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La ejecutiva confirmó que el exchange busca actualmente autorizaciones en otros países de la UE.
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La plataforma tiene una semana clave antes de que expire su permiso temporal en Europa.
Binance no se va de Europa. Esta fue la afirmación clara y directa de Gillian Lynch, responsable de Europa y Reino Unido del mayor exchange de criptomonedas del mundo, tras conocerse que su solicitud de licencia bajo el reglamento MiCA en Grecia no prosperó.
Según el reporte de prensa publicado, este miércoles 24 de junio, la solicitud presentada ante la Comisión Helénica del Mercado de Capitales (HCMC) fracasó, lo que ponía en riesgo la capacidad de Binance para operar legalmente en los 27 países de la Unión Europea a partir del 1 de julio de 2026, fecha en la que finaliza el período de transición de MiCA.
Lynch reconoció el contratiempo, pero subrayó que la compañía está explorando otras vías para obtener la autorización. “Si no es Grecia, estoy mirando otras alternativas”, señaló. La ejecutiva desconoce las razones por las que Grecia negó la solicitud.
Entre los países que se barajan se encuentran Irlanda y Letonia, aunque en estos mercados también han surgido preocupaciones por el historial previo de la plataforma, su estructura corporativa y su perfil de riesgo percibido.
La ejecutiva destacó que Binance ha realizado importantes inversiones en cumplimiento normativo, incluyendo la contratación de cerca de 1.500 profesionales dedicados a áreas de cumplimiento regulatorio.

Además, aseguró que no existen problemas pendientes que impidan avanzar por otras rutas regulatorias. Este anuncio llega después de que, el 16 de junio, Reuters informara que Grecia estaba a punto de rechazar la solicitud de Binance, como lo reportó CriptoNoticias.
En aquel momento, fuentes familiarizadas con el proceso indicaron que el regulador heleno no daría luz verde, lo que generó gran incertidumbre entre los usuarios europeos.
Binance negó entonces que hubiera un rechazo formal y afirmó que seguía trabajando para cumplir todos los requisitos. El caso ilustra los desafíos que enfrentan las grandes plataformas globales para adaptarse al nuevo marco regulatorio europeo, considerado uno de los más exigentes del mundo.
Europa y su estilo de regulación para las criptomonedas
MiCA busca establecer un “pasaporte” único que permita operar en toda la UE con una sola autorización, pero el proceso de aprobación está resultando más lento y complejo de lo esperado.
En España, por ejemplo, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) emitió un comunicado advirtiendo que, a partir del 1 de julio de 2026, solo podrán operar las entidades con autorización completa MiCA. Aquellas que no la obtengan deberán implementar un plan de migración de usuarios, permitiendo el traslado de criptoactivos y fondos a otras direcciones o entidades autorizadas.
En Francia, la Autorité des Marchés Financiers (AMF) ha sido especialmente estricta. El país, que ya contaba con un régimen nacional previo (DASP), ha autorizado solo un número limitado de entidades bajo MiCA y ha mantenido un fuerte escrutinio sobre las plataformas con historial problemático, lo que complica el proceso de aprobación para grandes exchanges globales como Binance.
Incluso, ya a nivel corporativo, el emisor de la stablecoin USDT, Tether, renunció a la posibilidad de ser regulado en Europa. El principal punto de fricción es el financiero.
Las normas obligan a que, en el caso de stablecoins de tamaño sistémico como USDT, el 60% de las reservas se mantenga en depósitos bancarios en efectivo, repartidos en al menos seis entidades distintas, algo que Tether considera impracticable dado que pocos bancos europeos aceptan este tipo de negocio.
Para millones de usuarios europeos que operan diariamente en Binance, esta confirmación podría significar una tranquilidad temporal. Sin embargo, la plataforma tiene solo unos días críticos para asegurar una nueva vía de autorización antes de que expire su permiso transitorio.








