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Ray Dalio proyecta que la deuda podría alcanzar entre USD 55 y 60 billones en una década.
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El inversor estima que EE.UU. afronta cerca de USD 1 billón anual en pagos de intereses.
La deuda de Estados Unidos podría alcanzar entre USD 55 y 60 billones durante la próxima década si el Gobierno no realiza ajustes importantes, advirtió el 21 de agosto de 2026 Ray Dalio, inversor y fundador de Bridgewater. Ante este escenario, recomendó reducir la exposición a bonos y aumentar la presencia de oro y, en menor medida, bitcoin (BTC) en las carteras.
Dalio sostiene que el país atraviesa una etapa avanzada de su gran ciclo de deuda, caracterizada por un aumento del endeudamiento, una demanda más débil por los bonos del Tesoro y una mayor presión sobre las monedas. Según sus cálculos, la deuda federal en manos del público ronda los USD 32 billones, mientras los pagos anuales de intereses se acercan a USD 1 billón.
El desequilibrio fiscal también representa una presión creciente. Dalio estima que Estados Unidos obtiene unos USD 5,5 billones en ingresos anuales, frente a gastos de aproximadamente USD 7,5 billones. Esto deja un déficit cercano a USD 2 billones, equivalente a alrededor del 6% del producto interno bruto, mientras unos USD 10 billones de deuda deberán refinanciarse.
El inversor relaciona estas cifras con las recientes tensiones en el mercado de bonos del Tesoro, tal como reportó CriptoNoticias. Los rendimientos de los títulos de largo plazo aumentaron a máximos de varios años, mientras Japón redujo parte de sus tenencias de deuda estadounidense para respaldar al yen. Al mismo tiempo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que el Gobierno al menos duplicaría las recompras de deuda de largo plazo, desde unos USD 2.000 millones hasta un mínimo de USD 4.000 millones por operación.

Para Dalio, estas medidas reflejan una disyuntiva cada vez más difícil. Si el Gobierno mantiene tasas de interés elevadas para atraer compradores de deuda, podría aumentar la presión sobre la economía. Si, en cambio, los bancos centrales recurren a una mayor creación de dinero para facilitar el financiamiento, crecería el riesgo de inflación y devaluación de las monedas.
Su propuesta pasa por reducir el déficit hasta aproximadamente el 3% del PIB mediante una combinación de recortes del gasto, mayores ingresos fiscales y menores tasas de interés. Dalio considera que actuar mientras la economía todavía mantiene fortaleza permitiría evitar un ajuste más severo posteriormente y estima que un punto de quiebre podría producirse en unos tres años, con un margen de dos años.
En este contexto, el inversor plantea reducir el peso de los bonos y diversificar hacia activos que no dependan directamente de los gobiernos. Su principal apuesta es el oro, con una asignación de entre 10% y 15% de una cartera, mientras que bitcoin ocuparía una posición mucho menor. Dalio mantiene cerca de 1% de su propia cartera en BTC, pero lo considera un complemento, no un sustituto del oro.
Es importante mencionar que la advertencia de Dalio no está exenta de cuestionamientos. En 2025, el inversor pronosticó un posible “ataque al corazón” financiero en EE.UU. en unos tres años. En septiembre, la firma de inversión Discipline Funds sostuvo que ese escenario no se estaba materializando, mientras que en diciembre John Tamny, analista y columnista de RealClearMarkets, cuestionó que el mercado de bonos mostrara señales de una crisis inminente.
La nueva advertencia llega, sin embargo, mientras el Gobierno estadounidense enfrenta mayores necesidades de financiamiento y el mercado de bonos muestra más presión. Si ese escenario se prolonga, la tesis de Dalio vuelve a poner sobre la mesa la función de bitcoin como activo alternativo frente al deterioro del valor de las monedas.








