Criptomonedas – Carteras y compañía

¿Qué es una cartera de criptomonedas?

Ahora que sabes qué son las criptomonedas (y si no, estás a tiempo de pasar por aquí primero), es necesario que sepas dónde y cómo utilizarlas. Así que ha llegado el momento de definir qué es una cartera de criptomonedas, también conocida en español como billetera o monedero, y en inglés como wallet.

Se trata de una aplicación en tu teléfono o PC, una página web o un dispositivo físico que te permite consultar, enviar y recibir las criptomonedas.

No obstante, las criptomonedas no se “guardan” allí como tal. Verás, una cartera de criptomonedas maneja las llaves públicas y privadas para que puedas realizar transacciones de manera sencilla. Pero, las criptomonedas se mantienen en la cadena de bloques (¿la qué?) o, en otras palabras, en la contabilidad del sistema.

Por medio de una cartera de criptomonedas también puedes consultar tu saldo y el registro de las transacciones realizadas. El saldo, en la mayoría de las carteras, puede verse tanto en moneda fíat (dólares, euros y todas esas monedas que ya no son la onda) como en la criptomoneda que soporte la cartera.

Por ejemplo, en la cartera Coinomi puedes ver tu saldo así: 0,5 BTC = 15.187.465,62 UGX (UGX es el código internacional del chelín ugandés, ¡por si no lo sabías!).

¿Qué es una llave pública?

En resumen, una llave o clave pública sirve para recibir fondos y una llave o clave privada sirve para firmar una transacción y así poder gastar esos fondos. (Hum… así está demasiado resumido… vamos a explicarlo mejor).

Piensa que deseas enviarle 0,03 BTC a Alberto. Primero, necesitas saber a dónde hacerlo. Por ello, Alberto te suministra su llave pública.

La llave pública es la prueba matemática de que Alberto es el propietario de la dirección que recibe los fondos, y deriva de la llave privada.

Muchas personas suelen pensar que una llave pública y una dirección de cartera son la misma cosa, pero ¡espera! no es así. La dirección de una cartera de criptomonedas deriva de la llave pública por medio de un proceso matemático.

Una llave pública en formato hexadecimal (con números del 0 al 9 y letras de A hasta F) sería un montón de números y letras como este:

F028892BAD7ED57D2FB57BF33081D5CFCF6F9ED3D3D7F159C2E2FFF579DC341A

07CF33DA18BD734C600B96A72BBC4749D5141C90EC8AC328AE52DDFE2E505BDB

Mediante una función de hash (cosas matemáticas de cifrado) ese montón de números y letras se convierte en una dirección de cartera, que luce más o menos de esta forma:

1J7mdg5rbQyUHENYdx39WVWK7fsLpEoXZy

Pero ¡hey! otra manera práctica de conseguir la clave pública de Alberto es por medio de un código QR (el hijo japonés del código de barras, que se usa para distribuir información rápidamente). El QR es una forma de almacenar datos, que generalmente es un enlace a un sitio web.  Pero, en el caso de las criptomonedas, el QR contiene la dirección de una cartera. Entonces, el código QR y la dirección conducen al mismo sitio.

Así luce un código QR. No es de mi cartera para que me envíes propinas, en serio. Fuente: Pixabay.

Algunas veces, la dirección de la cartera es distinta cada vez que deseas recibir fondos. Por ejemplo, la dirección que proporcionaste a Alberto para recibir fondos lucía así:

bc1qar0srrr7xfkvy5l643lydnw9re59gtzzwf5mdq

No obstante, digamos que volviste a abrir tu cartera para recibir criptomonedas, esta vez de Carmen, y ahora la dirección luce de esta forma:

bc1cwc8wdsyye6jwdsydrm8dnxsx4y8zvexgmdpgh4gk

“¿Qué sucedió?”

Algunas carteras son jerárquicas deterministas (HD por sus siglas en inglés) y otras no. Las carteras HD generan varias direcciones asociadas a una misma llave pública, pero los fondos entrantes siempre te llegarán a ti, aunque cambie la dirección.

