avanzados.
El titular de investigación de Eigen Labs, Soubhik Deb, sostuvo al respecto que la potencia actual de la inteligencia artificial ofrece la oportunidad de fortalecer los sistemas que han resguardado la privacidad en internet durante las últimas décadas.
A medida que los participantes comiencen a someter sus ataques automatizados al escrutinio del repositorio en Yukon, cada nueva colisión documentada expondrá los requerimientos de hardware exactos necesarios para comprometer parcialmente estos algoritmos.
Esta información técnica permitirá evaluar qué enfoques matemáticos mantienen su solidez bajo asedio computacional, sentando las bases empíricas para que los desarrolladores apliquen actualizaciones estructurales antes de que los actores maliciosos dispongan de la capacidad técnica para explotar tales debilidades en entornos de producción.











