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El múltiplo de Puell superó 1 tras unos diez meses por debajo de ese nivel.
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El Power Law Oscillator está en +34,5, lejos de los picos superiores a +100.
Bitcoin (BTC) mejora por debajo de la superficie, pero todavía no confirma la ruptura. El precio cotiza por encima de los 86.000 dólares, mientras el múltiplo de Puell y el Power Law Oscillator (Ley de Potencias, en español) apuntan a una recuperación del ciclo sin alcanzar niveles de sobrecalentamiento.
La lectura, por ahora, tiene dos caras: hay margen para una nueva fase alcista, sí, pero una corrección sigue siendo compatible con ese escenario.
En ese marco, Willy Woo, analista de mercados financieros advirtió que operadores profesionales están aumentando su apalancamiento, una condición que puede amplificar las liquidaciones si el precio retrocede, mientras existen concentraciones de liquidez tanto por debajo de la cotización como por encima de 87.000 dólares.
Esa combinación ayuda a interpretar el avance lento que observa Michael van de Poppe. El analista señaló este 6 de octubre: «La imagen de bitcoin sigue siendo la misma. No hay mucha volatilidad ocurriendo en los mercados, y solo un lento avance hacia arriba. Para ser honesto, eso está completamente bien para mí».
La cuestión, entonces, no es solamente cuánto puede avanzar bitcoin, sino qué ocurre con las métricas del ciclo mientras intenta salir del rango actual.
El múltiplo de Puell sale de la zona de descuento
La primera señal aparece en el múltiplo de Puell, un indicador que compara el valor diario de los nuevos bitcoin emitidos con el promedio de ese valor durante los últimos 365 días.
El 4 de octubre, su media móvil de siete días superó 1 y alcanzó su mayor nivel en once meses. Tal como informó CriptoNoticias, la métrica se había mantenido por debajo de ese umbral desde noviembre de 2025.
Un valor inferior a 1 indica que el valor diario de los bitcoin emitidos por los mineros está por debajo de su promedio anual. Históricamente, períodos prolongados en esa zona coincidieron con etapas de menor precio y menor rentabilidad minera dentro del ciclo.
El cruce actual no anticipa por sí mismo una subida inmediata. Lo que indica es una transición. Es decir, que los ingresos de los mineros están dejando atrás una fase deprimida, sin haber alcanzado todavía las zonas elevadas asociadas históricamente con toma de ganancias y techos de mercado.
La Ley de Potencias tampoco refleja un precio extremo
La segunda señal viene de la Ley de Potencias. Esta métrica calcula cuánto se desvía el precio de bitcoin de una trayectoria estimada de crecimiento a largo plazo.
Al 3 de octubre, el oscilador se encontraba en +34,5, cuando BTC cotizaba alrededor de 84.700 dólares. La moneda digital estaba por encima de la línea de tendencia del modelo, pero todavía lejos de las desviaciones alcanzadas en fases más calientes del mercado.
El oscilador llegó a +169 en 2018 y +102 en 2025. Además, sus fluctuaciones se redujeron durante la última década: la desviación estándar de sus cambios diarios pasó de 4,81 a 2,47 puntos.

El modelo permite hacer otro ejercicio. Con los parámetros de la regresión fijados al 3 de octubre, un oscilador de +100 equivaldría a un bitcoin de 157.800 dólares.
No se trata de un objetivo de precio ni de una predicción. Es el valor que tendría que alcanzar BTC, bajo esos mismos parámetros, para registrar hoy una desviación de +100 respecto de la curva de largo plazo.
La lectura es más acotada: con +34,5, bitcoin cotiza por encima de su tendencia estimada, pero todavía no se aproxima a los extremos registrados en otros momentos del ciclo.
Octubre aporta contexto, no confirmación
La estacionalidad suma una tercera señal, aunque tiene menos capacidad explicativa que las métricas anteriores.
Bitcoin avanzó 1,40% entre el cierre del 30 de septiembre y el 3 de octubre, al pasar de 83.574 a 84.743 dólares. Históricamente, los primeros tres días de octubre registraron una caída promedio de 0,66%.

Andrew Kamsky, analista de CryptoQuant, destacó que “2026 ya se ha comportado mejor”. Septiembre también se apartó de su patrón histórico: BTC ganó 6,39%, frente a una caída promedio de 4,02% para ese mes.
La referencia cobra algo más de sentido al ampliar el período. Bitcoin cerró octubre con ganancias en 10 de los últimos 13 años, con retrocesos únicamente en 2014, 2018 y 2025.
El patrón histórico analizado por Kamsky también refleja que la debilidad suele concentrarse al comienzo del mes. Después de los primeros tres días, la trayectoria promedio mejora y proyecta un avance acumulado de 13,37% hacia el cierre de octubre. Ese recorrido es una referencia estadística, no una previsión sobre lo que ocurrirá en 2026.
Por eso, el buen comienzo acompaña la lectura de recuperación, pero no la confirma ni explica por sí mismo el movimiento. A diferencia del múltiplo de Puell o del oscilador de la Ley de Potencias, la estacionalidad describe cómo se comportó bitcoin en años anteriores; no mide las condiciones actuales del mercado.
Las liquidaciones mantienen abierto un retroceso
El principal contrapeso aparece en el corto plazo. El mapa de liquidaciones es una fotografía de las posiciones apalancadas en un momento concreto y puede modificarse rápidamente a medida que los operadores abren, cierran o pierden posiciones.
Al momento de la publicación de este artículo, las concentraciones de liquidez están alrededor de 84.000-85.000 dólares por debajo de la cotización y una franja más intensa por encima de 87.000 dólares.
Estas zonas no son soportes o resistencias garantizados. Indican áreas donde existen posiciones susceptibles de ser liquidadas y donde un movimiento del precio puede acelerarse a medida que se ejecutan cierres forzosos.
Ese riesgo coincide con la lectura de Willy Woo. El 5 de octubre, el analista indicó que sus flujos de capital tácticos se encontraban neutrales y que operadores profesionales habían empezado a aumentar su apalancamiento ante la fortaleza del mercado. Una exposición incrementa la sensibilidad a movimientos bruscos. Por ejemplo, si el precio cae y las posiciones largas (longs) comienzan a liquidarse, las ventas forzosas pueden profundizar el descenso.
Woo considera que un giro de esos flujos hacia salidas podría llevar a bitcoin hasta los 80.000 dólares. También identifica otro soporte entre 74.000 y 76.000 dólares, aunque considera menos probable alcanzar esa zona.
Una corrección hacia 80.000 dólares, bajo esa lectura, no invalidaría automáticamente la mejora observada en Puell ni la posición del precio respecto de la Ley de Potencias. El problema de corto plazo es otro y es que bitcoin todavía no transformó esas señales internas en una ruptura.
Por eso, sostenerse por encima de 87.000 dólares tendría una función concreta. Implicaría superar la zona que actualmente concentra liquidez y ventas, y demostrar que la demanda puede mantener al precio fuera del rango en el que permanece contenido. Ese movimiento convertiría la mejora de las métricas del ciclo en una confirmación también visible en el precio.