La existencia de varias direcciones permite proteger la privacidad y seguridad de los participantes de la transacción, así como de los futuros propietarios de los fondos.

“Oye, oye, ¡Más despacio, cerebrito!”

En las cadenas de bloques transparentes (como Bitcoin y Ethereum), una dirección pública se puede consultar —por cualquiera que la tenga— mediante un explorador de bloques. El explorador de bloques es una página web en la que colocamos una dirección y nos muestra sus movimientos (transacciones y saldo).

 Si una dirección es usada más de una vez, tendrá un historial, mientras que una nueva no.

¿Qué es una llave privada?

¿En qué estábamos? Ah, sí, transfiriendo fondos a Alberto.

Una vez tengas la dirección de Alberto, es necesario que la red corrobore que esos 0,03 BTC que estás enviando son tuyos. Aquí entra en juego la llave privada.

La llave privada sirve para firmar la transacción, siendo la prueba matemática de que esos 0,03 BTC que se van a enviar te pertenecen y que efectivamente autorizaste que se gastaran. En la red, nadie más, además de ti, debe conocerla (sí, por eso se llama privada).

Una llave privada, también en formato hexadecimal, sería un ovillo de caracteres como este:

1E99423A4ED27608A15A2616A2B0E9E52CED330AC530EDCC32C8FFC6A526AEDD

Espera, no te vayas. No necesitas poner todo eso en cada transacción, estas cosas suceden “tras bambalinas”. Tú en tu cartera sólo pones la cantidad a enviar, la dirección de Alberto y ya está. O sea que envías a la red una transacción a la llave pública de Alberto, indicando que deseas transferir 0,03 BTC, y dado que estás haciéndolo desde tu cartera, se firma automáticamente con tu llave privada.

La red se encarga de validar los datos y agrega la transacción a la cadena de bloques. Pero no te preocupes si no te queda claro cómo enviar esos fondos a Alberto. En la sección cómo enviar y recibir criptomonedas te explicamos un poco más del proceso.

¿Qué es una semilla?

“¡Un bebé de árbol/planta!” Bueno, también. Pero en nuestro contexto, la mayoría de las carteras de criptomonedas transforman la llave privada en algo que se conoce como semilla (seed en inglés). ¿Pensaste en semillas de girasol o de sandía? Lamentamos decepcionarte, son solo palabras aquí.

La semilla se compone de 12 o 36 palabras que a simple vista te pueden parecer algo sin sentido, pero constituyen una representación amigable de la llave privada, para que la guardes por ahí como tu contraseña súper especial. Además, puede tener o no una clave adicional, dependiendo del tipo de cartera que las genere.

Una semilla luce de esta manera:

WITCH COLLAPSE PRACTICE FEED SHAME OPEN

DESPAIR CREEK ROAD AGAIN ICE LEAST

La semilla sirve para restaurar tu cartera de criptomonedas. Es la única forma de recuperar tus fondos, por lo que debes protegerla muy bien. Con la semilla todo, sin la semilla nada.

¿Qué pasa si pierdo mi cartera de criptomonedas?

Imagina que tu celular cae en un balde con agua (“¡No, eso no!”). ¿Piensas que perdiste los fondos? No, si conservas tu semilla.

Si ocurre un accidente con tu dispositivo, solo necesitarás la clave privada para restaurar tu monedero. Esto es lo bueno de que las criptomonedas no se guarden en tu cartera. No importa qué suceda con el dispositivo, siempre que tengas acceso a tu semilla, podrás volver a gestionar tus fondos.

¿Recuerdas que mencionamos que la semilla puede ser de 12 o 36 palabras y puede tener o no una clave adicional? Bueno, pensemos en que adquiriste un nuevo teléfono inteligente porque el anterior quedó inserviblemente mojado.

Lo siguiente que debes hacer es descargar una cartera que admita el tipo de semilla que posees para recuperar el acceso a tus criptomonedas.

Consulta cómo puedes recuperar una cartera en otro dispositivo para saber cómo hacerlo.

¿Cómo proteger la semilla?

