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La suspensión de los cajeros está fijada por tres meses.
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Cryptolink no presentó los informes requeridos por el regulador.
El organismo de inteligencia financiera de Australia, AUSTRAC, suspendió el registro de la empresa Cryptolink Pty Ltd desde el pasado domingo 9 de agosto. La medida obligó a apagar los 96 cajeros automáticos de bitcoin (BTC) y criptomonedas que la compañía opera en todo el país oceánico.
La decisión administrativa deja fuera de servicio a estos dispositivos por un periodo inicial de tres meses, según el comunicado. La suspensión responde a una creciente preocupación estatal por la capacidad de la firma para cumplir las leyes contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, asegura el regulador.
El director ejecutivo del organismo regulador, Brendan Thomas, confirmó que la empresa ya no tiene autorización legal para brindar servicios.

“Como parte de nuestro enfoque continuo en los criptoactivos como un riesgo de lavado de dinero, AUSTRAC tiene preocupaciones constantes sobre la capacidad de la empresa para gestionar transacciones de alto riesgo a través de sus cajeros”, declaró Thomas.
El funcionario explicó la causa directa que motivó la intervención oficial. «Si bien Cryptolink cumplió con las condiciones estipuladas en su compromiso vinculante, posteriormente incumplió con las obligaciones básicas de presentación de informes, en particular con los informes de transacciones que superan el umbral establecido», señaló.
Estos informes obligatorios exigen a las entidades financieras notificar cualquier movimiento de dinero que supere ciertos límites fijados por la ley. La omisión de estos registros impide a las autoridades rastrear el origen de fondos potencialmente ilícitos dentro del sistema.
Asimismo, la entidad reguladora detectó que la firma ignoró las advertencias previas. “La empresa no presentó los informes requeridos ni respondió a la solicitud de información de AUSTRAC, por lo que hemos considerado que el riesgo de continuar operando en este momento es demasiado alto”, añadió Thomas.
El regulador australiano considera que los cajeros automáticos representan canales de elevado peligro para la delincuencia organizada, explica.
“A Cryptolink se le dio la oportunidad de cumplir, pero no pudo cumplir con sus obligaciones a pesar del compromiso vinculante”, enfatizó el director del organismo. AUSTRAC asegura que mantendrá una estricta vigilancia sobre la compañía para garantizar el apagado efectivo de las máquinas.
Tal como ha informado CriptoNoticias, los reguladores de varios países del mundo ponen especial énfasis en los cajeros automáticos de bitcoin y criptomonedas. La capacidad que brindan de realizar intercambios entre dinero fíat y activos virtuales —en ocasiones de manera anónima— hace saltar las alarmas de las entidades de control estatal.








