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La cadena estándar tomó rápidamente ventaja sobre la rama BIP-110 en trabajo acumulado.
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BIP-110 no modifica el límite de 21 millones de BTC ni su calendario de emisión.
Bitcoin atravesó una bifurcación de la red tras la activación de BIP-110, pero el precio de bitcoin (BTC) no registró movimientos significativos y se mantiene alrededor de los 65.000 dólares
La reacción permite separar dos dimensiones que no necesariamente avanzan juntas: la relevancia de un acontecimiento para Bitcoin como tecnología y su impacto sobre BTC como activo. BIP-110, una propuesta que busca limitar temporalmente determinados datos no financieros en las transacciones, generó una división entre los nodos que adoptaron sus nuevas reglas y aquellos que continuaron utilizando el software estándar, pero hasta ahora esa disputa no se trasladó al mercado.
La bifurcación ocurrió
Como reportó CriptoNoticias, la separación se produjo en el bloque 961.632, cuando los nodos que adoptaron BIP-110 rechazaron un bloque sin la señalización exigida por la propuesta, mientras que el resto de la red lo aceptó como válido.
A partir de ese bloque, ambos grupos comenzaron a construir cadenas diferentes bajo reglas distintas. No se trató simplemente de una reorganización temporal de bloques.

La cadena estándar consiguió rápidamente una ventaja en trabajo acumulado, respaldada por pools como AntPool, Foundry USA, F2Pool y BTC.com, mientras la rama BIP-110 avanzó con una capacidad de cómputo considerablemente menor.
La expresión «no evento» ya circulaba entre miembros de la comunidad bitcoiner para describir a BIP-110 y relativizar sus posibles consecuencias sobre Bitcoin. El término también apareció en los análisis previos a la activación de la propuesta.
El 28 de julio, Edward Wu, jefe de investigación de BloFin Research, había analizado qué podía significar BIP-110 para los inversionistas. Su conclusión fue directa: “BIP-110 está cerca de ser un «no evento» para BTC como activo”.
Wu sostenía esa lectura en que la propuesta no modifica el límite de 21 millones de BTC, su calendario de emisión ni las tenencias existentes. El riesgo para el activo estaba en otro escenario: que una eventual bifurcación consiguiera suficiente respaldo minero y económico como para competir con la cadena dominante. Eso no ocurrió.
¿Qué se estaba discutiendo entonces?
BIP-110 busca limitar temporalmente la cantidad de datos no financieros que pueden incorporarse en determinadas transacciones. La discusión surgió por el crecimiento del uso del espacio de los bloques para inscripciones y tokens BRC-20 a partir de enero de 2023.
Para los defensores de BIP-110, la discusión pasa por preservar a Bitcoin como una red orientada al dinero. Como explica Wu, «almacenar imágenes y archivos no relacionados crea una carga permanente para cada nodo completo que debe descargar y conservar la blockchain». Además, advierte que, desde esta postura, «las transacciones con gran cantidad de datos compiten con los pagos por un espacio de bloque limitado».
Del otro lado, Wu explica que los críticos consideran que «Bitcoin debería tratar de forma neutral todas las transacciones válidas que paguen comisiones», dejando que sea el propio mercado de tarifas el que determine cómo se distribuye ese espacio escaso.
Detrás del cambio técnico aparece entonces una discusión más amplia sobre qué usos debería admitir Bitcoin y quién puede establecer esos límites.
¿Cuándo habría dejado de ser un «no evento»?
Wu había advertido que una bifurcación con suficiente respaldo podía generar “volatilidad de corto plazo”, suspensiones de depósitos y retiros en exchanges, incertidumbre sobre qué cadena conservaría el ticker BTC y fragmentación de la liquidez.
También había anticipado el escenario contrario: “Una bifurcación con poco hashrate, liquidez o adopción por parte de los exchanges tendría una relevancia limitada para el valor del BTC dominante”.
Esto último se acerca más a lo que finalmente sucedió. La rama BIP-110 quedó con una fracción del hashrate y no consiguió suficiente peso económico como para alterar la valoración de BTC.
El episodio mantiene riesgos específicos para quienes interactúen con ambas cadenas, entre ellos la ausencia de protección contra replay, que puede permitir que una transacción realizada en una cadena sea válida también en la otra. Pero ese problema técnico tampoco tuvo impacto en el precio.
Bitcoin mira cada vez más hacia afuera
La respuesta a BIP-110 también encaja con algo que viene ocurriendo con bitcoin: los acontecimientos internos parecen tener menos capacidad para alterar su cotización, mientras las variables externas concentran cada vez más la atención de los inversionistas.
Entre estos factores se destacan las señales provenientes de la Reserva Federal (Fed), la situación geopolítica y los flujos institucionales. Estas variables influyen sobre las expectativas del mercado, aunque sus efectos también han sido limitados y, hasta ahora, no consiguieron sacar a BTC de la relativa estabilidad que mantiene alrededor de los 65.000 dólares.
El reciente hackeo de Coldcard ofreció otra muestra desde dentro del ecosistema. La vulnerabilidad afectó a una herramienta de autocustodia y obligó a numerosos usuarios a trasladar sus fondos por seguridad. La actividad on-chain se disparó, pero el precio tampoco registró una reacción comparable con la magnitud que tuvo el episodio dentro de la comunidad.
BIP-110 es un caso diferente: esta vez la controversia ocurrió directamente alrededor de las reglas utilizadas por los nodos de Bitcoin. El resultado sobre el mercado, hasta ahora, fue similar.
Ambos episodios refuerzan una característica de la etapa actual: BTC funciona cada vez más como un activo financiero global y su cotización parece prestar mayor atención a las variables que determinan el apetito por riesgo y los flujos de capital. Eso no significa que esos factores estén dominando el precio. Para nada. Sí es cierto que, por ahora, tanto los catalizadores internos como los externos están teniendo un impacto limitado.
La comunidad bitcoiner hablaba de un «no evento» antes de la bifurcación. Finalmente, el evento tecnológico ocurrió y el término terminó encajando mejor en el mercado: ni BIP-110 ni otros catalizadores recientes consiguieron alterar significativamente el precio de bitcoin.