La llave privada es la ÚNICA llave para acceder a los fondos si se trata de una criptomoneda descentralizada. Absolutamente nadie más tendrá una copia de ella (a menos que tú se la des): ninguna empresa, ningún servicio al cliente, ningún call center, ningún servicio postal, ningún hospital, ni siquiera el hipnotista que ofrece sacarla de tu subconsciente o traerla desde tus vidas pasadas.

Si pierdes la llave privada, si alguien la roba, si se destruye de alguna manera… bueno, ya no tendrás acceso a tus fondos, sin importar si eran 0,03 BTC o 5.000 BTC.  Piensa en ella como la única llave que abre un cofre del tesoro: solo quien la posea podrá abrirlo y no hay una especie de llave maestra o llave de respaldo que pueda hacerlo.

Para facilitarte su resguardo, las carteras ponen a tu disposición la llave privada en formato de semilla. Te preguntarás cómo protegerla. Bueno, aquí una lista de las medidas que puedes tomar para hacerlo:

Respaldo

Siempre, siempre haz un respaldo físico y NO digital de tu semilla. Anótala en un papel, en una roca, un pedazo de metal, en un pergamino, en cualquier cosa que puedas anotar o grabar. Pero nunca en digital, como en un archivo en tu computadora o una foto tomada con el móvil, donde pueda estar al alcance de los ciberdelincuentes.

Discreción

Haz más de un respaldo. Anota tu clave en varios sitios y nunca reveles su ubicación a nadie no confiable. Lo agradecerás si el respaldo original se va por accidente a la basura (te sorprendería la cantidad de personas a las que les ha sucedido).

Seguridad

Mantén estos respaldos en un lugar seguro: fuera del alcance de los niños, lejos de la estufa, en un sitio alto para evitar inundaciones, tras un vidrio a prueba de balas, donde los dinosaurios que puedan escapar de un parque de atracciones no la encuentren, fuera del alcance de las rabietas de tu pareja… ninguna precaución es poca.

Solo tú

No delegues el resguardo a terceros. Sí, puede sonar hermoso que tu tía con memoria de elefante nunca haya perdido nada en su vida o que un servicio web se encargue de la seguridad por ti. Pero hay un refrán que dice que “el dinero no tiene amigos”, así que es mejor que la responsabilidad de proteger tu clave privada sea tuya y de nadie más.

Aplicaciones confiables

Al momento de utilizar la semilla para restaurar una cartera y gastar los fondos, solo confía en aplicaciones de cartera que sean de código abierto, es decir, que su código fuente pueda ser auditado. Esto también aplica para sitios web de carteras en línea.

Carteras de metal

Puedes considerar usar una cartera de metal. Algunos fabricantes han puesto a la venta dispositivos de metal donde grabar la llave privada. Suelen estar hechos de materiales como bronce, acero y titanio y han demostrado ser bastante resistentes a desastres naturales y accidentes domésticos. No obstante, la pérdida de estos dispositivos sigue siendo un riesgo. Tienes que cuidarlos igual.

¿Cómo enviar y recibir criptomonedas?

A grandes rasgos, si deseas enviar fondos a Alberto o recibirlos de Carmen, el proceso es el mismo para casi todos los tipos de cartera que utilices. Veamos.

Cómo enviar criptomonedas

Para enviar criptomonedas solo necesitarás la dirección del destinatario (y los fondos, por supuesto). Pensemos que deseas enviar 0,05 BTC a Alberto. ¿Cómo puedes conseguir su dirección? Bueno, debes pedir a Alberto que abra su cartera y busque la opción recibir fondos.

Algunas carteras móviles como Coinomi permiten a Alberto la opción de compartir su dirección a través de WhatsApp, correo electrónico, SMS, Bluetooth, Twitter, Facebook o Instagram.

No obstante, Alberto puede simplemente copiar y pegar la dirección en una ventana de chat y compartirla contigo. También, tú puedes escanear el código QR de la cartera de Alberto directamente con tu móvil si se encuentra a tu lado (en frente también sirve, pero de espaldas, no tanto) o si te envía una foto o un video del código.

Una vez tengas la dirección de Alberto y hayas verificado que coincide con la que ingresaste en tu cartera en la sección enviar fondos, deberás indicar el monto para la transacción. En este caso, será de 0,05 BTC.

