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Los exchanges de criptomonedas ofrecían distintos servicios apoyándose en registros nacionales.
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Algunas plataformas pequeñas solo consiguieron licencia para 1 o 3 servicios de los 10 posibles.
La entrada en vigor definitiva del reglamento de Mercados en Criptoactivos (MiCA) en la Unión Europea (UE) desde este miércoles 1 de julio, transforma radicalmente el ecosistema de las criptomonedas en esa región.
Lejos de la informalidad del pasado, la legislación impone una estructura exigente que obliga a los Proveedores de Servicios de Criptoactivos (llamados CASP, en inglés) con licencia a restringirse estrictamente a un catálogo cerrado de actividades y servicios autorizados.
Como consecuencia, el mercado europeo experimenta una fragmentación importante, ya que ninguna de las principales plataformas de bitcoin (BTC) y criptomonedas opera con la totalidad de los 10 servicios posibles y los productos de rendimiento no regulados fueron eliminados de la región.
Los datos, recogidos por el sitio de seguimiento The Crypto Register, evidencian cómo las empresas del sectorhan tenido que fragmentar y recortar su oferta comercial para ajustarse a las licencias concedidas por sus respectivos Estados miembros.
Un caso clave es el de Bitvavo, gigante neerlandés y una de las plataformas de intercambio de criptomonedas con mayor volumen en la región, que opera en el marco MiCA bajo una licencia restringida en los Países Bajos.
Esta entidad únicamente tiene autorización para tres de los 10 servicios posibles, correspondientes a la custodia, la operación de una plataforma de negociación y la transferencia de activos, habiendo tenido que dejar fuera de su licencia base el resto de las actividades financieras complejas.
De igual manera, Bybit, que es uno de los grandes exchanges de bitcoin del mercado, experimenta una limitación en su abanico de operaciones a pesar de lograr su estatus regulado a través de su filial en Austria.
Sus servicios autorizados bajo MiCA se reducen a cinco de las 10 opciones reguladas, permitiéndosele únicamente la custodia, el intercambio por fondos fíat, el intercambio por criptomonedas, la colocación de activos ante inversores y la transferencia; lo que le obliga a excluir del mercado minorista europeo sus opciones avanzadas de derivados u operaciones complejas de trading que antes ofrecía de manera informal.
Por su parte, firmas como Coinbase y Bitpanda figuran entre las plataformas con mayor espectro regulatorio al contar con siete servicios autorizados de los 10 posibles.
Sin embargo, tampoco cubren el abanico total y, aunque han consolidado sus actividades base como custodia, intercambio, ejecución y transmisión de órdenes, se enfrentan a la descontinuación o severo recorte de productos muy demandados, como ciertos programas de staking estructurado y cuentas de ahorro con intereses en criptomonedas que no encajan en la legislación actual.
OKX, en tanto, se posiciona a la vanguardia de la industria en el bloque, liderando la transición con la aprobación de nueve de los 10 servicios posibles en el registro, lo que le permite mantener una de las estructuras comerciales más completas y robustas de la eurozona.
No obstante, e incluso con este amplio respaldo normativo, la plataforma no cubre la totalidad del menú regulado, lo que refleja la complejidad técnica para asegurar el abanico completo.

El catálogo de los 10 servicios permitidos para los exchanges de bitcoin
Bajo el marco de MiCA, las actividades permitidas se segmentan en un menú estricto de 10 servicios específicos, obligando a cada entidad a detallar y auditar para cuáles de ellos está capacitada operativamente de manera individual.
El primer bloque corresponde a los servicios operativos y de transacción base, donde se incluye la custodia y administración de criptomonedas para el control de claves privadas por cuenta de terceros, los servicios de transferencia para el envío de activos entre direcciones en nombre de clientes, el intercambio de criptoactivos por fondos o dinero fíat como euros o dólares, y el intercambio de criptoactivos por otros criptoactivos mediante permuta directa.
El segundo bloque abarca los servicios de negociación y ejecución, compuesto por la operación de plataformas de negociación para gestionar exchanges con libros de órdenes tradicionales multilaterales, la ejecución de órdenes mediante la conclusión de acuerdos de compraventa en nombre de clientes, la recepción y transmisión de órdenes para la intermediación de órdenes que serán ejecutadas por terceros, y la colocación de criptoactivos para su comercialización directa ante inversores en nombre de un emisor u oferente.
Finalmente, el tercer bloque establece los servicios financieros y de gestión avanzada, los cuales contemplan la gestión discrecional e individualizada de carteras de inversión de criptomonedas mediante mandatos de clientes y, por último, el servicio de asesoramiento para ofrecer recomendaciones personalizadas e individualizadas a los usuarios sobre transacciones de criptoactivos.
Lineamientos de MiCA generan fricciones
Aunque el abanico de servicios es variado, la imposición de MiCA ha generado fricciones en la industria, tal como señala el analista Pavol Lupták, debido a que los exchanges pequeños y medianos quedan relegados a una posición de desventaja competitiva frente a los grandes líderes del sector.
En esencia, muchas de estas plataformas de menor escala solo logran validar entre uno y tres servicios básicos debido a los altos costos de cumplimiento normativo, viéndose incapaces de competir en igualdad de condiciones.
A esto se suma el descontento de los usuarios europeos, quienes serán los primeros afectados, de acuerdo con el Mike Belshe, CEO de BitGo, ante la desaparición forzada de herramientas financieras de alto rendimiento que antes se encontraban integradas de forma nativa en las plataformas.
Productos como el staking no regulado, los apalancamientos masivos, las cuentas de ahorro con intereses y los derivados de alto riesgo sin licencia MiFID II —el marco normativo de empresas financieras europeas— han sido prohibidos de forma implícita.
Es más, cualquier actividad que no esté explícitamente autorizada en los expedientes aprobados por las autoridades nacionales de la Unión Europea debe ser descontinuada de forma inmediata para los residentes locales.
Lo anterior desata comentarios en contra de la regulación, como los expresados por el investigador español Jhon De Las Salas, quien afirma que MiCA, más que ser un instrumento para regular al mercado, sirve más bien como mecanismo de «control». A su juicio, esta normativa «atrasa a Europa» y no al ecosistema de las criptomonedas, tal como reportó CriptoNoticias.
La aplicación plena de la Ley MiCA redefine el modelo de negocio de criptomonedas en Europa al priorizar la seguridad jurídica y la mitigación de riesgos sobre la variedad comercial. En la práctica, depura el mercado, forzando a los exchanges licenciados a recortar sus catálogos tradicionales.
Se trata, en últimas, de una estrategia de selección natural en donde, mediante la limitación de operaciones, se redefine por completo el alcance de la inversión en criptomonedas en la región.









