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La probabilidad de aprobación en Polymarket saltó del 31% al 48% en cuestión de horas.
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Con plazo hasta el 7 de agosto, el proyecto necesita 60 votos en el Senado.
La filtración del acuerdo ético encendió las pantallas de los operadores antes de que la noticia llegara a los medios. El precio de bitcoin (BTC) superó la barrera de los USD 66.000, arrastrando al resto del mercado a un terreno marcadamente verde.
En Polymarket, la probabilidad de que la Ley Clarity se convierta en ley en 2026 saltó del 31% al 48% en apenas 24 horas. Wall Street ya está descontando el escenario de aprobación.
El pacto, alcanzado la noche del 20 de julio, desbloquea el principal obstáculo que mantenía estancado el proyecto. La cláusula ética que limita la capacidad de altos funcionarios, incluido el presidente, para lucrar con activos digitales mientras permanecen en el cargo.
La sola filtración del acuerdo desató una ola de compras. Bitcoin superó los USD 66.000 con un volumen de negociación de 31.500 millones de dólares, según datos de CoinGecko. Las acciones de Coinbase y MARA Holdings también subieron con fuerza.
La reacción en Polymarket fue aún más drástica: el contrato que evalúa si la Ley Clarity se convertirá en ley en 2026 dio un salto desde el 31% registrado 24 horas antes hasta tocar un 48% de probabilidad.

El texto del acuerdo fue enviado a los senadores republicanos y allana el camino para una votación en el pleno antes del receso de verano, que comienza el 7 de agosto.
Una cláusula para acorralar a la Casa Blanca
Para avanzar con la aprobación de la llamada Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (H.R. 3633), respaldada por el Comité Bancario en mayo de 2026, los demócratas fijaron una condición no negociable.
La presión se intensificó tras revelarse que el presidente Trump había recibido millones de dólares vinculados a World Liberty Financial, empresa de su familia, y a varios proyectos de memecoins.
Una reunión privada el 16 de julio entre Donald Trump, los senadores republicanos Bernie Moreno y Cynthia Lummis, y el asesor gubernamental Patrick Witt no terminó en acuerdos, pero la aceptación de la norma ética finalmente fue aceptada el lunes.
Después de la aprobación varios senadores demócratas, entre ellos Chris Murphy, continúan exigiendo una versión mucho más fuerte de la cláusula ética en la Ley Clarity. Murphy declaró explícitamente: “No es suficiente con prohibir solo al presidente».
Piden que la provisión ética tiene que cubrir al presidente y a sus familiares inmediatos, porque él está operando los negocios de criptomonedas a través de sus hijos. Tiene que ser una provisión hermética”. Otros demócratas como Ruben Gallego han calificado el texto propuesto como “muy débil” y han dejado claro que sin una cláusula ética robusta no contarán con los votos necesarios
Una nueva arquitectura regulatoria para Estados Unidos
El marco de la ley redefine la arquitectura regulatoria de Wall Street. Otorga a la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC) de Estados Unidos la supervisión de las materias primas digitales y restringe a la la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) las criptomonedas clasificadas como valores, como lo informó CriptoNoticias anteriormente.

Esta división busca reemplazar la arbitrariedad de la «regulación por sanciones» por un código escrito con protecciones para desarrolladores del sector de las Finanzas Descentralizadas (DeFi) y salvaguardas diseñadas para evitar colapsos sistémicos como el de FTX.
Poco antes de que se acordara la enmienda, el analista financiero Ric Edelman, referente de las finanzas personales en EE. UU., ya anticipaba este escenario: para el especialista, la certeza regulatoria sería el catalizador definitivo para la llegada del capital institucional.
La certeza regulatoria es el principal factor que impide que grandes instituciones asignen capital al sector.
Eric Edelman.
El impacto potencial es comparable al de la en 2025, que estableció el primer marco federal para stablecoins y empujó la capitalización total del mercado cripto por encima de los USD 4 billones por primera vez. Clarity, según los analistas, como Edelman, tiene un alcance aún mayor.
La carrera contra el reloj y la aritmética parlamentaria
A pesar del impulso, el proyecto necesita 60 votos en el Senado para superar el filibusterismo. Los republicanos tienen 53 escaños, por lo que requieren al menos 7 votos demócratas.
El fallecimiento reciente del senador Lindsey Graham, uno de los principales impulsores, añade incertidumbre al cálculo. La bancada opositora ya advirtió que no entregará un «cheque en blanco» hasta revisar la redacción final de la cláusula ética.

El margen temporal es implacable. Si el Senado no somete a voto el proyecto antes del 7 de agosto, el marco legal quedará congelado hasta 2027, a la espera de la reconfiguración política que dejen las elecciones de medio término de noviembre.
El dilema ya no es técnico, sino político. Japón, la UE (con MiCA), Reino Unido y Singapur ya operan bajo marcos regulatorios avanzados. La parálisis legislativa en Washington amenaza con restar competitividad a EE.UU. en una carrera que otros ya comenzaron.