Si tu cartera está protegida con contraseña (que debería ser el caso), introdúcela para autorizar la transacción. ¡Y ya está!

¿Cuánto debo pagar por enviar criptomonedas?

La mayoría de las carteras no te cobrará nada por utilizar el servicio (“¡Enhorabuena!”). Sin embargo, deberás pagar una comisión, tarifa o fee (en inglés) por la transacción. La comisión es una especie de donativo que recibirán los mineros que validen la transacción (vamos, nadie trabaja de gratis, esas máquinas tuvieron un costo).

Algunas carteras te permiten seleccionar una comisión alta, media o baja. Otros, en cambio, te dejan elegir una comisión por ti mismo. De ser así, puedes consultar un servicio en línea como meempool.space para calcular cuánta comisión pagar. Algunas carteras más se limitan a configurar de forma automática la comisión más alta en el momento, para asegurar que tu transacción llegará a buen destino lo más rápido posible.

“¿Cómo funciona? ¿Qué es ese montón de bloquecitos de colores que no comprendo?”. Vamos a simplificar un poco las cosas. En Bitcoin, por ejemplo, la comisión de la transacción no depende de la cantidad de dinero que se desea enviar, sino de su tamaño en bytes.

Así, da lo mismo que la transacción que estás enviando a Alberto sea de 0,05 BTC o de 6 BTC, todo depende de las salidas que tenga una transacción (puedes consultar las UTXO para comprenderlo mejor). Una transacción promedio, de una entrada y dos salidas, suele pesar 226 bytes.

La mempool o piscina de memoria es el grupo de transacciones que todavía no han sido incluidas en un bloque. Dependiendo de la congestión de la red (imagina que se trata de una avenida en hora pico), los mineros priorizarán aquellas que tengan una comisión más alta, como si de un servicio V.I.P. se tratase, donde primero pasarán los autos más caros.

En aquellos momentos en que hay muchas transacciones enviadas a la red, las tarifas suelen elevarse, llegando a costar el equivalente a varios dólares estadounidenses (los carros comienzan a dar más dinero esperando ser los primeros en abandonar la fila). Cuando hay pocas transacciones pendientes, en cambio, las tarifas suelen ser tan bajas que apenas te darás cuenta de que estás pagando algo.

Visualizar la mempool y las tarifas recientes puede servir para que tengas una idea de qué comisión (cantidad de satoshis/byte) puede hacer que tu transacción sea incluida en poco tiempo.

La inclusión de una transacción en un bloque puede demorar diez minutos, que es la media que toma el minado de un bloque, pero este tiempo puede variar.

Cómo recibir criptomonedas

Para recibir fondos el sistema es a la inversa. Pensemos en que Carmen desea enviarte fondos en esta oportunidad y que tú los vas a recibir. Como esta vez no estás gastando dinero sino recibiéndolo ¿5.000 BTC te parece suficiente?

Como hizo Alberto, tú deberás proporcionar tu dirección a Carmen en cualquiera de los formatos que mencionamos (código QR o caracteres alfanuméricos) desde la sección recibir fondos de tu cartera.

Puedes elegir si compartirla a través de las redes sociales. También puedes hacerlo manualmente, copiando y pegando la dirección en una ventana de chat o mostrando el código QR a Carmen.

A continuación, verifica que la dirección que proporciones a Alberto sea la misma que te muestra tu cartera y espera la recepción de los fondos.

¿Puedo equivocarme de criptomoneda al compartir mi dirección?

Existen carteras que soportan varias criptomonedas. Al momento de compartir una dirección o enviar fondos, podríamos tener miedo de equivocarnos y usar la dirección de una criptomoneda distinta.

Pero es más sencillo de lo que parece: siempre y cuando no introduzcas manualmente la dirección (escribiendo dígito por dígito) el margen de error será mínimo. Por ejemplo, la cartera mostrará el símbolo de la criptomoneda que se enviará o recibirá (BTC si es bitcoin, ETH si es ether, XMR si es Monero, etc…).

