-
“A mí me duele todos los días cada megavatio que se va a Brasil”, señaló Vaccotti.
-
El bitcoiner alerta que la norma fiscal local para bitcoin es un “atentado” contra la Constitución.
El director de la Cámara Paraguaya de Fintech, Bruno Vaccotti, lanzó una dura crítica contra la política energética y el enfoque regulatorio que el Estado paraguayo está aplicando sobre la industria de minería de Bitcoin.
Según Vaccotti, el país está perdiendo una oportunidad histórica al priorizar la exportación de electricidad a Brasil en lugar de fomentar el consumo interno a través de industrias electrointensivas que dinamizan la economía nacional.
“A mí me duele todos los días cada megavatio que se va a Brasil”, señaló el referente del sector durante una entrevista concedida a CriptoNoticias en el marco del evento Be Orange, celebrado en Montevideo, Uruguay, el pasado domingo.
Para el especialista, la persistencia en este modelo exportador, en un contexto de crisis energética global, resulta contraintuitiva.
“La mayor traición a la patria hoy en Paraguay es seguirle vendiendo energía a Brasil. Si tienes un país al que le estás entregando energía y tienes un minero que paga por ella, que se queda en tu país y que dinamiza la economía, es traicionar a la patria”, enfatizó.
Ante las críticas que señalan que la minería digital consume mucha energía, pero contrata poca mano de obra, Vaccotti defendió el impacto macroeconómico de la actividad. El representante destacó que la industria sostiene una cadena de proveedores nacionales de cerca de 30 empresas y genera empleos técnicos con salarios que triplican la media nacional.
“Tenemos más de 1.700 funcionarios trabajando en la industria minera, una cadena de proveedores nacionales de 26, 28 empresas. (…) Nosotros pagamos el 60% de la cuenta eléctrica de Paraguay, de un país”, aseveró. Y añadió que los mineros de Bitcoin pueden contribuir con la mejora del sistema eléctrico del país guaraní. “A que tenga más ingresos y se traduzca en mayor calidad de vida para las personas”, indicó.
Esta visión se alinea con los datos recientes del informe «El estado de la minería de Bitcoin en América Latina (2026)», publicado por Hashrate Index. El documento posiciona a Paraguay como el cuarto mayor actor mundial en la minería de Bitcoin, con una participación del 4,3% del hashrate global y aproximadamente 43 EH/s.
Los analistas de Luxor subrayan que el excedente estructural de la hidroeléctrica de Itaipú, que permite costos eléctricos de entre 0,037 y 0,050 dólares por kWh, convierte al país en el único mercado de clase mundial en la región.

La batalla por una regulación constitucional para bitcoin
Durante la entrevista, Vaccotti abordó la Resolución General N° 47/2026, una medida que impone a los sujetos obligados el deber de reportar transacciones detalladas con activos digitales ante la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT).
El especialista calificó esta normativa de “desastre” y advirtió que su aplicación sin consulta previa a los actores del ecosistema ha generado una fractura innecesaria.
“Esa regulación es anticonstitucional porque hay que preservar primero el principio de territorialidad. ¿Por qué no tengo que declarar un departamento en el extranjero, pero sí mi wallet de Bitcoin?”, cuestionó Vaccotti.
El representante de la Cámara Paraguaya de Fintech argumentó que bitcoin es un valor privado y que, al igual que sucede con otras monedas extranjeras, no debería existir un impuesto específico ni un registro que exponga la liquidez de las personas.
La mayor preocupación del sector radica en la seguridad física de los usuarios. Vaccotti advierte que la centralización de datos sensibles sobre quién posee activos digitales crea un riesgo real frente a posibles brechas de información o casos de corrupción interna, llevando a casos drásticos como en Francia, en donde ha habido una ola de secuestros en contra de tenedores de criptomonedas.
“Alguien me pone un arma en la cabeza y me puede sacar todo mi bitcoin. Esa exposición me parece una estupidez, es dramático. Es un atentado contra la Constitución”, sentenció.
No obstante, tras los roces iniciales, Vaccotti llegó a afirmar que hubo un cambio en el tono de las autoridades y remarcó que, actualmente, la Cámara Paraguaya de Fintech trabaja junto al Gobierno para formalizar convenios que permitan una integración más coherente.
El futuro de Paraguay como centro de tecnología y minería de Bitcoin parece depender de la capacidad de los tomadores de decisiones para comprender que el activo digital, cuando es integrado con prudencia, funciona como un catalizador de crecimiento.
La meta para el sector minero sigue siendo clara: consolidar un marco regulatorio que proteja al usuario sin convertirlo en un blanco de inseguridad pública, mientras el país aprovecha, finalmente, sus recursos energéticos para su propio beneficio industrial.








