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La meta es que, en algún momento, la conversión en especie esté disponible para cualquier monto.
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La redención directa en bitcoin tiene ventajas fiscales para los poseedores de ETF.
La gestora de fondos BlackRock redujo de 25 millones a 1 millón de dólares el monto mínimo requerido para realizar conversiones en especie en su fondo cotizado (ETF) de bitcoin (BTC), el iShares Bitcoin Trust (IBIT). Una conversión en especie significa cambiar acciones del ETF por el activo subyacente, en este caso, bitcoin.
Robbie Mitchnick, director de activos digitales de BlackRock, confirmó la actualización operativa ayer 10 de agosto durante una entrevista emitida en Bloomberg Television.
«Cuando empezamos, 25.000.000 de dólares era el mínimo que necesitabas para poder hacer una de estas conversiones en especie. Ahora se ha reducido a alrededor de 1.000.000. Con suerte, algún día estará accesible para cualquier monto. Esa es nuestra esperanza», declaró el ejecutivo de la firma estadounidense.

La novedad cobró visibilidad cuando Eric Balchunas, especialista en fondos cotizados de Bloomberg Intelligence, exhibió una hardware wallet en pantalla durante la transmisión. El analista señaló que el hackeo a las wallets físicas Coldcard «ha sacudido el núcleo mismo de lo que se supone que es el almacenamiento en frío», agregando a continuación que «esto probablemente sea una buena noticia para los emisores de ETF».
Para matizar el alcance de la falla, Mitchnick puntualizó el origen de la vulnerabilidad expuesta. «Desafortunadamente, con ese incidente, fue un error bastante simple, casi aficionado, lo que provocó la vulnerabilidad. Eso no es una brecha en Bitcoin ni en ningún otro protocolo. Esos son problemas individuales de mala gestión de la seguridad», aclaró el directivo de la gestora.
Esta modificación operativa coincide con el reciente ataque informático a las hardware wallets de Coldcard, un incidente contra el firmware del dispositivo que drenó más de 2.000 bitcoin a múltiples usuarios, como reportó CriptoNoticias.
En el marco de esta coyuntura, el mecanismo de intercambio en especie cobra relevancia técnica para los grandes tenedores de bitcoin. Este procedimiento permite permutar directamente bitcoin por acciones de IBIT, o viceversa, sin necesidad de liquidar las posiciones en dinero en efectivo, lo que en determinadas jurisdicciones permite mover capitales hacia el producto cotizado de forma fiscalmente neutral.
Hasta el momento, no existe documentación oficial o regulatoria pública por parte de BlackRock que confirme de manera formal esta modificación en los folletos del fondo. Asimismo, la operativa se mantiene orientada a grandes montos, por lo que los inversores minoristas deben recurrir obligatoriamente a participantes autorizados o intermediarios institucionales para acceder a este tipo de transacciones.
Paralelamente, el creador de contenido conocido como BritishHodl afirmó en redes sociales haber intercedido ante Mitchnick para promover este ajuste. Según el influencer, su gestión buscaba ofrecer una alternativa a inversores afectados por Coldcard.
Desde el punto de vista fiscal, la gran ventaja de esta conversión en especie radica en la evasión legal de eventos imponibles. Según explicó el propio BritishHodl, si un inversor decidiera vender sus bitcoin por dinero fíat para luego comprar acciones del ETF, se enfrentaría a impuestos por ganancias de capital que oscilan entre el 20% y el 40%. Al realizar la transferencia de manera directa (tanto al depositar bitcoin en el IBIT como en el proceso inverso de retiro o redención), la transacción se ejecuta libre de impuestos, ofreciendo un refugio eficiente y sin penalizaciones económicas para quienes buscan asegurar sus activos bajo el paraguas institucional.
No obstante, vale aclarar que no existe confirmación independiente ni pronunciamiento de BlackRock que vincule formalmente la flexibilización de los mínimos con las gestiones del usuario o con el incidente del monedero.