Además, las direcciones suelen ser distintas entre sí. Por ejemplo, las de Bitcoin empiezan con 1, con 3 o con bc1; mientras que las de Ethereum con 0x; las de Monero con 4, con 8, o con 4 seguido de un OpenAlias.

En caso de que las direcciones sean similares entre una criptomoneda u otra (como entre Bitcoin y Bitcoin Cash, por ejemplo) entonces la cartera te pedirá que especifiques qué criptomoneda estás usando.

¿Cuáles son los tipos de carteras de criptomonedas?

Bien, ya hemos dicho que una cartera de criptomonedas es aquella herramienta que te permite gestionar las llaves, así como enviar y recibir las criptomonedas o ver los saldos. Pero existen varios tipos, que podemos clasificar según su conexión a Internet: carteras calientes y carteras frías (pero no, no se ponen en la estufa o en la nevera).

Las carteras calientes son denominadas de esta manera porque están conectadas todo el tiempo a Internet, lo que las hace más vulnerables a posibles ataques por parte de ciberdelincuentes (¿cómo se pueden robar criptomonedas? ve aquí para saberlo).

Las carteras frías son todo lo contrario y se mantienen sin conexión a Internet, con el fin de proteger los fondos.

Carteras calientes

Carteras web

Las carteras web entran en la categoría de cartera caliente. Se trata de una página web que permite a los usuarios manejar criptomonedas sin instalar ninguna aplicación.

Lo ventajoso de estas carteras es que se puede acceder desde cualquier sitio con conexión a Internet (a menos que te encuentres en la Cueva Krubera, la más profunda del mundo, donde no te puedes conectar).

Algunas carteras web solo requieren de un correo electrónico y una contraseña para que podamos usar sus servicios, porque están conectadas a la red todo el tiempo. Con esta herramienta, el usuario no es el único que posee el control de su clave privada, ya que el servicio de cartera en línea la necesita para operar (el blog de Blockchain.info, por ejemplo, lo explica).

 Por ello, corren el riesgo de sufrir ciberataques (“Hola, soy un ciberdelincuente y se me hace agua la boca por un sitio en el que cientos de personas guardan el acceso a sus criptomonedas al mismo tiempo”).

Asimismo, la posibilidad de gestionar los fondos puede dejar de estar disponible en algún momento por fallas en el servicio. Todo depende de la cartera en cuestión.

Carteras para computadoras y teléfonos inteligentes

Algunas carteras están disponibles para computadoras y dispositivos móviles, como teléfonos inteligentes y tablets (sí, tu dinero también puede ser gestionado por tu celular o laptop, como el resto de las cosas importantes en tu vida).

También conocidas como aplicaciones de cartera, son programas que se instalan en los móviles o en la computadora y permiten que se puedan realizar transacciones y consultar el saldo disponible.

A diferencia de las carteras web, las aplicaciones de cartera pueden ser “no custodiadas”. Es decir, la clave privada de las criptomonedas será únicamente manejada por el usuario y no por los administradores de la cartera. ¿Te da miedo tanta responsabilidad en tus manos? Consulta cómo proteger la semilla.

Las aplicaciones de cartera también permiten hacer transacciones complejas. Además, algunas carteras de escritorio juegan un papel importante en la descentralización de la red, pues constituyen un nodo completo. Es decir, una copia de toda la cadena de bloques en tu computadora.

Con seguridad no te sorprenderá que el ejemplo que elijamos como monedero de nodo completo sea Bitcoin Core, un monedero derivado del original creado por Satoshi Nakamoto.

¡Pero, momento! No todo es bueno. Las carteras de escritorio de nodo completo requieren una gran cantidad de espacio en el disco (la de Bitcoin Core requiere más de 200 GB) y deben ser constantemente actualizadas para poder utilizarsepara poder utilizarse (si no están actualizadas, no pueden propagar transacciones), por lo que no son ideales para usuarios inexpertos o con poco espacio. Para ellos existen las apps normalitas, cuyo peso va de 30 a 80 MB, más o menos.

De igual forma, no es posible instalar un nodo completo en un teléfono inteligente. Pero existen carteras para móviles, como Blue Wallet, que funcionan verificando solo los encabezados de las transacciones (Pincha aquí para recibir una explicación) y brindan un poco más de seguridad.

