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USDT ya concentra más del 90% de los flujos en activos digitales de Brasil.
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En Latinoamérica crece el uso de stablecoins para realizar pagos, más que como reserva de valor.
Brasil tiene desde esta semana una nueva opción para integrar el dólar digital al gasto cotidiano. La app Oobit, respaldada por Tether, anunció este 23 de junio la integración de PIX (el sistema de pagos instantáneos del Banco Central do Brasil) con USDT. Según el anuncio de la plataforma, los usuarios ya pueden depositar reales brasileños (BRL) y convertirlos en USDT, también pueden pagar con PIX, enviar dinero localmente y moverse entre ambas monedas.
Los usuarios de Oobit envían reales a la plataforma mediante PIX, Oobit los convierte en USDT sobre la red Solana y transfiere el saldo resultante a la wallet del usuario, de acuerdo con el comunicado. La plataforma se define como sin custodia, es decir, que no retiene los fondos del usuario y quedan en una wallet de autocustodia compatible con MetaMask, Trust Wallet o Phantom, entre otras. Oobit actúa como intermediario en el momento exacto de la conversión, que implica el momento en el que los fondos transitan por su infraestructura antes de acreditarse.
PIX, por su parte, es el sistema de transferencias electrónicas instantáneas creado por el Banco Central de Brasil en 2020 que desde su lanzamiento se convirtió en el método de pago digital más usado del país.

La integración de PIX con criptoactivos no es una novedad exclusiva de Oobit. Un ejemplo de esto es Bitget Wallet, la cartera de autocustodia de la empresa homónima, que anunció en septiembre de 2025 su propia conexión con PIX en asociación con el licenciatario local Aeon, habilitando pagos con USDT y USDC en comercios y transferencias entre personas mediante escaneo de código QR.
Bybit, por su parte, opera Bybit Pay con soporte para PIX, lo que permite a usuarios brasileños pagar con criptomonedas y recibir cashback (vueltos) en USDT. Oobit se suma a ese ecosistema con su propia implementación.
Sin embargo, el contexto regulatorio brasileño introduce una contradicción de fondo. El Banco Central de Brasil (BCB) envió en abril de 2026 una nota técnica al Congreso Nacional recomendando prohibir o restringir severamente las stablecoins emitidas por empresas extranjeras sin supervisión local, entre ellas USDT. El documento, firmado por el responsable del proyecto del Real Digital, la moneda digital del banco central, argumenta que la proliferación de activos anclados al dólar compromete la soberanía monetaria y la estabilidad del sistema de pagos. El Congreso aún no se pronunció sobre el proyecto de ley que definirá el marco regulatorio para activos digitales en el país.
Brasil, Latinoamérica y el uso de stablecoins
La integración se inscribe en un proceso de adopción que lleva varios años acelerándose. Como lo reportó CriptoNoticias, las stablecoins ya representan más del 90% de los flujos en activos digitales de Brasil y más de la mitad de las operaciones en exchanges locales.
Asimismo, a escala regional, el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), organismo que monitorea a los bancos centrales de la zona, reconoce formalmente el crecimiento de estos activos como un dólar digital paralelo que opera por fuera de los canales financieros tradicionales.
Lo que muestran los datos más recientes es que ese dólar digital ya no se usa principalmente como reserva de valor. Según un informe de la propia Oobit, el 35% de las transacciones con stablecoins en Latinoamérica se destinan a la compra de alimentos básicos en supermercados. Si bien esa cifra describe el comportamiento de los usuarios de la plataforma y no del mercado regional en su conjunto, es consistente con un patrón más amplio: en contextos de alta inflación y restricciones cambiarias, el dólar digital migra del ahorro al gasto.

Esa tendencia no es exclusiva de los usuarios individuales. Según datos de la firma de infraestructura Fireblocks, el 71% de las instituciones latinoamericanas ya utiliza stablecoins para pagos transfronterizos, una cifra que supera el promedio global.
La integración de PIX con USDT a través de Oobit es un caso más dentro de ese proceso: la infraestructura técnica que conecta el sistema bancario local con la tecnología «blockchain» se vuelve más accesible para el usuario común, con menos pasos y sin necesidad de operar en exchanges tradicionales.








