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Los servicios ahora se alcanzan por dominios propios, redes privadas virtuales y túneles cifrados.
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Los respaldos creados con la versión anterior no se pueden restaurar sobre StartOS 0.4.0.
La compañía Start9 Labs publicó el pasado viernes 24 de julio la versión estable de StartOS 0.4.0, su sistema operativo de código abierto para servidores personales, con lo que dio por terminado el programa de acceso anticipado que mantuvo al software en fase beta pública.
La compañía describe la entrega como una reescritura completa del sistema, resultado de seis años de desarrollo.
StartOS convierte una computadora común, o el hardware que vende la propia empresa, en un servidor administrable desde el navegador. Desde una tienda de aplicaciones integrada, el usuario instala con un clic un nodo completo de bitcoin (BTC), un nodo de Lightning, servidores Electrum como Electrs o Fulcrum, o BTCPay Server, además de aplicaciones ajenas al ecosistema, como gestores de contraseñas y almacenamiento en la nube. Junto con umbrelOS y RaspiBlitz, es una de las opciones más usadas por quienes quieren un nodo propio sin configurar Linux a mano.
El cambio más visible para el usuario está en la forma de conectarse al servidor. En las versiones 0.3.x, el acceso remoto dependía de Tor, una red que enruta el tráfico a través de varios servidores intermedios para ocultar el origen de la conexión, a cambio de una velocidad y una estabilidad menores. En StartOS 0.4.0, Tor pasa a ser un complemento opcional que se instala solo si el usuario lo pide.
En su lugar, el sistema estrena una pila de red propia con reenvío de puertos en la red local, pasarelas VPN basadas en WireGuard, dominios privados y públicos, certificados gratuitos de Let’s Encrypt y un servidor DNS integrado. La empresa suma además StartTunnel, un túnel inverso gratuito y de código abierto que permite publicar un servicio en un dominio de internet sin exponer la dirección IP del hogar.
Las otras novedades que enumera Start9 incluyen una interfaz rediseñada y adaptada a móviles con métricas del sistema en tiempo real, contenedores LXC en reemplazo de Docker y Podman, respaldos diferenciales con restauración entre servidores distintos, soporte para varios idiomas, un kit de desarrollo en TypeScript, un formato de paquete con verificación de firmas y notificaciones por correo electrónico. También cambian las direcciones locales: donde antes cada servicio tenía su propia dirección terminada en .local, ahora todos se alcanzan en puertos distintos de una única dirección del servidor.
Para actualizar existen dos caminos, ambos descritos en la guía oficial de migración: instalar la nueva versión desde una memoria USB —el método que Start9 recomienda por ser el más confiable— o descargarla por aire desde el propio panel. Sobre esta segunda vía, la empresa señaló en su cuenta de X: «Aparecerá en tu panel de 0.3.5.1 en las próximas 24 a 48 horas».
La documentación advierte que se trata de una migración entre dos sistemas operativos distintos y que saltarse pasos puede causar pérdida permanente de datos. Antes de comenzar hay que actualizar todos los servicios instalados, detenerlos y crear un respaldo completo, que solo servirá para volver a la versión anterior. El proceso puede tardar horas, según la cantidad de datos.
Vale recordar que un nodo completo verifica por su cuenta las reglas del protocolo Bitcoin y las transacciones propias, sin consultar a servidores de terceros. Ese es el objetivo que Start9 declara como misión de la empresa: eliminar la necesidad de terceros de confianza en la relación entre las personas y sus computadoras.