Definitivamente, las aplicaciones de cartera tienen más funcionalidades y dan mayor poder a los usuarios que las carteras web. Las aplicaciones de cartera balancean la usabilidad con la seguridad, si se toman precauciones como solo confiar en software de código abierto, que tú mantengas actualizado todo el tiempo.

 Además, debes evitar redes WI-FI abiertas (¿por qué?), mantener el dispositivo donde instalaste tu cartera libre de virus, no visitar páginas inseguras (sí, como esa que te dice que ganaste tu visa a Estados Unidos) y evitar guardar la llave privada en la computadora o como una foto en el Smartphone.

 

Carteras frías

Carteras de hardware

Las carteras de hardware son un tipo de cartera fría (pero no al tacto) que permite realizar transacciones con las criptomonedas de manera mucho más segura, mediante un dispositivo físico.

El dispositivo puede parecer una memoria USB, una tarjeta, contener una pantalla táctil o incluso ser algo fabricado por el usuario (el entusiasta que no desea pagar los USD 50 o más que cuesta adquirir una de los comerciantes).

Son ideales para manejar grandes fondos (aunque no son excluyentes con pequeñas cantidades) y permiten enviar criptomonedas incluso desde computadoras ajenas.

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Esta, por ejemplo, es una cartera de hardware Trezor. Fuente: Cryptojournal

Las carteras de hardware son las más seguras. Siempre se mantienen fuera de línea, aunque se conecten por USB a la computadora para recibir alimentación. Vamos a imaginar que recibiste una Trezor como regalo de Navidad (¿O la compraste con los 5.000 BTC que te envió Carmen?). Deseas usar tu Trezor para enviar criptomonedas a… Daniel.  Para hacerlo, necesitarás acceder a la página web de la cartera para introducir los datos de la transacción, pero solo con la Trezor puedes firmar la transacción.

“¿Firmar? ¿Con una pluma?” No exactamente. Firmar consiste en que tú realizas la transacción con la página web, pero la llave privada se mantiene en la cartera fría.

Por ello, debes encender tu Trezor u otra conectándola a la computadora por medio de su puerto USB. Una vez introduces el PIN y utilizas los botones del dispositivo para aceptar la operación que iniciaste en la computadora, dicha transacción se devuelve a la página web firmada, para que pueda ser enviada a la red.

Carteras de papel

Las carteras de papel también aportan seguridad respecto a ataques cibernéticos (pero no contra el agua o las tijeras, por ejemplo). Para utilizarlas, los usuarios recurren a un generador de llaves, que imprimen y resguardan.

Uno de los generadores más usados es bitaddress.org, donde el usuario puede generar varios tipos de cartera, e incluso protegerlas con contraseña. Un ejemplo de cartera de papel generada con bitaddress.org es este:

Ejemplo de cartera de papel encriptada con contraseña. Fuente: Bitcoinaddress.org.

Al generar una cartera de papel como esta, se pueden elegir entre una o varias direcciones asociadas. Además, también se pueden componer carteras de papel simples, brain wallets (que son inseguras) o carteras personalizadas. Y si el diseño del fondo te parece un recurso innecesario o simplemente no te agrada, también puedes elegir imprimir la cartera sin él.

Pero ten mucho cuidado si decides utilizar un generador de llaves. La seguridad de estas carteras puede verse comprometida si el generador se utiliza en un equipo infectado con virus o si se mantiene conexión a Internet durante el proceso.

Si solo usas esta cartera como receptora o para manejar fondos que no moverás, entonces no necesitarás nada más. Pero si deseas gastar las criptomonedas, entonces necesitarás otra cartera de escritorio, móvil, web o de hardware (no tendría sentido que utilices otra de papel ¿no es cierto?). En ella deberás ir a la sección de recuperar cartera, donde ingresarás la llave privada y desde donde podrás realizar el envío de los fondos.

Extra: casas de cambio

(¡Caíste, estas no!)

Algunas personas que están habituadas al sistema tradicional de confiar en que otro maneje su dinero y esas cosas, utilizan las casas de cambio como una cartera de criptomonedas, aunque las casas de cambio/bolsa no son carteras.

No son carteras, repetimos, pero tienen su propia sección desde donde puedes manejar los fondos. Solo que los dueños de estas casas de cambio tienen esa llave privada, y manejan los fondos por ti —según tus órdenes… o no. Lo que los convierte en los dueños reales de los fondos.

Debido a su facilidad, son las más usadas para el intercambio entre moneda fíat y criptomonedas.

No obstante, las casas de cambio son el sistema de gestión de criptomonedas más inseguro, pues presenta un amplio menú de riesgos para los clientes, entre los que figuran hackeos y caídas de servicio como entrada, y estafas como plato principal. Puedes saber más de eso por aquí.

Los entes reguladores afirman que trabajan para contrarrestar estos riesgos, por lo que piden a las casas de cambio que se adapten a una serie de normas que incluyen brindar la información de sus clientes a los servicios de impuestos, ejm-noestamoshablandodeCoinbase.

De igual forma, casas de cambio no reguladas podrían cambiar de opinión sobre sus condiciones de servicio y cerrar tu cuenta, o podrían hacer desaparecer tu dinero. Debes tener mucho cuidado con estos servicios. Lo más recomendable es evitar el uso de las casas de cambio como carteras de criptomonedas.

¿Cuáles funciones adicionales tienen las carteras de criptomonedas?

Además del solo hecho de enviar y recibir, algunas carteras de criptomonedas pueden incluir una capa de seguridad extra, mediante la autentificación de dos factores (2FA). Esta autenticación se realiza combinando la contraseña de la cartera con un código enviado al celular del propietario. Carteras como Electrum incluyen este sistema, que resta privacidad.

También, ciertas carteras pueden ser manejadas por más de una llave privada, en lo que se conoce como cartera multifirma. Piensa en los fondos de una compañía que, por seguridad, solo pueden moverse con la autorización de tres ejecutivos. Los tres tienen que autorizar las transacciones antes de que estas sean realizadas.

Además, existen carteras como Atomic Wallet, una cartera para realizar los llamados intercambios atómicos o atomic swaps, que consisten en el intercambio directo de criptomonedas entre blockchains distintas sin el uso de intermediarios, como casas de cambio (puedes saber más de ellos por acá).

Igualmente, hay carteras que soportan Lightning Network o similares, es decir, soluciones que permiten enviar pequeños montos sin pagar altas comisiones y que se hacen efectivos de inmediato, sin tener que recurrir a terceros.

Otras carteras, como Wasabi y Samourai, ofrecen a sus usuarios herramientas de privacidad. Con ellas, los usuarios “mezclan” las transacciones, como si de legos se tratase, para impedir que se puedan rastrear los remitentes y destinatarios.

¿Qué son los baúles y bóvedas en frío?

Algunas personas que desean una mayor seguridad para sus criptomonedas invierten en un servicio de baúles y bóvedas en frío. Están especialmente diseñados para quienes una cámara de vigilancia con sensor de movimiento, detección de ruido, reconocimiento facial y detección de calor no son suficientes para vigilar su casa.

Los baúles y bóvedas en frío son sitios de máxima seguridad especialmente construidos con el fin de mantener la integridad de las claves privadas de las criptomonedas. Algunas de estas bóvedas, como las de la compañía argentina Xapo (en Suiza), se mantienen en ubicaciones secretas, para aumentar la seguridad.

Estos servicios guardan las claves privadas fuera de línea (en frío). Igualmente, protegen las instalaciones con estrictas medidas de seguridad. Por ejemplo, con planchas de acero para librarse de cualquier ataque de impulso electromagnético que pueda comprometer los datos almacenados dentro de ellas.

Por lo general esto no es gratis, y su costo dependerá de cada compañía. Entre los proveedores se encuentran también Regal RA en Dubái y BitGo en Estados Unidos. Y, aunque puede sonar maravilloso contar con tanta seguridad, utilizarlo implica depender de un tercero para gestionar nuestros fondos.

 

Artículo por Zuleika Salgado